Dani García, chef, en un montaje de El Español
Dani García, chef: "El bacalao más jugoso no se hace en potaje; se cocina 2 minutos con 50 g de espinacas y 30 g de maíz en lata"
El chef marbellí tira de microondas para preparar un pescado con su guarnición. Un plato completo, saludable y listo en menos tiempo del que se tarda en poner la mesa.
Más información: Pablo, cocinero: "El potaje de vigilia más rico y fácil se hace con 600 g de garbanzos de bote, 200 g de espinacas y 1 cebolla"
- Total: 3 min
- Comensales: 1
Hay noches en las que abrir la nevera y no encontrar inspiración se convierte en un problema. Uno que suele acabar en pedir comida a domicilio y hacer un gasto del que muchas veces nos acabamos arrepintiendo a final de mes.
Pero el chef Dani García, con varias estrellas Michelin en su palmarés, tiene la solución: un lomo de bacalao con espinacas y maíz que se prepara entero en el microondas en solo dos minutos y medio.
"Sí, me flipa cocinar al microondas… y cuando el resultado es un bacalao jugoso con su guarnición en dos minutos y medio, aún más", afirma el cocinero marbellí en el vídeo publicado en su canal de YouTube.
La clave está en lo que García llama micro steam, una técnica que consiste en cubrir el plato con film transparente sin pincharlo para crear una cámara de vapor. El bacalao se cocina así por convección húmeda, una técnica que impide que la pieza se reseque. A 900 W de potencia, el pescado queda al punto sin necesidad de vigilar la sartén.
Bacalao con espinacas más allá del potaje de vigilia
Cuando se habla de bacalao en España, la mayoría piensa en la Cuaresma, en el potaje de Vigilia o en las clásicas tajadas rebozadas y fritas. Sin embargo, este pescado admite muchas más preparaciones que pueden alegrarnos la mesa en cualquier época del año.
El bacalao es una fuente excelente de proteínas de alto valor biológico, con apenas 1 g de grasa por cada 100 g de producto fresco. También aporta vitaminas del grupo B, fósforo, yodo y selenio, minerales que contribuyen al buen funcionamiento del tiroides y del sistema inmunitario.
Freír el bacalao es una opción maravillosa, pero hace que un pescado naturalmente ligero gane calorías. La propuesta de Dani García va en el sentido opuesto: cocción corta, sin apenas grasas añadidas y con una guarnición que complementa el perfil nutricional.
Las espinacas aportan hierro y ácido fólico, mientras que el maíz suma hidratos complejos y un toque de dulce que equilibra muy bien el sabor de las primeras.
La guarnición y el pescado se cocinan juntos por lo que la complicación es inexistente. "Si esto te dicen que está hecho al microondas, ¿lo crees o no lo crees?", remata el chef al enseñar el resultado.
Ingredientes
- Lomo de bacalao al punto de sal (fresco o desalado), 150 g aprox.
- Espinacas baby frescas, 50 g (un buen puñado)
- Maíz dulce en lata, 30 g (3 cucharadas)
- Nata 35 % M. G., 2 cucharadas
- Aceituna negra picada, 1 cucharadita
- Curry suave, 1 pizca
- Sal, al gusto
- Pimienta negra recién molida, al gusto
- Aceite de oliva virgen extra, un chorrito
- Mantequilla, una nuez
Paso 1
Mezclamos en un plato apto para microondas las espinacas baby, la nata, el maíz dulce escurrido, la aceituna negra picada, una pizca de curry, sal y pimienta. Removemos bien y extendemos la mezcla en el fondo del plato.
Paso 2
Colocamos el lomo de bacalao sobre la cama de espinacas y maíz. Añadimos una nuez de mantequilla encima del pescado y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
Paso 3
Cubrimos el plato con film transparente, asegurándonos de que quede bien sellado para que se genere vapor en el interior.
Paso 4
Introducimos el plato en el microondas, seleccionamos la función estándar a 900 W y programamos 2 minutos y 30 segundos.
Paso 5
Retiramos el plato del microondas con cuidado, quitamos el film y servimos de inmediato.
Bacalao al microondas en 2 minutos y medio | Receta fácil y jugosa de Dani García
Con qué acompañar este bacalao
Un plato así pide una bebida que no lo aplaste. Si se opta por vino, un blanco joven y fresco con algo de acidez, como un albariño o un verdejo de Rueda, marida a la perfección con la suavidad del bacalao y la cremosidad de la guarnición.
Sin alcohol, la opción más sencilla es agua con gas y unas rodajas de lima, que limpia el paladar entre bocado y bocado. Un té verde tipo sencha servido frío también resulta interesante, pues su amargor suave contrasta con el dulzor del maíz.