Gianni Infantino, durante el Mundial 2026.

Gianni Infantino, durante el Mundial 2026. Reuters

Fútbol

Gianni Infantino, 56 años: "Sé lo que es ser discriminado. De niño, sufrí bullying por ser pelirrojo y tener muchas pecas"

El presidente de la FIFA, ahora contra las cuerdas tras el fracaso de su plan de privatizar el Mundial, tiene unos orígenes humildes.

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Jorge Pacheco
Publicada

Gianni Infantino ha contado en más de una ocasión que su infancia estuvo marcada por el acoso escolar y por sentirse distinto en Suiza.

El presidente de la FIFA, nacido en Brig en 1970, ha ligado ese recuerdo a su condición de hijo de inmigrantes italianos y a su aspecto físico, con el pelo rojo y las pecas como rasgos que lo hicieron blanco de burlas.

"Sé lo que significa ser discriminado, ser acosado como extranjero. De niño, me discriminaron (en Suiza) porque era pelirrojo y tenía pecas, era italiano y hablaba mal el alemán", dijo Infantino el 18 de noviembre de 2022, en la rueda de prensa previa al Mundial de Qatar.

Y remató con otra frase que luego ha sido muy citada: "Por supuesto, no soy qatarí, arabe, africano, gay, discapacitado o un trabajador migrante. Pero me siento como ellos porque sé lo que significa ser discriminado y acosado como extranjero en otro país".

Infantino creció en una familia humilde de origen italiano asentada en el cantón suizo del Valais. Su padre trabajaba en el sector ferroviario, en coches cama y trenes nocturnos, y su madre regentaba un quiosco de prensa en una estación.

Ese entorno familiar y laboral marcó su adolescencia. En distintos perfiles biográficos se describe una infancia ligada a la estación, al esfuerzo de sus padres y a una vida modesta, lejos del poder que alcanzó después en la FIFA.

La versión que él mismo ha repetido encaja con ese retrato: un niño suizo de raíces italianas que se sintió extranjero en su propio entorno. El acoso por el idioma, el origen y el aspecto físico le dejó una huella que luego usó públicamente para explicar su sensibilidad ante la discriminación.

Lamine Yamal, Infantino y Trump

Lamine Yamal, Infantino y Trump Reuters

Infantino ha relacionado además ese episodio con su relación temprana con el fútbol. En entrevistas posteriores explicó que, siendo niño, la victoria de Italia en el Mundial de 1982 le impactó de manera especial y reforzó su vínculo emocional con el deporte.

Ese relato personal ha sido parte de su identidad pública durante años. Presenta su ascenso como el de un hijo de inmigrantes que pasó de un entorno modesto a la cúpula del fútbol mundial.

También ha insistido en que ese pasado explica parte de su manera de hablar de la discriminación. Por eso sus palabras de 2022 no fueron una improvisación aislada, sino la versión más explícita de una idea que ya había dejado ver antes: que de niño se sintió señalado por ser diferente.

Infantino, hoy de 56 años, ha construido así una biografía pública en la que la infancia ocupa un lugar central. Entre el quiosco de su madre, los trenes de su padre y las burlas del colegio, ha encontrado una narrativa personal que lo acompaña hasta la presidencia de la FIFA.