El pueblo español donde nació Manuel Ángel, futbolista del Real Madrid

El pueblo español donde nació Manuel Ángel, futbolista del Real Madrid EE

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El pueblo español donde nació Manuel Ángel, del Real Madrid: apenas 3.000 habitantes, pero con una torre vigía del siglo XIII

El canterano de Álvaro Arbeloa creció en una pequeña localidad de Sevilla y en 2018 dio el salto a Valdebebas.

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El talento de Manuel Ángel, uno de los canteranos que más ilusionan en el Real Madrid, nace muy lejos del brillo del Bernabéu.

Centrocampista zurdo, organizador y con un impacto creciente en el Castilla, su figura ha empezado a colarse en las conversaciones sobre el futuro del centro del campo blanco.

No solo por sus condiciones técnicas o su capacidad para manejar las dos piernas con naturalidad, sino también por la personalidad con la que ha asumido mando en el filial y por sus primeros minutos con el primer equipo en Liga y Champions.

El mapa de su historia lleva a un lugar muy concreto: Albaida del Aljarafe, una localidad sevillana que apenas supera los 3.000 vecinos y que, sin embargo, se ha colado de golpe en la geografía sentimental del madridismo.

Desde ese pueblo blanco del Aljarafe, situado a unos veinte kilómetros de Sevilla capital, Manuel Ángel empezó un recorrido que le llevó a la cantera del Sevilla y, desde 2018, a la Ciudad Real Madrid.

En Valdebebas le conocen como 'Mami', el apodo que le acompaña desde niño y que se ha convertido en parte de su identidad futbolística. De dirigir a un Juvenil A campeón de todo a ser señalado como uno de los cerebros del Castilla, su carrera se ha ido acelerando.

El pueblo blanco del Aljarafe

Mientras su nombre se asienta en el radar del aficionado, muchos descubren por primera vez el lugar donde empezó todo. Albaida del Aljarafe está construida sobre siglos de historia.

El municipio se asienta en una zona que ya fue importante en época prerromana y que los historiadores identifican con un antiguo núcleo turdetano y romano que llegó a tener ceca propia, es decir, a acuñar moneda.

Manuel Ángel, durante un partido del Real Madrid

Manuel Ángel, durante un partido del Real Madrid EFE

La huella árabe quedó plasmada incluso en el nombre: Albaida procede del término Al-bayda, "la blanca", por el aspecto encalado de sus casas, una seña de identidad que se mantiene hoy en sus calles estrechas y luminosas.

Sobre esa base antigua se levanta uno de los símbolos del pueblo: la Torre de Don Fadrique, también conocida como Torre Mocha. Se trata de una construcción defensiva del siglo XIII, levantada en el punto más alto del término municipal, que formó parte del cinturón de torres de vigilancia tras la conquista cristiana de la zona.

Desde ella se domina la campiña y el corredor del Guadiamar, una panorámica que hoy se ha convertido en reclamo turístico y que sirve para entender por qué Albaida fue, durante siglos, punto estratégico en el Aljarafe.

El casco histórico conserva otros elementos que refuerzan ese aroma de pueblo con historia. La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, con rasgos barrocos y neoclásicos, vertebra la Plaza de España y la vida diaria del municipio.

Muy cerca se encuentra la Casa de la Cilla, edificio del siglo XVI ligado al cobro de diezmos y al pasado agrario del entorno. Entre sus rincones sobreviven fuentes de origen romano y andalusí, como la Fuente Archena o la Fuente Salobre, que recuerdan el peso del agua y de la agricultura en la zona.

Hoy, el pueblo ha duplicado población desde finales del siglo XX, empujado por la cercanía a Sevilla, pero sigue conservando ese ritmo propio, de feria de mayo, romería y vida en la plaza.

De ese escenario sale Manuel Ángel, un futbolista que encarna el salto de un municipio mínimo, con torre vigía medieval y raíces romanas, a la élite global del fútbol.