Hoy os traigo mi primera receta salada, hasta ahora os he intentado cebar a base de cupcakes y recetas dulces. Como no, mi primera receta es de como hacer Seitán. La mayoría os preguntaréis que narices es esto y como se come, pues en este post os haré un pequeño resumen.

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El Seitán es una preparación que tiene como base el gluten de trigo (por lo que no puede ser consumido por celiacos), a las personas vegetarianas o veganas nos viene muy bien porque nos aporta gran cantidad de proteínas, contiene vitamina B2 e hierro y aporta muchas menos calorías que la carne. No contiene grasas saturadas ni colesterol, por tanto, colabora a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Es fácil de digerir y al tener pocas calorías es ideal para niños, ancianos y personas con problemas digestivos, también esta recomendado para los deportistas porque ayuda a desarrollar la musculatura.

Se puede preparar de varias formas, la tradicional es hacer una bola con un kilo de harina y un litro de agua o la cantidad que admita la harina sin que se pegue en los dedos, se amasa y se deja reposar cubierta de agua durante 45 minutos. Trascurrido ese tiempo procedemos a “limpiar” la masa, cuando saquemos la masa del recipiente con agua esta se volverá blanca (eso es porque se ha empezado a desprender el almidón), para limpiarla hay que poner la masa debajo del grifo con agua fría e ir lavándola hasta que el agua salga transparente. Durante el lavado se verá como se va transformando la masa a un color oscurito, eso es debido al gluten. A partir de que empiecen a aparecer trocitos oscuros hay que tener cuidado porque se desprenden con facilidad.

Nos quedará una bolita mucho más pequeña que con la que habíamos comenzado,de color oscuro y porosa ¡Ya tenemos el gluten! Ahora toca cocinarlo. Ponemos una olla a fuego lento con un litro de agua o caldo de verduras, un vaso salsa de soja, ajos y jengibre, y lo tenemos 45 minutos si quieres una textura dura o si prefieres blandita lo dejas 20 minutos. Pasado el tiempo te darás cuenta que ha “engordado” de nuevo y es de color oscuro brillante. Lo dejas tapado hasta que se enfríe y ya lo puedes consumir.

Lo cierto es que de esa manera solo lo hice la primera vez porque era muy laboriosa.

La otra manera más rápida y deliciosa es la que yo siempre uso y me encanta.

Ingredientes

  • 2 tazas de gluten de trigo (se puede comprar en herbolarios)
  • 1 taza de pan rallado
  • 1 + 1/3 taza de agua
  • 1/2 taza de salsa de soja
  • Ajo y perejil picado
  • 1 cucharada de pimentón
  • Especias al gusto. En mi caso 1/4 cdita de pimentón ahumado, 1/4  cdita de jengibre, 1/4 cdita de nuez moscada, 1/4 cdita de 5 especias chinas, 1/4 cdita de semillas de sésamo

Preparación

Juntamos los ingredientes secos en un bol (gluten, pan rallado, ajo y perejil) y añadimos las especias, esto lo bueno que tiene es que lo haces al gusto. El siguiente paso es añadir el líquido que son el agua y la soja, a mi no me gusta mucho la salsa de soja y añado una que es light y su sabor es más suave.

Amasamos todo muy bien, la mejor manera es con las manos, así que con las manos muy limpias nos ponemos a amasar nuestro seitán. Cuando todo se haya integrado bien tenemos dos opciones:

  1. Ponemos papel film o transparente extendido en la mesa y estiramos nuestro seitán encima, nos costará un poquito de trabajo porque se encoje pero con paciencia lo conseguiremos. Ahora llega la hora de darle “forma de mortadela”, como de embutido, para ello comenzamos a enrollarlo sobre él mismo y apretamos fuertemente, por último lo enrollamos en el papel film dándole vueltas hasta envolverlo muy bien. Los extremos los atamos con un poco de cuerda de la que usamos para bridar la carne y lo agujereamos un poco con una brocheta o un palillo de dientes para que el agua entre un poco y se cocine por dentro.  Para terminar lo ponemos en el fuego a cocer durante 45 minutos, puedes añadirle laurel o lo que quieras al agua o sustituirla por caldo de verduras. Una vez transcurrido el tiempo lo sacamos y lo dejamos enfriar.
  2. Estiramos el seitán sobre la mesa y lo cortamos dándole forma, como si fueran filetes de carne,  después los añadimos al agua que estará hirviendo hasta que floten. Hay que añadirlos de uno en uno. Los sacamos y los dejamos escurrir .

Resultado

Elijamos la opción que sea estará delicioso, lo único que cambia es su textura: en la primera opción obtenemos un seitán más compacto y con el segundo más esponjoso. Ambos nos servirá para sustituir la carne en cualquier receta, os animo a que lo probéis. Lo bueno de hacer tu propio seitán es que le puedes dar el sabor que más te guste y jugar con las texturas.

  • Tiempo: 1 hora
  • Dificultad: 2/5
  • Digestión: 2/5
  • Precio: 2 €