Simeone, durante un entrenamiento con el Atlético.

Simeone, durante un entrenamiento con el Atlético. Reuters

Europa League

La gran mentira atribuida al cholismo: el Atlético sólo gana un 21% de sus partidos por 1-0

El conjunto de Simeone, que juega los cuartos de final de la Europa League este jueves contra el Sporting de Portugal, consigue la victoria por la mínima esta temporada menos de lo que se cree. 

“Un gol y listo. Ya está. No hay más”. La creencia existe. En cualquier bar o conversación, con el Atlético de por medio, la afirmación se repite inalterablemente. El aficionado identifica el cholismo con ganar por la mínima, con un resultado repetitivo (1-0). Y, en cierto modo, puede que en otras épocas haya sido así. Quizás, en determinados momentos, el estilo promulgó esa máxima. Sin embargo, ahora no lo es. O no tanto como parece. Este curso, los colchoneros tan solo han obtenido ese resultado en el 21% de sus partidos (10 del total de 46). Ninguno más. Y, con esa realidad un tanto difusa, el conjunto rojiblanco encarará los cuartos de final de la Europa League contra el Sporting de Portugal (jueves, 21:05 horas).

Esa idea, tan extendida, se asocia incluso con la creencia del propio entrenador. El pasado domingo, tras la victoria contra el Deportivo (1-0), al ser preguntado por ello, lo asumió como algo natural: “Es verdad, ganamos por ese resultado, pero es una virtud”, contestó. Y así es. Más allá de que se cuestione el estilo –o guste más o menos–, el Atlético se ha alzado entre los grandes con esa forma de jugar, aunque no implique siempre la victoria por la mínima. De hecho, el equipo de Simeone ha marcado 13 tantos en sus últimos cinco partidos. Es decir, cuando puede, golea; cuando no puede, gana. Así de sencillo.

Gameiro celebra su gol contra el Deportivo.

Gameiro celebra su gol contra el Deportivo. Reuters

El estilo, a estas alturas, ya no se cuestiona. No es posible. Al menos, entre la afición. Pero sí es necesario que se matice con este tipo de estadísticas. Simeone, en realidad, nunca ha engañado a nadie: él quiere ganar. Ya está. Eso es lo prioritario. A partir de ahí, su equipo conjuga buenas actuaciones con otras regulares. Lo importante, en todos los casos, es que se saquen los tres puntos, se consiga la clasificación o se levante el título. Y eso, precisamente, es lo que tratará de hacer a partir de este jueves contra el Sporting de Portugal. Su objetivo es hacerse con la Europa League. Cualquier otro resultado remitiría al fracaso.

El Atlético, preparado para recibir al Sporting de Portugal

Para ello, tendrá que superar al conjunto portugués, con el que ya se cruzó en la temporada 2009/10 en la misma competición. Entonces, lo superó con dos empates (0-0 en el Vicente Calderón y 2-2 en el José Alvalade, con dos goles del ‘Kun’ Agüero). Ese curso, a la postre, se enfrentó al Valencia –y también lo eliminó con sendas tablas en los dos partidos–, al Liverpool en semifinales y al Fulham en la final. ¿El resultado? El Atlético se hizo con la Europa League con Quique Sánchez Flores en el banquillo y 18 jugadores que ya no forman parte de la plantilla.

Después, llegaría otra Europa League conseguida ya con Simeone en el Vicente Calderón (en 2012 contra el Athletic en Bucarest) y dos finales de Champions League. Y, este curso, de nuevo, el objetivo es levantar de nuevo un título europeo. No le queda otra al Atlético, claro favorito para llevarse la competición. Máxime cuando no hay rivales de su talla entre los equipos que quedan en liza. Sólo el Arsenal o el Olympique de Marsella aparecen como opositores firmes al título. Y ninguno de ellos, a priori, es superior al conjunto colchonero, devoto del 1-0 -aunque las estadísticas digan lo contrario-, pero, sobre todo, de la victoria. 

Gameiro celebra su gol contra el Deportivo.

Gameiro celebra su gol contra el Deportivo. Reuters