Faro de Zahara de los Atunes

Faro de Zahara de los Atunes iStock

Reportajes gastronómicos

El pueblo del sur ideal para recorrer a pie y comer el mejor pescado: playas de postal y un castillo del siglo XVI

Sin prisas, con paseos tranquilos y sobremesas lentas, así se disfrutan las playas atlánticas en el sur.

Más información: Paz Padilla, sincera tras 7 años del proyecto empresarial junto a su hija Anna: "Nos hemos equivocado, llorado y reído"

Publicada
Actualizada

Julio está a la vuelta de la esquina y su llegada no hace más que aumentar el deseo de tirar la toalla -literalmente- sobre la arena, dejar que el sol nos caliente la espalda y olvidarnos del móvil durante un par de semanas.

Si buscas ese plan, toma nota, porque ese destino tiene nombre propio, y una embajadora de excepción: Zahara de los Atunes, el rincón atlántico donde Paz Padilla se refugia siempre que puede.

En esa localidad gaditana, además, acaba de descubrirnos sus restaurantes de cabecera en la última edición de los Soletes de verano de la Guía Repsol.

El paraíso de Paz Padilla

La humorista y presentadora, gaditana hasta la médula, lleva años convirtiendo a este pueblo en su gran amor turístico y empresarial.

En 2019 abrió junto a su hija Anna Ferrer la primera tienda de No Ni Ná en la calle María Luisa, una boutique de moda y decoración inspirada en la luz, el mar y la cultura marinera del entorno. El proyecto no tardó en dar el salto al comercio online.

Ahora, la artista vuelve a poner el foco en Zahara con una guía de mesas imprescindibles avalada por la Guía Repsol.

Atún rojo, fenicios y un castillo que vigilaba a los piratas

Zahara de los Atunes pertenece administrativamente al municipio de Barbate, aunque desde 2011 es Entidad Local Autónoma.

Su historia está íntimamente ligada al mar, pues la pesca del atún rojo es tradición milenaria en estas aguas, con antecedentes que se remontan a fenicios y romanos (sí, aquí se elaboraba aquel mítico garum).

El gran símbolo patrimonial del pueblo es el Castillo de Zahara, también conocido como Palacio de los Duques de Medina Sidonia, Palacio de las Pilas, Palacio de Jadraza o, para los vecinos, simplemente "el Palacio".

Fue mandado construir por el duque de Medina Sidonia en el siglo XVI con una triple función: defensiva (frente a los ataques de los piratas berberiscos), residencial y, sobre todo, industrial, ligada a la almadraba, el ancestral arte de pesca que captura los atunes a su paso por el Estrecho.

La fortaleza fue declarada Bien de Interés Cultural en 2004 y aparece incluso en La ilustre fregona, una de las Novelas Ejemplares de Cervantes, en la que la "almadraba de Zahara" tiene un papel importante en la historia.

Un destino para pasear, comer y mirar al Atlántico

¡Aviso a navegantes! Zahara no es un destino para hacer rutas de museos ni hacerse fotos con grandes monumentos al fondo. Allí se va a otra cosa.

A caminar descalzo por una de las playas más bonitas del país, a perderse por sus callejuelas de casas encaladas, a ver caer el sol sobre el océano con una caña en la mano y a comer todo lo que sale del mar.

En Zahara el principal patrimonio es el propio paisaje y la cultura gastronómica que lo sostiene.

¿Qué comer en Zahara de los Atunes?

El protagonista absoluto es el atún rojo de almadraba, capturado entre abril y junio con el mismo arte que aprendieron de los fenicios.

Su despiece -el ronqueo- es casi una liturgia para obtener tarantelo, mormo, descargamento, ventresca, parpatana... cada parte para una preparación distinta, desde tartar y tatakis hasta guisos de toda la vida como el atún encebollado.

Pero la carta gaditana va mucho más allá del atún. En las terrazas de Zahara se disfrutan también raciones de pescaíto frito, tortillitas de camarones, pescados menos conocidos pero deliciosos como bocinegros o borriquetes, asados a la brasa o simplemente regados con un buen aceite.

¿Dónde comer en Zahara de los Atunes?

A juzgar por sus recomendaciones, Paz Padilla deja claro que, cuando se sienta a la mesa, lo que más disfruta es la cocina de producto

Almadraba. Ubicado dentro de un hotel, es uno de los locales fijos en la ruta de Paz. Sus albóndigas de cigala se han convertido en seña de identidad y el atún protagoniza la carta con varias preparaciones, desde un tartar hasta un guiso con tomate.

Casa Juanito. A pocos metros del mar, esta casa familiar lleva sirviendo pescado salvaje del litoral gaditano desde 1948. Tres generaciones de los Rodríguez Ariza al frente de un comedor donde el atún rojo de almadraba son palabras mayores.

El Trompeta. Paz Padilla aprovecha para recomendar el chiringuito que ella misma dirige. Un establecimiento que era el proyecto vital y el sueño de su hermano Luis Padilla, tristemente fallecido en octubre de 2024 y que la presentadora no dudó en salvaguardar.

Monte-Mar. Una terraza con vistas al Atlántico donde el atún se aprovecha de principio a fin. Junto a él, otros pescados locales como bocinegros o borriquetes, preparados al aceite o a la brasa de carbón, son las estrellas de la carta.

Ramón Pipi. Otro templo del pescado, fiel a las preparaciones sencillas. Pescados de roca al horno, marisco y atún, este último también con algún guiño a la cocina japonesa.

Dos rutas a pie para enamorarse de Zahara en un día

Ruta histórica. Empieza en el Castillo-Palacio de los Duques de Medina Sidonia, asómate a la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, construida sobre el antiguo saladero del castillo, y termina en el coqueto Mercado de Abastos, uno de los mejores sitios para sentir el pulso del pueblo.

Ruta marinera. Baja a la playa de Zahara, date un paseo descalzo hasta la desembocadura del río Cachón y vuelve entrando por las calles del centro, perfectas para hacer escala en las tiendas locales o tomar un aperitivo.