Nos encantan, por lo general son baratos y llevamos toda la vida viendo cómo los utilizan nuestras madres y nuestras abuelas, pero ¿sabemos realmente cómo conservar  utensilios de madera?

Yo confieso que hasta hace muy poco los acababa castigando al fondo del cajón porque me daba mucha pena que tardasen tan poco tiempo en ponerse “feúchos”.

Pero hace unos días un amigo me pasó un truco genial y, como buena soy yo, me faltó tiempo para probar esta manteca para conservar utensilios de madera y para restaurarlos cuando están muy castigados, comprobar que realmente funciona y venir corriendo a contároslo.

Y, como era de esperar, ¡funciona! Al fin y al cabo, la madera es un material orgánico que procede de un organismo vivo por lo que es normal que necesite de ciertos cuidados para lucir siempre como nuevo.

Os adelanto también que esta manteca no solo sirve para conservar utensilios de madera, sino que tiene otros usos interesantes que os revelaremos al final del post.

Consejos para conservar utensilios de madera

Ya que estamos con el tema, vamos a empezar por los básicos que seguro que ya conocéis, pero por si acaso, los repasamos:

  • No lavarlos en lavavajillas.
  • No usar productos de limpieza agresivos ni estropajos de los que rayan.
  • Dejarlos secar completamente al aire antes de guardarlos.
  • Vigilar que no queden apoyados sobre la placa vitrocerámica caliente (no hay problema si es de inducción).
  • Cada cierto tiempo hidratar la madera con un aceite o manteca para conservar utensilios de madera, como la que os vamos a enseñar a preparar a continuación.

Cómo hacer una manteca casera para conservar utensilios de madera

Tanto si decidimos hacerla nosotros en casa como si optamos por un aceite o manteca comprados debemos asegurarnos de que sus ingredientes son seguros para su uso en elementos con los que se manipulan alimentos. Yo he estado buscando opciones comerciales y he decidido probar la casera porque sale mucho más rentable.

Ingredientes

  • Cera de abeja, 15 g (*)
  • Grasa, 60 g (**)

Necesitaremos también un frasco vacío con tapa.

(*) Yo la he comprado en una cerería de las que suele haber cerca de las iglesias grandes y las catedrales, pero creo que también se puede comprar en tiendas de manualidades.

(**) Yo he usado el aceite virgen de coco (el mismo que para nuestra receta de Granola casera) por ser un aceite que no se enrancia con facilidad, pero puede usarse aceite de oliva o manteca de cacao. Eso sí, con esta última no es recomendable hacer mucha cantidad porque es una grasa que se enrancia muy rápido.

Preparación de la manteca para conservar utensilios de madera

  1. Desmenuzamos la cera en trocitos pequeños y la ponemos en el frasco vacío.
  2. Ponemos a calentar agua en un cazo y calentamos el frasco con la cera al baño María (yo lo que hago para que el frasco de cristal no toque el fondo del cazo y pueda romperse por la temperatura es poner la tapa de un frasco más grande que hace de escalón y coloco el frasco con la cera encima).
  3. Según se va derritiendo la cera vamos añadiendo el aceite poco a poco hasta que el conjunto se haya derretido por completo.
  4. Dejamos enfriar hasta que solidifique y etiquetamos el bote no vaya a ser que a alguien se le antoje comérsela, pues el olor a coco y a miel que desprende es absolutamente tentador.

Cómo utilizar la manteca para conservar utensilios de madera

Es muy fácil:

  1. Extendemos una pequeña cantidad sobre el utensilio en cuestión con ayuda de un trozo de papel de cocina y lo dejamos actuar unas horas, aunque mejor si es de un día para otro. Yo probé con lo más birrioso que tenía en casa y dejé los que estaban peor para el día siguiente y el resultado es mejor cuanto más tiempo lo dejemos actuar.
  2. Pasado este tiempo, retiramos el exceso y frotamos con un paño de algodón. Aunque no se aprecia demasiado en las fotos os aseguro que el cambio es notorio.

Uso adicional de la manteca para conservar utensilios de madera

Si sois de los o las  que ahora con el frío sufrís con los labios agrietados, haced doble cantidad, porque esta manteca es, además, el mejor bálsamo reparador labial que hayáis probado nunca. Más natural imposible y más efectivo, tampoco. Con esto, y con el exfoliante labial casero y comestible, se pelearán por vuestros besos.

Fuente | Gemma Garner