Las uvas más caras del mundo pertenecen a la variedad Ruby Roman, sembrada exclusivamente en Japón, en la isla de Honshu. Se trata de una fruta al alcance de muy pocos y está considerada un auténtico lujo. 

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En el mercado mayorista de Kanazawa se ha pagado el precio más alto hasta la fecha por un racimo de estas uvas: 10.000€, que al cambio equivalen a 1.200.000 yenes, según informa la página de Facebook de las uvas Ruby Roman.

Se trata de la primera subasta del año de estas uvas cuyas características principales es el color rojo oscuro tan particular y el gran tamaño de cada uva, lo que la hace muy carnosa. De hecho, la jugosidad de estos racimos es lo que más se aprecia y valora. Son muy dulces y poco ácidas. 

Foto: Ruby Roman

¿Por qué ese precio?

El principal factor que eleva su precio es que no se cosechan a gran escala, sino que los cultivos son bastante reducidos. Según la web Dissapore, tan solo saldrán a la venta 26.000 racimos durante 2019.

La cultura japonesa tiene por tradición obsequiar a los seres queridos con fruta, igual que en España preferimos llevar bombones o un ramo de flores. De ahí que productos como las Ruby Roman causen furor y sean tan apreciadas a pesar de su corta existencia. 

Según la propia web de Ruby Roman, "la uva de los sueños", como también es apodada, se obtuvo gracias a los estudios y pruebas del Centro de Investigación Agrícola de la Prefectura de Ishikawa, donde se encuentra la isla de Honshu. 

En la primavera de 1995 se recolectaron las semilla de otra variedad de uva conocida como fujiminori, cuyos frutos son grandes y negros. En 1997, cuatro de las 400 vides que crecieron de aquellas semillas comenzaron a dar uvas rojas, las primeras Ruby Roman. 

No fue hasta el año 2008 cuando salieron a la venta, alcanzando el precio de 820€ por racimo, es decir, 100.000 yenes. Tan solo un año después, en 2009, se llegó a pagar más de 2.000€ (250.000 yenes) en el mismo mercado de Kanazawa.