Joan Laporta, Josep María Bartomeu, Sandro Rosell, Joan Gaspar y José María Enríquez Negreira

Joan Laporta, Josep María Bartomeu, Sandro Rosell, Joan Gaspar y José María Enríquez Negreira Diseño: Deportes EE / FCB

Fútbol CASO NEGREIRA

Una sanción de la UEFA al Barcelona por el 'caso Negreira' provocaría la ruina económica del club

El organismo europeo abrió una investigación al club culé por el escándalo arbitral y una decisión contraria podría acarrear consecuencias devastadoras.

1 abril, 2023 02:15

El futuro del Fútbol Club Barcelona pende de un hilo. En realidad, y muy a su pesar, de varios, casi todos ellos extradeportivos. Desde que estalló el 'caso Negreira' cada día en las oficinas del Camp Nou son un auténtico dolor de cabeza porque los problemas no paran de acumularse. 

Las informaciones que vinculan cada vez de forma más turbia a la entidad y a José María Enríquez Negreira se suceden, el club y varios de sus presidentes están denunciados por la Fiscalía, el Espai Barça ha tenido que retrasarse por la imposibilidad de cerrar un acuerdo con los inversores, y por si fuera poco entre medias se ha metido la UEFA. El máximo organismo del fútbol europeo abrió la semana pasada una investigación por la relación del Barcelona con el vicepresidente de los árbitros en España y se espera una resolución en las próximas semanas.

Aquí el proceso va a ser mucho más rápido. Nada va a tener que ver esta resolución con un caso que discurre por los cauces de la justicia ordinaria y se ha estipulado el momento del veredicto en unas cuatro o cinco semanas desde que se iniciaron estas pesquisas. El Barça vive desde entonces atemorizado porque las consecuencias de una resolución desfavorable pueden ser devastadoras.

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Lo peor que podría pasarle a la entidad que preside Joan Laporta sería recibir una sanción por la que no pudiera jugar la temporada que viene la Champions League. Por méritos deportivos, su presencia en la próxima edición de la máxima competición continental está asegurada tal y como marchan las cosas en La Liga, donde es líder destacado, pero hay otro partido jugándose en los despachos.

Con el agua al cuello

Si deportivamente las cosas le van muy bien al FC Barcelona en este tramo de la temporada, líder destacado de La Liga y esperando meterse en la final de la Copa del Rey, en otros planos de la vida del club las cosas no son tan plácidas. De hecho, cada día surge un nuevo terremoto que debilita la salud de la entidad.

El asunto económico es, sin duda, el que más preocupa a todo el barcelonismo más allá de lo que sucede en el terreno de juego. Las cuentas en el Camp Nou no son precisamente boyantes y cualquier ingreso que se obtenga es extraordinariamente bien recibido. Por eso, si la UEFA decide castigar al Barça sin jugar la próxima edición de la Champions League puede poner en serios problemas la viabilidad de la entidad. 

Marcos Alonso junto a Joan Laporta en el día de su presentación como jugador del Barça

Marcos Alonso junto a Joan Laporta en el día de su presentación como jugador del Barça Europa Press

La gran cantidad de millones de euros que cada club recibe por jugar la máxima competición continental está siempre presupuestada en las cuentas del Barça, así que el agujero que se puede generar en el caso de no contar con ese dinero sería fatal. Avanzar más rondas proporciona ingresos extra, pero estar o no en Champions afecta también a patrocinadores y a otras vías monetarias.

Múltiples problemas

No poder participar en la próxima Champions League sería una palo muy difícil de gestionar para la economía blaugrana. Los números están ya más que ajustados, y si desaparecen los millones que entrarían por la competición continental el presupuesto haría aguas por todos los lados.

El golpe sería durísimo no por sí mismo, sino porque se acumularía a otra serie de factores que hacen que el FC Barcelona tenga que contar cada euro que pasa por la caja después de las nefastas gestiones que se han vivido durante los últimos años. El despilfarro en épocas anteriores fue difícil de entender y eso ha hecho que el club viva sus momentos más duros financieramente hablando.

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Otros factores condicionan día a día la economía del Barça y aprietan, aunque por el momento no terminan de ahogar, al cuello de una manera preocupante. Uno de ellos es la altísima masa salarial que el club culé tiene que rebajar obligatoriamente de cara a la temporada que viene. Los números no cuadran y las medidas de control económico de La Liga son estrictas e insalvables para cualquier equipo.

El propio Javier Tebas, presidente de LaLiga, le puso números a este drama del Barcelona hace poco. "El Barcelona debe reducir su masa salarial 200 millones de euros para poder fichar", comentó el mandatario de la patronal. La cifra es altísima y en el Camp Nou saben que hay que apretarse el cinturón, así que tienen que conseguir contratos a la baja. Por ejemplo, las ofertas de renovación a Sergio Busquets son un 60% inferiores a su salario actual.

Estas estrecheces económicas contrastan, sin embargo, con el mensaje público que ha vuelto a lanzar estratégicamente el Barça en las últimas horas sobre Leo Messi. Varias voces como la de Xavi Hernández ya han hablado abiertamente de traer de regreso al argentino, pero su salario es a todas luces incompatible con una rebaja gigantesca de la masa salarial de la plantilla.

Palancas y Espai Barça

El Fútbol Club Barcelona se afana por lo tanto en encontrar ingresos y recursos debajo de las piedras de cara a la próxima temporada, más aún si llega esa sanción de la UEFA y no le deja entrar en Champions. Sin embargo, el club culé tiene una importante rémora desde el pasado verano como consecuencia de las famosas palancas.

Joan Laporta hipotecó en gran medida el futuro de la entidad al vender una serie de valiosos activos con tal de obtener dinero líquido de forma inmediata para afrontar fichajes millonarios como los de Lewandowski o Raphinha. Sin embargo, estos recursos inmediatos harán que el Barça deje de ingresar por ejemplo dinero en los siguientes años por derechos de televisión al haber vendido sus recursos de manera anticipada.

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Será, por lo tanto, mucho más complicado para los directivos del Barcelona poder cuadrar un presupuesto a partir de ahora teniendo en cuenta que las formas de obtener ingresos se han visto notablemente reducidas. 

Y no sólo eso, sino que el proyecto del Espai Barça supone otra gigantesca inversión y pérdida de recursos a corto plazo en el club. Joan Laporta todavía busca la financiación definitiva para los 1.500 millones de euros necesarios, y el 'caso Negreira' ha hecho que los inversores duden después de todas las informaciones que están surgiendo tras el destape del escándalo. 

Más aún, el Barça jugará fuera del Camp Nou la temporada que viene y tendrá que disputar sus partidos en el estadio olímpico de Montjuic. Esto supone una reducción notable del aforo y, por lo tanto, también de los ingresos que el Barcelona obtenía en cada partido por la venta de entradas o cualquier otra explotación. Muchos contratiempos que ya estaban sobre la mesa, pero a los que si se suma una prohibición para jugar la Champions League puede dejar las arcas temblando más de lo que ya están.