Un picnic al aire libre.

Un picnic al aire libre.

Actualidad gastronómica

Jamón, queso y burbujas: tres aliados para preparar el mejor picnic de verano

Comer al aire libre puede subir de nivel si tienes en cuenta lo mejor de estas casas.

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Con la llegada del verano, los días largos y las temperaturas agradables invitan a recuperar el picnic, uno de los planes más sencillos y apetecibles de la temporada. Ya sea en un parque urbano, junto a un río, en la playa o en plena montaña, comer al aire libre se ha convertido en una de las mejores ideas para invertir el tiempo libre.

Y si hay tres ingredientes capaces de transformar una comida informal en una experiencia gastronómica memorable, esos son el jamón ibérico, los quesos artesanos y una copa de champagne bien fría.

La tendencia apunta hacia propuestas que combinan comodidad y calidad. En Madrid, Leone – Culto al Queso ha diseñado las Leone Fresh Picnic Box, unas cajas pensadas para disfrutar de productos de calidad sin necesidad de organizar una compleja logística es a lo que aspira casi todo ser humano hoy en día, que la vida no está para sobresaltos.

Basta con elegir una sombra agradable y dejar que el queso haga el resto. Cuenta con cajas para dos personas (17 €) o cuatro (27 €), que contienen cuatro quesos artesanos, panecillos y agua. Todo presentado en un práctico envoltorio isotérmico que mantiene los productos a la temperatura ideal.

Los quesos artesanos son, además, uno de los grandes protagonistas de la gastronomía estival. Su versatilidad permite crear combinaciones infinitas con frutas frescas, frutos secos o panes especiales, convirtiéndolos en un compañero perfecto para las comidas al aire libre. Su capacidad para adaptarse tanto a encuentros informales como a celebraciones más sofisticadas los sitúa entre los imprescindibles de cualquier cesta de picnic.

Los quesos de la tienda Leone que caben en una de sus cajas de picnic estival.

Los quesos de la tienda Leone que caben en una de sus cajas de picnic estival.

A su lado, el jamón ibérico y los embutidos loncheados aportan sabor, tradición y practicidad. Ibéricos Montellano ha apostado este verano por el concepto “Picnic modo On”, una selección de productos en formato listo para consumir que incluye jamón de cebo ibérico, lomo, chorizo, salchichón y sobrasada elaborados a partir de cerdos ibéricos criados con una alimentación que incorpora bellotas y recursos naturales del campo. La filosofía es clara: abrir, compartir y disfrutar.

La comodidad del formato loncheado encaja perfectamente con las nuevas formas de consumo. Sin necesidad de cuchillos ni tablas de corte, estos productos permiten improvisar una comida gourmet en cualquier entorno. Además, acompañados de un buen pan, unas regañás y un aceite de oliva de calidad, ofrecen una experiencia gastronómica completa que combina tradición y sencillez.

El Picnic modo on de Montellano.

El Picnic modo on de Montellano.

Para culminar el picnic, las burbujas se convierten en el toque sofisticado que nadie se espera pero todos quieren. El champagne, tradicionalmente asociado a celebraciones formales, encuentra en verano una nueva dimensión que comienza por refrescar.

La colaboración entre Moët & Chandon y Pharrell Williams refuerza precisamente esta idea al reinterpretar la icónica botella de Moët Ice Impérial bajo una estética más relajada y centrada en los momentos compartidos. La propuesta pone el foco en la esencia del verano: reunirse, desconectar y celebrar los pequeños placeres cotidianos.

La colaboración entre Moët & Chandon y Pharrell Williams en una botella.

La colaboración entre Moët & Chandon y Pharrell Williams en una botella.

Inspirada en el espíritu mediterráneo de Saint-Tropez, esta edición especial reivindica una forma de disfrutar más espontánea y cercana, donde el champagne deja de ser exclusivo de las grandes ocasiones para convertirse en el acompañante ideal de una tarde entre amigos bajo el sol.

La combinación de quesos artesanos, ibéricos de calidad y burbujas bien frías resume a la perfección una de las grandes tendencias gastronómicas de la temporada: el lujo accesible. Productos excelentes, fáciles de transportar y compartir, que convierten cualquier rincón al aire libre en un pequeño restaurante con vistas. Porque, al final, el mejor picnic de verano no depende tanto del lugar como de la calidad de aquello que se pone sobre el mantel.