Música y vino, en Daimiel.
Música, vino y gastronomía con estrella Michelin en el festival que regresa al corazón de La Mancha
Territorio y producto se dan la mano en El Mercao, el espacio gastronómico que se suma esta edición al Festival Vid Daimiel, de vuelta los próximos 5 y 6 de junio en Daimiel (Ciudad Real).
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En el corazón de La Mancha, donde el horizonte se diluye entre viñedos y cielo abierto, el pulso cultural vuelve a latir con fuerza. El festival EL VID regresa a Daimiel los días 5 y 6 de junio con una propuesta que trasciende el concepto habitual de evento musical: aquí, la experiencia se saborea tanto como se escucha.
La cuarta edición de EL VID consolida su identidad como un encuentro donde territorio, música, vino y gastronomía dialogan sin artificios. La cita reúne a nombres destacados del panorama nacional como Nena Daconte, celebrando dos décadas de su icónico He perdido los zapatos, o Miss Caffeina, en plena gira de su último trabajo.
El cartel se completa con propuestas que oscilan entre el indie, el pop y la electrónica, con figuras como DJ Nano, capaz de transformar la pista en una celebración colectiva que se prolonga hasta bien entrada la madrugada. EL VID no se apaga cuando terminan los conciertos: se transforma.
‘El Mercao’: alta cocina en clave festivalera
Pero si hay una apuesta que redefine el concepto de festival es ‘El Mercao’, una iniciativa que desmonta el tópico de la comida rápida en estos eventos. Aquí, la gastronomía se convierte en protagonista con dos espacios bien diferenciados.
En el Mercao de Autor, la cocina de vanguardia toma el mando con Rubén Sánchez-Camacho, alma del restaurante Epílogo, distinguido con una Estrella Michelin y un Sol Repsol. A su lado, Iván Anaya aporta creatividad y técnica tras una trayectoria jalonada de premios nacionales.
El resultado es una experiencia gastronómica poco habitual en un festival: platos pensados, ejecutados y presentados con el mismo cuidado que en un restaurante de alta cocina, pero en un entorno abierto, vibrante y compartido.
Frente a la sofisticación del autor, el Mercao de Territorio reivindica el producto y la identidad local. Quesos artesanos, carnes elaboradas al estilo tradicional y repostería casera componen un recorrido por el sabor manchego más auténtico. Es una oda al kilómetro cero, donde cada bocado conecta con la tierra.
Y para quienes no accedan al recinto principal, el espacio ‘De Tradición’ abre el festival a todo el público, con elaboraciones populares como gachas, migas o pisto, en una celebración gastronómica que trasciende entradas y escenarios.
Más allá del festival
EL VID no es solo un cartel atractivo ni una sucesión de conciertos, es una forma de demostrar (como ya lo vienen haciendo otros festivales que apuestan por esta fórmula, siguiendo la estela que un día emprendió Portamérica) que la cultura puede ser integral, que la música puede convivir con la alta cocina y que el vino —inseparable del paisaje manchego— puede actuar como hilo conductor de una experiencia sensorial completa.