Se acercan los esperados puentes de noviembre y diciembre, esos días festivos que nos hacen la vida más fácil hasta las vacaciones de Navidad. Si quieres aprovechar para descubrir nuevos vinos y visitar bodegas interesantes, te recomendamos algunas etiquetas para descorchar en casa y te seleccionamos los templos enológicos que debes visitar si decides salir.

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Siete vinos para descubrir el puente.

Estéreo (Bodegas Canopy y Bodegas Attis)

Canopy y Attis acaban de presentar este tinto elaborado por Canopy con uvas de ambas bodegas, un coupage compuesto a partes iguales por la garnacha de Sierra de Gredos de la bodega toledana y por la sousón procedente de las Rías Baixas que Attis lleva años intentando recuperar.

Y para una mezcla tan atractiva como poco usual, una etiqueta para llamar aún más la atención (en 3D, con gafas de visión incluidas). Difícil resistirse al conjunto, y más vale no hacerlo, porque la elección de este Estereo no puede ser más acertada.

En la copa es rojo picota con ribete color frambuesa y aroma a frutos rojos. En boca se aprecia el punto goloso de los frutos rojos y esa acidez agradable típica de los vinos atlánticos. Perfecto para acompañar guisos de carne o carnes rojas a la brasa. Si lo quieres, corre, porque solo hay 400 botellas de 75 cl y 200 Magnum. PVP: 25€ y 50€.

Ciclohome Godello 2016 (Finca Traveselas)

Auténticos Viñadores Vinos de Terroir, el proyecto personal de Luis Miguel Fernández, presenta la primera añada de su godello Ciclohome 2016. Un blanco que se sale de la norma, con una crianza sobre lías de casi dos años, y que supone una excepción dentro de la D.O. Ribeiro. Un vino de terroir, de producción limitada, pensado para paladares que busquen autenticidad y valoren el trabajo en el viñedo y la capacidad para envejecer en botella. PVP: 18€

Hogar, dulce hogar.

Abadía San Quirce 6 meses (Abadía San Quirce)

Elaborado con tempranillo, este tinto joven que ha pasado 6 meses en barrica es amable en boca, con notas muy finas de roble y un toque mineral que consigue que abramos una segunda botella. Abadía San Quirce tiene viñedos en Aranda de Duero y La Aguilera (D.O. Ribera del Duero), algunos de ellos prefiloxéricos, plantados en 1900. Viñas realmente antiguas que dan uvas muy diferentes al resto debido al carácter que les imprime un terruño tan particular. PVP: 8,95€

Yenda Riesling (Bodegas Sel D’aiz)

Otra etiqueta singular perfecta para probar durante el puente. En 5 hectáreas situadas en pleno valle cántabro, a unos 500 metros de altitud y con orientación sur, crecen las viñas del proyecto Bodegas Sel D’aiz, dentro de la D.O.V.T. Costa de Cantabria. Este riesling cántabro rompe el mito de que la uva alemana en España es demasiado golosa, con una acidez marcada y más propia de la ribera del Rhin y la Alsacia francesa. Ideal para beber frío, con unas rabas, unas anchoas de Santoña o, por qué no, con un cocido montañés. PVP: 10,75€

Relax y una copa de vino.

Campo Elíseo Cuvée Alegre Toro 2014 (Campo Elíseo)

Los vignerons François Lurton y Michel y Dany Rolland ya tienen nueva añada de su Campo Elíseo Cuvée Alegre Toro. 2014 es un vino vivo, moderno y aún así elegante, que debe su nueva imagen a esos ‘campos alcanzados por el rayo’ de la mitología griega, y su nombre musical a su carácter jovial. Y es que este tinto ecológico procedente de viñedos más jóvenes que los del Gran Reserva, aporta una frescura en boca raramente alcanzada en la región. PVP: 18,90€

Las Comas (José Pariente)

Si eres de verdejos, esta novedad de Bodega José Pariente va a gustarte. En la región vallisoletana de La Seca, Victoria Pariente y su hija Martina se afanan por ofrecer elaboraciones magistrales con la uva de Rueda, con el objetivo de dignificar esta variedad castellana y los vinos blancos de la zona.

