Unas torrijas españolas.

Unas torrijas españolas. iStock

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Los chefs españoles coinciden: la mejor torrija no se empapa sólo en leche, la clave es agregar esta cantidad de nata líquida

Adriana Calvo
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Pocas elaboraciones evocan tanto la Semana Santa en España como las torrijas. Este dulce humilde, nacido del aprovechamiento, se ha convertido en un emblema de la cocina popular y en un campo de creatividad para chefs y reposteros contemporáneos.

La receta clásica apenas necesita cuatro ingredientes: pan, leche, huevos y azúcar. Se corta el pan -preferiblemente del día anterior o uno específico para torrijas-, se empapa en leche infusionada con canela o limón, se pasa por huevo batido y se fríe hasta dorar. Después, se espolvorea con azúcar y canela o se baña en miel, según la tradición local. El resultado: una textura suave y jugosa, un perfume cálido y una melosidad irresistible.

En los últimos años, las torrijas han salido del ámbito doméstico para conquistar restaurantes y obradores de autor. Versiones con pan brioche, nata, vainilla de Madagascar o infusiones de café conviven con reinterpretaciones más atrevidas: torrijas caramelizadas, heladas o incluso saladas.

No obstante, más allá de modas, la torrija aún conserva su esencia: transformar lo sencillo en sublime. En un solo bocado concentra memoria, aroma a hogar y el gusto por compartir, recordando que la cocina española, incluso en sus recetas más humildes, es capaz de emocionar.

Receta de la mejor torrija del mundo

Una de las últimas versiones contemporáneas de torrijas que más ha cautivado ha sido la del pastelero Martín Martínez, de Villaroy's, un pequeño local de comida para llevar de Madrid. Martínez ganó este año el primer premio en el primer concurso a la Mejor Torrija del Mundo, celebrado en Madrid Fusión 2026. El jurado (formado por pasteleros, periodistas y otros expertos del sector) eligió su receta entre los otros concursantes.

¿Su secreto? Usar pan de leche y una infusión muy rica en grasa: con una parte de leche entera y otra parte de nata líquida 35% Materia Grasa. Todos los detalles de la receta de la mejor torrija del mundo, justo a continuación.

Ingredientes

  • Leche entera, 1 litro
  • Nata líquida 35% Materia Grasa, 1 litro
  • Pan de leche (10 unidades)
  • Azúcar blanco, 200 g
  • Canela en polvo, 1 cucharadita
  • Piel de 1 naranja
  • Piel de 1 limón
  • Huevos, 2
  • Aceite de girasol para freír, abundante

Paso 1

En una olla, agrega la leche y la nata y llévalas a fuego medio-alto.

Paso 2

Antes de que rompa a hervir, apaga el fuego y añade las pieles de los cítricos y la canela. Luego tapa la olla y deja infusionar unos 5-10 minutos.

Paso 3

Pasado ese tiempo, pon los panes de leche en una bandeja honda y vierte la infusión caliente por encima.

Paso 4

Después, mete la bandeja en la nevera entre 6 y 8 horas.

Paso 5

Una vez frías, calienta una sartén con abundante aceite (tiene que cubrir casi por completo los panes), pasa las torrijas por el huevo batido y fríelas buscando un dorado uniforme.

Paso 6

Fríe unos 2 o 3 minutos en total, dándoles la vuelta. Tras este tiempo, saca las torrijas de la sartén, sécalas en un papel de cocina absorbente para quitar el exceso de aceite y, para terminar, pásalas por una mezcla de azúcar blanco y canela en polvo. Y listo.

Preguntas frecuentes sobre las torrijas

¿Qué pan es mejor para hacer torrijas? Lo ideal es pan del día anterior o pan específico para torrijas, con miga densa que absorba bien el líquido sin deshacerse.

¿Se pueden hacer con brioche u otros panes? Sí, muchos reposteros usan pan brioche o panes enriquecidos para lograr una textura más cremosa, siempre procurando que no esté recién horneado para que no se rompa al mojar.

¿Cómo consigo que queden jugosas por dentro y doradas por fuera? Usa rebanadas algo gruesas, remoja hasta que el centro esté húmedo pero no licuado y fríe en aceite caliente pero no humeante, girando solo una vez para evitar que se rompan.

¿Cuánto duran las torrijas a temperatura ambiente? Si se van a consumir en 24 o 48 horas, se pueden guardar bien tapadas a temperatura ambiente, protegidas de la humedad y de la contaminación externa.

¿Es mejor guardarlas en la nevera? Para que aguanten 3-4 días, conviene refrigerarlas en un recipiente hermético, preferentemente de vidrio; hay que sacarlas unos minutos antes de servir para que no estén demasiado frías.

¿Se pueden congelar? Sí, se recomienda envolverlas individualmente en papel film y colocarlas en un recipiente apto para congelador; así pueden conservarse alrededor de un mes y luego se descongelan en nevera o con un ligero calentado.