La firma oleícola Agrícola de Bailén (Jaén) Virgen de Zocueca (Picualia).

La firma oleícola Agrícola de Bailén (Jaén) Virgen de Zocueca (Picualia).

Actualidad gastronómica

La cooperativa de aceite de Bailén premiada como la mejor de España: un ejemplo de modernización del sector

Galardonada con el máximo reconocimiento del certamen, con el Premio Especial Alimentos de España al Mejor Aceite de Oliva Virgen Extra de la campaña, Agrícola de Bailén Virgen de Zocueca (Picualia), consolida el posicionamiento de Jaén como referente.

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Rodeada de un mar de olivos testigos del paso del tiempo en el corazón de Bailén, la cooperativa Picualia —nacida de la fusión de Agrícola de Bailén y Virgen de Zocueca— acaba de alzarse con el Premio Especial Alimentos de España al Mejor Aceite de Oliva Virgen Extra, otorgado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Este galardón es la culminación de una estrategia que ha sabido conjugar tradición agrícola y tecnología de vanguardia. En una provincia como Jaén, donde el aceite no es solo producto sino identidad, Picualia representa una evolución consciente del modelo cooperativo que se presenta como más competitivo, más transparente y, sobre todo, más orientado a la excelencia.

Fundada en 2009, Picualia surge de la idea de unir fuerzas para ganar en calidad. Aquella fusión, largamente intuida por generaciones de agricultores, permitió construir una almazara de última generación y establecer un sistema de producción basado en la trazabilidad total. Cada gota de aceite puede rastrearse desde el árbol hasta la botella, un factor decisivo en un mercado global cada vez más exigente.

El aceite Picual de Picual, categoría Gourmet.

El aceite Picual de Picual, categoría Gourmet.

Pero lo verdaderamente interesante ocurre en el campo. La cooperativa trabaja casi en exclusiva con la variedad picual, considerada una de las más estables y ricas en antioxidantes del mundo. Su carácter, intenso, ligeramente amargo y con notas herbáceas, define el perfil de aceites que no buscan agradar a todos, sino destacar entre los mejores.

En Picualia, el calendario marca el sabor. Octubre, noviembre y diciembre además de ser los meses habituales de cosecha, coincide con las fases de creación sensorial. En octubre, la aceituna verde da lugar a aceites premium de gran intensidad; en noviembre, el fruto enverado aporta matices más complejos; y en diciembre, la aceituna madura ofrece aceites más suaves, pensados para un consumo cotidiano pero igualmente cuidado.

Esta segmentación, más cercana a la lógica del vino que a la del aceite tradicional, refleja un cambio profundo en la forma de entender el producto. Ya no se trata solo de producir, sino de interpretar la materia prima.

Vista de una almazara de Picualia en Bailén (Jaén).

Vista de una almazara de Picualia en Bailén (Jaén). EFE/José Manuel Pedrosa

Inversión, premios y prestigio

Desde 2011, la cooperativa ha invertido más de 12 millones de euros en innovación y mejora de procesos. El resultado es una colección de más de 50 premios nacionales e internacionales y un posicionamiento sólido en mercados exteriores. En 2016, fue reconocida como mejor almazara de España por la Asociación Española de Municipios del Olivo, un hito que marcó el inicio de su proyección global.

Hoy, ese reconocimiento se ve reforzado por el nuevo premio estatal, en un contexto donde otras firmas jiennenses como Aceites Oro Bailén Galgón 99 o Aires de Jaén también figuran entre las mejores del país. El mensaje es claro: Jaén no solo produce aceite, lidera su transformación.

Lo que sucede en Bailén trasciende el ámbito gastronómico. Picualia encarna un modelo de desarrollo rural basado en la cooperación, la innovación y la valorización del producto local. Un ejemplo de cómo el sector primario puede reinventarse sin renunciar a sus raíces.