Para Las Comas han escogido un pequeño viñedo donde crecen cepas desde 1910, y han esperado a tener una añada excepcional para fermentar este vino y criarlo con sus lías. El resultado es un verdejo suave y fresco, pero a la vez carnoso y largo, que redefine la denostada uva y la eleva a los altares sin recurrir a los habituales aromas empalagosos y de frutas exóticas que nada tienen que ver con ella. PVP: 31€

Noviembre, mes del enoturismo.

Amoroso Medium (El Maestro Sierra)

Los días libres son el mejor momento para disfrutar pausadamente de un vino dulce como el Amoroso (Medium) de El Maestro Sierra. Este generoso procede del coupage de las dos variedades características de Jerez, Palomino y Pedro Ximénez. Se trata de una especialidad que nace de la antigua tradición de los obreros jerezanos que, a la vuelta de la faena, paraban en el despacho de vinos para comprar una garrafa de oloroso con un toque de PX para que a sus esposas les resultase más ‘amoroso’.

Esta delicia que conquista hasta los menos dulceros pues el contenido de PX es anecdótico, es una mezcla maestra de 90% de oloroso de 15 años y 10% de Pedro Ximénez, que envejece unido en bota de roble americano durante otros cuatro años más. PVP: 14,10€

Tres bodegas a las que escaparse

Bodegas Nexus & Frontaura.

Nexus & Frontaura (Valladolid)

A menos de dos horas de Madrid, Valladolid es un buen destino para escaparse durante el puente, y Nexus & Frontaura una buena bodega que visitar. Situada a orillas del Duero, sus crianzas y reservas son apreciados por críticos y concursos internacionales, y las catas que ofrecen para los visitantes se acompañan con un aperitivo con productos de la tierra. Una experiencia de lo más apetecible que puede culminar con la con la estancia en una suite de Nexus Hotel, ubicado en el centro histórico de Valladolid, después de descubrir las razones por las que esta ciudad fue una vez capital de España. 

Valladolid desde el Hotel Nexus.

Bodega Otazu (Pamplona)

Otazu es la bodega de tintos situada más al norte de España. A solo 8 km de Pamplona y enmarcada entre la Sierra del Perdón y la Sierra de Etxauri, con el río Arga como delimitador natural. Un paraje natural e histórico único, cuyo origen se remonta a 1840, y donde el turismo enológico trasciende de la mera cata de vinos.

Señorío de Bodega Otazu.

Historia, arte, naturaleza y vino se unen en este completo enclave en el que se puede conocer el Señorío (que integra una iglesia románica del siglo XII, una torre de defensa del siglo XIV y el Palacio Cabo de Armería del siglo XVI) hasta visitar el antiguo edificio de la bodega convertido en museo del vino y galería de arte contemporáneo con obras de prestigiosos artistas internacionales, conocer la actual zona de elaboración y su sala de barricas subterránea, e incluso sobrevolar los viñedos y las montañas en helicóptero. 

Casal de Armán (Ourense)

Si de puente a puente la corriente te lleva a Galicia, querrás hacer parada en Casal de Armán. Esta casona rural de principios del siglo XVIII está situada en el alto de un coto desde el que se divisa todo el valle del Avia. A tan sólo 2 km de la capital de la D.O. Ribeiro (Ribadavia), y a 1,5 km del enlace de la autovía de las Rías Baixas, es el lugar perfecto para alojarse durante una escapada enoturística y aprovechar para visitar las cercanas ciudades de Orense, Vigo, Santiago, e incluso plantearse bajar a Portugal.

Casal de Armán.

Bodega, alojamiento rural con chimenea y restaurante de comida típica gallega, rodeada de viñedo y jardines. Un complejo con encanto y una belleza natural desbordante, fruto de la pasión de una familia de viticultores que ya va por la cuarta generación.