Fotografía de stock.

Fotografía de stock. Gettyimages

Motor

Confirmado con 20.000 coches en España: rastrean tu ubicación con los sensores de presión de las ruedas

Se podría detectar la localización a más de 50 metros permitiendo conocer las rutas de los conductores y sus horarios.

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El instituto Instituto Madrileño de Estudios Avanzados IMDEA Networks, uno de los siete creados en la comunidad de Madrid, ha realizado un innovador estudio junto con socios europeos.

Con el que ha podido determinar que los sensores que indican la presión de los neumáticos permiten el seguimiento del vehículo de manera remota.

Se trata de una investigación realizada a lo largo de diez semanas con 20.000 coches. Desde finales de los años 2000 la mayoría de los vehículos están equipados con un sistema de Monitorización de Presión de Neumáticos.

Neumáticos de un vehículo.

Neumáticos de un vehículo. Gettyimages

El sensor en cuestión es el encargado de analizar la presión, cuando lo hace, envía la información con señales inalámbricas al ordenador del vehículo, avisando si alguno necesita aire.

El problema es que también tienen un número de identificación particular para cada ejemplar, con el que se identifica sin necesidad de cámaras.

Además, la monitorización se puede hacer desde distancias superiores a los 50 metros o cuando los sensores están dentro de un edificio o incluso en lugares no visibles, lo que facilita aún más el trabajo a los delincuentes.

Por ello, ante esta nueva situación, los expertos exigen medidas que protejan la privacidad de los conductores ante esta posición de vulnerabilidad.

Los sistemas de presión incorporan tecnología con lo que no solo se permite conocer la ubicación, sino con la que sería posible identificar el tipo de vehículo, diferenciando si es un turismo u otro más pesado, como un camión.

La señal producida se transmite mediante señales de radio, permitiendo que pequeños receptores inalámbricos las capten sin ser detectados. Un rastreo sencillo, económico y difícil de detectar, una combinación perfecta para los ladrones.

Con el objetivo de comprobar la gravedad de la situación, los investigadores establecieron puntos de control con receptores de radio cerca de carreteras y zonas de aparcamiento.

Con estos dispositivos consiguieron señales de 20.000 vehículos demostrando que con ellos se permite conocer los movimientos de los coches así como sus patrones.

Con la información recabada también se podrían determinar los horarios de los conductores, así como sus jornadas laborales y traslados habituales.

Este error no está todavía contemplado en la normativa de seguridad que protege a los vehículos, por lo que los sensores de presión de las ruedas posicionan a los coches como un objetivo fácil de atacar.