Mariano Barbacid, investigador clave del cáncer de páncreas: Hemos sido los primeros en lograr que desaparezca

Mariano Barbacid, investigador clave del cáncer de páncreas: "Hemos sido los primeros en lograr que desaparezca" Kai Fosterling/EFE

Salud

Mariano Barbacid, investigador clave del cáncer de páncreas: "Hemos sido los primeros en lograr que desaparezca"

"Pretendemos que los pacientes vivan más de 5 años"/La forma más obvia de vencer esas resistencias, es atacar el tumor desde dos o tres vías distintas"/"Lo importante es que vaya aumentando la supervivencia"/"En España se tarda mucho en aprobar los fármacos".

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Por primera vez, un equipo de investigadores ha logrado erradicar uno de los tipos más agresivos de cáncer de páncreas y conseguir una supervivencia casi sin efectos tóxicos y sin recaídas.

Los pacientes eran ratones, pero eso no le resta mérito a la hazaña, como destacó el líder del grupo Mariano Barbacid, director del Grupo de Oncología Experimental del CNIO y uno de los referentes mundiales en el estudio de esta enfermedad, durante la rueda de prensa organizada por la Fundación CRIS contra el cáncer para presentar los resultados.

Este logro se ha construido sobre las bases de una investigación que ya se presentó en 2019, pero con resultados mucho menores. Ahora, más de un lustro después, han conseguido erradicar los tumores en ratones gracias a la combinación de tres inhibidores dirigidos contra tres genes que son clave en el inicio y avance de la patología.

Un detalle que ha destacado Barbacid es que se trata de modelos animales con tumores humanos. Después de aplicarles este tratamiento, los ratones sobrevivieron más de 200 días perfectamente sanos. Cuando se les examinó no había ni rastro de estas lesiones. "Se puede decir que están curados", ha celebrado.

El experto ha conversado con EL ESPAÑOL tras esa rueda de prensa, una charla en la que ha reconocido que las terapias que amplían la esperanza de vida son grandes avances, pero no es suficiente. Él y su equipo, quieren hallar la solución, la cura.

Es la primera vez que se consigue erradicar el cáncer de páncreas. ¿La combinación de estos tres inhibidores es el futuro para los pacientes? ¿Estamos ante un antes y un después?

Eso el tiempo lo dirá. No puedo predecir el futuro, pero lo que es cierto es que, si tienes estos resultados, hay que intentar extrapolarlo [a humanos]. Si no los tuviéramos, nos limitaríamos al inhibidor que está desarrollando Revolution Medicine [daraxonrasib], dirigido al gen KRAS y que ha aumentado en 7 meses la supervivencia media.

Son resultados muy buenos y creo que es el principio una nueva era para los pacientes, sin duda, pero no se resuelve el problema. Sigue estando ahí, aunque es un poco más pequeño.

Lo que pretendemos no es que la gente viva 14 meses de media, sino que vivan más de 5 años y, por eso, seguimos trabajando.

En las terapias dirigidas solo se usa un fármaco. Ustedes han empleado tres ¿Cree que esta debería ser la estrategia predominante?

Eso ya se está empezando a aceptar. Al principio, con uno era suficiente, pero ahora han aparecido las resistencias en prácticamente todos los tumores. La forma más obvia de vencer esas resistencias, es atacar el tumor desde dos o tres vías distintas.

Eso es lo que estamos haciendo nosotros y otros colegas que están trabajando a la vez. Están intentando poner la inmunoterapia y extender la vida de los ratones, pero hasta ahora ninguno ha conseguido que el tumor desapareciera. Hemos sido el primer equipo que lo ha conseguido.

Para un paciente que hoy recibe un diagnóstico de cáncer de páncreas, ¿qué puede significar este resultado en términos de tiempo?

Esto es una pregunta trampa. Es difícil decirlo, pero un paciente de cáncer de páncreas, cuya esperanza de vida es de menos de 1 año, esta terapia no va a llegar a tiempo. 

En un escenario ideal, podríamos hablar de un plazo de tres años para iniciar el ensayo clínico en humanos, pero es algo muy complicado como para asegurarlo y a mí se me rompió la bola de cristal hace tiempo.

Sin embargo, puede llegar a otras cosas. No somos el único grupo del mundo trabajando en esto. Si no es nuestra terapia, vendrá otra. Lo importante es que vaya aumentando la supervivencia.

España es líder europeo en autorización de ensayos clínicos. Desde su perspectiva, ¿ese liderazgo se traduce de verdad en mejor acceso a la innovación para los pacientes españoles, o seguimos teniendo un "embudo" cuando toca pasar del ensayo al uso rutinario del fármaco?

Que España sea el país donde más ensayos clínicos se hace es algo bueno. Repercute en el paciente, porque estos proyectos no son solamente los resultados. El oncólogo que lo realiza tiene un conocimiento superior, por lo que, una vez que se apruebe la terapia, va a estar mejor formado y va a tratar mejor a sus pacientes. Todo es bueno.

Solo hay un pero: se tarda mucho en aprobar los fármacos. Yo viví el caso de sotorasib, el primer inhibidor contra el gen KRAS, cuya aprobación en España llevó tres años más que en Estados Unidos. Sería bueno que se adelantaran estos tiempos.

España cuenta con este liderazgo, pero el cáncer de páncreas sigue siendo el más letal. ¿Qué estamos haciendo mal todavía para que esa fuerza en investigación no se traduzca en muchas más vidas salvadas?

No solo este, todo tipo de cáncer. El espectro de supervivencia en esta enfermedad varía desde el 5% de los tumores de páncreas no operables al 95% de mama. Evidentemente, [en el de páncreas] aún hay todo un rango y el problema es que a medida que vivimos más, vamos a tener más cáncer.

Si [los pacientes] se van curando, como ocurre con los tumores endocrinos [situados en el aparato digestivo, páncreas o los pulmones], que ya tienen una supervivencia de media del 70%, la extensión de la vida de estas personas puede ser muy eficaz.

El cáncer de páncreas ha sido históricamente un tumor "ciego", casi sin biomarcadores útiles. ¿Qué tipo de biomarcadores cree que van a cambiar el juego?

El cáncer de páncreas es difícil porque avanza muy rápido una vez que se dispara y, además, es complicado estar pendiente de un biomarcador. Yo me hago una colonoscopia cada 2 o 3 años, pero no se puede pensar que toda la población española se haga una anualmente.

Si eso se hiciera a partir de los 50 años, probablemente, no habría cáncer de colon. Lo habría, pero no tendría la misma gravedad. No obstante, el país no puede absorber ese número de pruebas.

Aisló el primer oncogén humano hace más de 40 años y ayudó a fundar la oncología molecular moderna. ¿Qué le sorprende más cuando mira cómo ha cambiado el campo desde entonces?

De todos estos años me quedo con el momento en el que vimos que el primer oncogén humano que descubrimos era un alelo de un retrovirus [un tipo de virus]. Hasta ese momento, los oncólogos no le daban importancia a estos microorganismos, los despreciaban totalmente.

Fue muy importante porque nos permitió aplicar todo lo que se había conseguido entender de ellos al cáncer humano. También fue esencial porque probaba que la oncología clínica no era suficiente, también necesitaban la oncología médica.

Sin nuestro conocimiento y esta disciplina, la oncología moderna ahora seguiría con bombas de cobalto, con gas mostaza y con todos los agentes de quimioterapia que no dejan de ser altamente tóxicos.