La masturbación es una forma de estimular el clítoris.

La masturbación es una forma de estimular el clítoris. GTRES

Salud Día mundial del orgasmo femenino

Cinco cosas que no sabías sobre el clítoris

Es el órgano principal responsable del placer femenino y esconde muchas curiosidades tras de sí.

Azucena Martín

Este martes 8 de agosto es el Día Mundial del Orgasmo Femenino. La efeméride se constituyó en 2006 en el pueblo brasileño de Espartina, donde el concejal Arimateio Dantas decidió compensar con este día a su esposa por sus deudas sexuales. Las redes sociales hicieron el resto y hoy en día se conmemora en varios países más. Se trata de un un momento idóneo para dar a conocer algunas curiosidades interesantes sobre el clítoris, ese órgano que tanto contribuye al placer de las mujeres.

Su única función conocida es dar placer

Existe cierta discusión en torno a si el clítoris es un órgano vestigial o si tiene algún tipo de función reproductiva desconocida.

Sin embargo, lo que está más que demostrado y experimentado es que su función principal es generar placer a las mujeres y no hay que ser científico para saberlo.

Es la mejor opción para el orgasmo

Existen muchas partes del cuerpo de la mujer cuya estimulación podría dar lugar a orgasmos. Por ejemplo, un estudio publicado en The Journal of Sexual Medicine en 2011 demostró que la estimulación de los pezones genera en el cerebro una reacción similar a la que se produce cuando se estimulan otras zonas erógenas, como la vagina.

Sin embargo, ninguna zona produce tanto placer como el clítoris, debido a que la gran cantidad de terminaciones nerviosas que contiene lo dotan de una mayor sensibilidad. En concreto, se estiman en más de 8.000 las terminaciones nerviosas que confluyen sólo en la punta de este órgano, el doble de las presentes en el pene. 

El clítoris está formado por 18 partes distintas y mezcla tejido eréctil, musculo y nervios, que juntas consiguen las sensaciones asociadas al orgasmo clitoriano. 

En el siglo XIX se daban masajes terapéuticos en el clítoris

Durante la época victoriana del siglo XIX las mujeres que tenían problemas ginecológicos, ya fueran uterinos, hormonales o incluso emocionales, eran diagnosticadas de algo conocido como histeria femenina.

Esta mal llamada enfermedad no tenía cura, pero podían paliarse sus síntomas a través de una serie de masajes en el clítoris, lo que fuera de las consultas médicas se conoce como masturbación.

Es mucho más grande de lo que parece

Aunque a simple vista puede parecer un órgano extremadamente pequeño, en realidad lo que se exterioriza no es más que la punta del iceberg, ya que todo el clítoris mide entre 8 y 12 centímetros, que se extienden hacia el interior de la cavidad vaginal.

Además, tiene una estructura muy similar a la del pene, pues también se vuelve erecto tras la excitación y posee un extremo bautizado como glande, por el parecido que muestra con el miembro masculino.

Una princesa descendiente de Napoleón se reubicó el clítoris

Hoy en día cada vez son más las mujeres que recurren a la estimulación del clítoris en busca de relaciones sexuales más placenteras.

Sin embargo, en el siglo pasado era una vergüenza no poder llegar al orgasmo a través del coito, considerado como la única forma decorosa de obtener placer.

Por eso, la princesa y psicoanalista Marie de Bonaparte (1892-1962) decidió investigar el comportamiento de los distintos órganos femeninos, en busca de la causa de lo que ella consideraba un problema de frigidez. 

Para ello, entrevistó a 243 mujeres, a las que preguntó sobre la ubicación de su clítoris y su nivel de satisfacción durante las relaciones sexuales. Finalmente, concluyó que su clítoris estaba anormalmente alejado de la vagina, por lo que pidió ayuda al cirujano vienés Josef Halban, que cortó los ligamentos clitorianos, con el fin de disminuir la distancia entre ambos órganos.

Lamentablemente, no consiguió mejorar el resultado de sus relaciones sexuales, por lo que pidió que se le repitiera la operación, con idénticos resultados.