Leonard Cohen.

Leonard Cohen.

Cultura MÚSICA Y UNIVERSIDAD

La directora de la Cátedra de Leonard Cohen que no es experta en Leonard Cohen

El cantautor recibió el Premio Príncipe de Asturias y donó el dinero para una línea de investigación.

8 julio, 2016 01:25

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La profesora de la Universidad de Oviedo, Miriam Perandones, no es experta en Leonard Cohen. Le gusta, ha seguido su trayectoria pero no es su campo de estudio. Sin embargo, a partir de esta semana es la directora de la Cátedra que lleva el nombre del artista. Perandones da clases de Historia del Arte y Musicología y su producción científica está centrada en buena parte en la obra del compositor y pianista decimonónico Enrique Granados. La musicóloga sustituirá a Javier García, profesor de Teoría de la Literatura y Literatura comparada. Del romanticismo del siglo XIX al folk del XX hay un paso, pero ambos músicos tienen un aspecto en común ya que su producción tiene un carácter culto pero que conecta directamente con la cultura popular.

Esta decisión no es aleatoria ya que la Cátedra no solo se centra en estudiar la producción del artista, también en investigar las sinergias que se establecen entre las dos áreas, música y literatura, y que se ponen de manifiesto precisamente con los campos de estudio de ambos profesores.

La Cátedra además de estudiar la obra del cantante investiga las sinergias entre la música y la literatura en la cultura popular

El puesto que ahora ocupa Perandones se creó en 2011 cuando el jurado del premio Príncipe de Asturias de las Letras tomó una decisión insólita, pero justificada. El galardón se le concedió al cantante Leonard Cohen, o al poeta Leonard Cohen, ambos son lo mismo. Cohen se ha convertido en uno de los músicos más influyentes del siglo XX y en el gran icono del pop culto.

Su trayectoria y su faceta literaria le valieron el Premio pero el cantautor canadiense no se quedó ahí. Tras recibir el galardón Cohen entregó de manera íntegra los 50.000 euros que lo acompañan a la Universidad de Oviedo con el objetivo de crear una línea de investigación sobre la música y la literatura. Este proyecto único pretende ser un lugar de encuentro entre artistas y público, donde se creen sinergias relacionadas con la música y otros campos artísticos. Y, por supuesto, al estudio de la obra del músico-poeta y la organización de actividades en torno a su producción.

La profesora de la Universidad de Oviedo Miriam Perendones.

La profesora de la Universidad de Oviedo Miriam Perendones. Miriam Perendones

A pesar de que Perandones no es una experta en Cohen afirma que es una seguidora de su obra. “Soy una admiradora de la obra, para mi es un regalo y un honor dirigirla. Además, me permite abrirla a diferentes tipos de expresiones”, cuenta a EL ESPAÑOL. Para la nueva directora la vertiente musical y literaria del poeta no se puede desvincular, “ él empezó su carrera como poeta, seguramente es más poeta que cantante pero no se puede separar. Entró en la cultura popular a través de su música que tiene mucho nivel literario, pero no es algo excluyente. A mi me recuerda, salvando las distancias a Sabina, a lo mejor no es un gran cantante, aunque Cohen tiene muy buena voz, pero sus letras y su música son indisolubes, pero es obvio que la parte literaria tiene un peso muy importante”, señala la musicóloga.

En esta nueva etapa de la Cátedra Perandones quiere continuar con los proyectos que comenzó el anterior Director. “La Cátedra va a estar abierta a la sociedad, no solo por las actividades, también porque se aceptarán las propuestas de todos aquellos que quieran colaborar. Cuando Cohen dio el dinero a la Universidad de Oviedo lo hizo para que se difundiera su obra y su figura. Pero, sobre todo, para que se abriera la investigación a la sociedad y al revés”.

El gesto del cantautor canadiense, “uno de los pilares del siglo XX” añade Perandones, ha permitido no solo la creación de la Cátedra también la implantación de nuevas líneas de investigación que en esta etapa la directora quiere seguir ampliando. “Me gustaría guiar la Cátedra a través de la figura de Cohen y ver cómo su música se ha imprimado en la cultura popular. Sería muy interesante estudiar en qué películas se han usado sus canciones o en qué tipo de eventos suenan”, cuenta.

Leonard Cohen es uno de los pilares musicales del siglo

La Directora no pretende romper con el proyecto que el anterior director inició en 2011, cuenta que “hay actividades que vamos a seguir haciendo como el ciclo Un poema, una canción donde diferentes personas comparten su poema y su canción favorita. Javier García tenía en mente una jornada sobre cantautores y yo voy a continuar con su idea”.

Además del Premio Príncipe de Asturias, Cohen tiene buena relación con España. De hecho, fue un guitarrista español quien le animó a cambiar la guitarra acústica por la clásica e incluso le enseñó un poco de flamenco. Asimismo ha reconocido la influencia del poeta Federico García Lorca en su obra, que recuerda a algunos de los temas preferidos del poeta granadino. A Cohen se le ha definido como un hombre sincero, quizá por la búsqueda de respuestas existenciales que muestra en su trabajo. El canadiense muestra sus dudas más personales a través de la espiritualidad, el aislamiento la las relaciones personales.

Leonard Cohen en 2008.

Leonard Cohen en 2008.

La producción musical del artista es bastísima, cuenta con canciones que se han convertido en clásicos de la música contemporánea como Hallelujah, versionado hasta la saciedad, Suzane o So Long, Marianne. Para Perandones la canción más representativa del poeta es I am your man ya que “representa muy bien lo que él quiere ser”. “De hecho hay una biografía suya muy recompendable de Sylvie Simmons que lleva por título el nombre de la canción”, explica. La Directora se siente responsable de difundir la obra de uno de los “mayores iconos del siglo XX” y que “por su capacidad de reinvención” ha influido en varias generaciones. “Pero siempre manteniendo un estilo literario y musical inconfundible, entre otras cuestiones a través de su voz, a priori anti-popular, y un imaginario desolado y sombrío, desesperanzado aunque no exento de humor, llevado a cabo a través de una conexión única entre poesía— "pura" según sus propias palabras, al tiempo que popular— y música”, cuenta la musicóloga.