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Las albóndigas son, para algunos, la pesadilla que recuerda a la época de comer en el comedor escolar. Para otros son la comfort food que les recuerda a los tuppers de las abuelas y, para los que lo ven todo de un punto de vista práctico, las albóndigas son una de las mejores recetas para congelar en raciones.

Da más o menos el mismo trabajo cocinar dos raciones o veinte y la diferencia es que tendremos el congelador lleno de tiernas bolas de carne bañadas en salsa esperando para hacernos muy felices.

Por ese motivo, esta receta de Fray Ángel, si se tiene un congelador grande, merece mucho la pena hacerla con las cantidades que sugiere, con las que salen unas 16 raciones, para trabajar una vez y disfrutar muchas.

Albóndigas con tomate, un clásico

En uno de los vídeos que publica cada lunes este fraile cocinero, hace unas semanas compartió este clásico de la cocina casera y aprovechó para compartir todos sus trucos para que las albóndigas queden tiernas, jugosas y, sobre todo, muy sabrosas.

La suya es, como todas las que comparte, una receta sencilla, con ingredientes de siempre y apta para todos los bolsillos; pero con alguna novedad respecto a cómo estamos acostumbrados a hacer las albóndigas en España.

Fray Ángel guisa las albóndigas directamente en la salsa, sin el engorroso paso previo de la fritura, el que más pereza nos da a muchos. Una técnica popular en Italia con la que no solo consigue unas albóndigas muy tiernas con menos esfuerzo, sino que también son un poquito menos calóricas.

Fray Ángel, albóndigas con tomate

Los trucos que no fallan

El primer mandamiento para preparar unas buenas albóndigas es elegir bien la carne. Fray Ángel advierte tajantemente contra el uso exclusivo de carne de ternera, ya que el resultado sería una bola seca y difícil de tragar.

La solución es una mezcla salomónica: "mitad y mitad de cerdo y de ternera". Pero los trucos no acaban ahí. El almidón también es una sustancia clave si queremos que las albóndigas queden melosas.

Por eso muchas abuelas le añaden una miga de pan a la masa de las albóndigas, algo que Fray Ángel también hace y, además, lo complementa con un par de patatas cocidas con las que consigue que queden aún más jugosas.

Es importante, señala el fraile, que la patata cocida se haya enfriado lo suficiente para poder manipularla sin riesgo de quemaduras.

Para ligar la masa de las albóndigas, fray Ángel recurre al huevo, algo que también se hace en España, pero a la hora de dar sabor a la carne aparte de un majado de ajo con sal, añade también un poco de queso curado de oveja rallado.

En cuanto a la salsa de tomate, pocos secretos hay más allá de un sofrito con cebolla, zanahoria, apio y ajos laminados que sirve como base a un guiso que debe hacerse, según sus propias palabras, "a fuego manso y despacito".

Una vez terminado el sofrito y ya con la salsa en marcha, las albóndigas se echan en crudo en el tomate hirviendo, sin pasarlas por harina ni freírlas y se deja que la carne se cocine el tiempo necesario.

Ingredientes

Masa de albóndigas

  • Carne picada (50 % cerdo y 50 % ternera), 4 kg
  • Patatas cocidas, 2 ud
  • Huevos, 3 ud
  • Pan desmigado y remojado en agua, un puñado
  • Ajo, 4 dientes
  • Queso rallado de oveja, al gusto
  • Sal, al gusto

Salsa de tomate

  • Tomate triturado, cantidad suficiente para cubrir las albóndigas en la olla
  • Cebolla, 1 ud
  • Zanahoria, 2 ud
  • Apio, 1 rama
  • Ajo, 2 dientes
  • Albahaca fresca, unas hojas
  • Aceite de oliva, cantidad necesaria para el sofrito
  • Sal, al gusto

Para acompañar

  • Espaguetis o tallarines cocidos.

Paso 1

En un recipiente grande disponemos la carne picada y formamos un hueco en el centro. Añadimos la sal y los tres huevos enteros.

Paso 2

Agregamos el pan bien escurrido y las patatas cocidas. Mezclamos con las manos limpias amasando bien hasta conseguir una masa homogénea.

Paso 3

Machacamos los cuatro dientes de ajo con un poco de sal en un mortero hasta obtener una pasta y la incorporamos a la mezcla.

Paso 4

Añadimos el queso rallado de oveja y mezclamos todo con las manos, amasando de nuevo para integrar bien los ingredientes.

Paso 5

En una olla grande, calentamos el aceite y preparamos un sofrito con los ajos laminados, la cebolla picada, la zanahoria y el apio troceados.

Paso 6

Vertemos el tomate triturado sobre el sofrito y dejamos que la salsa cueza a fuego lento durante unos minutos. Añadimos sal al gusto y perfumamos con las hojas de albahaca fresca.

Paso 7

Formamos las albóndigas, que pueden ser de tamaño generoso, y las introducimos directamente en la salsa caliente, sin freírlas previamente.

Paso 8

Cocinamos todo a fuego muy bajo durante unas 3 horas, para que la carne se cocine lentamente y absorba todos los sabores de la salsa.

Paso 9

Servimos las albóndigas bañadas en su salsa, acompañadas de pasta cocida, preferiblemente espaguetis o tallarines.