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Existen tres alimentos ricos en triptófano que Fernando Mora, doctor en Medicina y jefe de Sección de Psiquiatría en el Hospital Universitario Infanta Leonor (Madrid), recomienda para ayudar al cerebro a producir más serotonina y, con ello, mejorar el estado de ánimo.

¡Ojo! Estos productos no sustituyen a un tratamiento médico, pero incorporados con regularidad a la dieta pueden ser un apoyo sencillo y accesible para la salud mental, según asegura el especialista.

Pero, ¿qué relación tiene el triptófano con la felicidad? El triptófano es un aminoácido esencial que el organismo no puede fabricar y que debe obtenerse a través de la alimentación.

En el cerebro actúa como precursor de la serotonina, neurotransmisor clave en la regulación del humor, el manejo del estrés y la calidad del sueño, razón por la cual se le conoce popularmente como 'hormona de la felicidad'.

Tres alimentos para ser más felices

1. Pollo y pavo

La carne de pollo y pavo aporta "más de 250 miligramos de triptófano por cada 100 gramos", según detalla Mora, además de proteínas de alta calidad que ayudan a mantener la masa muscular.

El psiquiatra aconseja incluir estas aves como fuente proteica habitual en comidas y cenas, por ejemplo a la plancha, al horno o en guisos ligeros, como forma sencilla de reforzar la producción de serotonina sin recurrir directamente a suplementos.

2. Queso cheddar

El queso, y en particular el cheddar, destaca por su alta concentración de triptófano, en torno a "300 miligramos por cada 100 gramos" de producto. "Además, es rico en calcio", señala.

Mora lo cita como un alimento útil para mejorar el ánimo, siempre que se consuma con moderación debido a su contenido en grasa y sal, integrándolo en tostadas, ensaladas o pequeñas raciones que sumen sin desequilibrar la dieta.

3. Semillas de calabaza

Las semillas de calabaza encabezan el ranking del psiquiatra: rondan los "500 miligramos de triptófano por cada 100 gramos de semillas", por lo que superan incluso a muchos suplementos comerciales, según explica.

Fernando Mora las presenta como el alimento con más potencial dentro de este trío para apoyar el bienestar emocional, fáciles de añadir a yogures, ensaladas o cremas de verduras, y con la ventaja añadida de aportar grasas saludables, fibra y minerales.

Un complemento, no un sustituto del tratamiento

El médico insiste en que estos alimentos no son antidepresivos ni reemplazan terapias farmacológicas o psicológicas, pero sí pueden contribuir, como parte de un estilo de vida saludable, a optimizar la producción natural de serotonina.

Su mensaje es claro: una dieta que incluya de forma habitual pollo o pavo, algo de queso cheddar y semillas de calabaza puede convertirse en una herramienta cotidiana, sencilla y basada en evidencia para cuidar la salud emocional desde el plato.

Filetes de pollo al horno con cheddar y semillas de calabaza

Valiéndonos de los consejos de Fernando Mora hemos ideado la que sería 'la receta perfecta de la felicidad': unos filetes de pollo al horno con costra de queso cheddar y semillas de calabaza tostadas; un plato que combina los tres ingredientes clave para mejorar el estado de ánimo.

Ingredientes

  • Pechugas de pollo (o pavo), 2 cortadas en filetes
  • Queso cheddar rallado, 60 g
  • Semillas de calabaza peladas, 40 g
  • Pan rallado, 40 g (mejor tipo panko)
  • Huevo, 1
  • Harina de trigo, 2 cucharadas
  • Aceite de oliva, 2 cucharadas
  • Ajo en polvo, 1 cucharadita
  • Pimentón dulce o ahumado, 1/2 cucharadita
  • Sal y pimienta, al gusto

Paso 1

Tuesta las semillas de calabaza en una sartén a fuego medio hasta que estén doradas y crujientes. Sala ligeramente y deja enfriar.

Paso 2

Mezcla en un bol el pan rallado, el cheddar rallado, las semillas tostadas, el ajo en polvo, el pimentón, sal y pimienta.

Paso 3

Salpimenta los filetes de pollo. Pásalos primero por harina, luego por huevo batido y, por último, por la mezcla de cheddar, pan y semillas, presionando para que se adhiera bien.

Paso 4

Precalienta el horno a 200 °C y coloca los filetes empanados en una bandeja con papel de horno ligeramente engrasado.

Paso 5

Rocía por encima con un poco de aceite y hornea unos 15 o 20 minutos, dando la vuelta a mitad de cocción, hasta que el pollo esté hecho y la costra bien dorada y crujiente.