Mario Vaquerizo, 51 años

Mario Vaquerizo, 51 años

Corazón

Mario Vaquerizo, 51 años, sobre su receta de lentejas: "No las remuevas como si fuera arroz y déjalas en reposo 30 minutos"

El cantante explica cuál es su mejor truco para cocinar las mejores lentejas con patatas revolconas.

Más información: Lolita Flores (67), sobre la receta de su madre: "Las papas aliñás no se cortan frías; añade aceite y vinagre cuando estén cocidas".

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Mario Vaquerizo (51 años) ha encontrado en la cocina un nuevo escenario donde también se siente protagonista y su plato fetiche son unas lentejas "muy vaquerizas" que ya se han convertido en seña de identidad culinaria.

Entre giras, rodajes y platós, el cantante ha pasado de "no saber hacer lentejas" a presumir de puchero y de una receta con espuma de patata revolcona que reivindica la cocina tradicional con un toque de espectáculo.

Vaquerizo se declara "muy castizo" y lo demuestra en la mesa: le chiflan las gambas al ajillo, los torreznos de las paradas de carretera y la comida "de toda la vida, sin artificios".

"Los torreznos son para mí un plato", asegura cuando habla de sus viajes por Soria o Valladolid, donde aprovecha cada parada para entregarse al aperitivo perfecto.

Su amor por la gastronomía tiene raíces familiares. Procede de "una familia muy culinaria" donde siempre se ha comido bien y en casa, algo que ahora reivindica con orgullo.

Esa base le ha permitido abrazar la cocina sin complejos y convertirla en parte de su imagen pública, desde su paso por Master Chef Celebrity hasta sus últimas apariciones hablando de comida y hábitos.

El punto de inflexión llegó con la televisión, cuando la cocina dejó de ser una asignatura pendiente. "Yo no sabía hacer unas lentejas y ahora las hago y es un orgullo cuando te sale un buen plato", confiesa, dejando claro que el reto culinario se ha convertido en un motivo de satisfacción personal.

En su día a día, se define como una persona de hábitos muy marcados: duerme sus horas, va al gimnasio y sigue una dieta equilibrada basada en "comer poquito, pero de todo", alejado de dietas extremas y restricciones imposibles.

"Se puede comer absolutamente de todo", resume, siempre que haya medida y constancia, una filosofía que conecta con su forma de entender la vida y el escenario.

Entre todos sus platos, hay uno que le representa como ningún otro: las lentejas con espuma de patata revolcona, su receta estrella. Él mismo las describe como un plato tradicional con un punto de sofistificación que no pierde el alma de puchero.

"Unas lentejas se tienen que presentar en un puchero, como ha sido siempre", reivindica, dejando claro que el emplatado nunca debe traicionar la esencia.

En programas recientes, Vaquerizo explica que prepara las lentejas en casa y que las combina con esa espuma de patata revolcona que aporta cremosidad y un guiño a la cocina de vanguardia.

"Es un plato que siempre... pues es muy bueno, es muy vaquerizo, pero está muy bien también. Y además las lentejas te dan mucho hierro, que es muy bueno", comenta entre risas, subrayando que lo suyo son las recetas sabrosonas pero también prácticas.

El secreto de las lentejas de Vaquerizo

Lejos de ser una moda pasajera, la cocina se ha integrado en su rutina diaria y en su discurso público. "Yo soy cocinillas", admite, y asegura que suele ser él quien se mete en la cocina cuando llega a casa, demostrando que detrás del personaje mediático hay un cocinero doméstico que disfruta manipulando ingredientes tanto como un micrófono.

Fiel a su estilo, Mario ha convertido sus lentejas con espuma de patata revolcona en el plato perfecto para entender quién es hoy. Un tipo que mezcla tradición y modernidad, carretera y puchero, glamour y cuchara.

Y que por si quedaba alguna duda, ya puede presumir de tener un plato con apellido propio: las lentejas más "vaquerizas" de la televisión.

Ingredientes para las lentejas al estilo de Mario Vaquerizo

Para las lentejas guisadas (el puchero clásico)

  • 300 g de lentejas pardinas
  • 1 litro de agua o caldo suave de verduras
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 zanahoria
  • 1 tomate maduro rallado o 3 cucharadas de tomate triturado
  • 1 hoja de laurel
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 3-4 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal al gusto

Para la patata revolcona (que luego convertiremos en "espuma" casera)

  • 500 g de patatas
  • 3-4 dientes de ajo
  • 1-2 cucharaditas de pimentón (mezcla dulce y picante, al gusto)
  • 70-80 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Sal

Paso 1

Lava las lentejas y ponlas en una olla con el agua o caldo, la cebolla y la zanahoria picadas, el tomate, el laurel, el diente de ajo, un chorrito de aceite y sal suave. Cuece a fuego medio-suave hasta que estén tiernas (30-40 minutos, depende de la lenteja). Ajusta de sal al final.

Paso 2

Cuece las patatas peladas y troceadas en agua con sal hasta que estén muy tiernas. Mientras, fríe los dientes de ajo laminados en el aceite hasta que estén dorados; apaga el fuego, añade el pimentón, remueve y luego incorpora el líquido. No remover como si fuera arroz, es mejor mover la olla ligeramente con vaivén. Escurre las patatas y machácalas con el aceite aromatizado de ajo y pimentón, corrigiendo de sal. Tiene que quedar un puré espeso.

Paso 3

Para ese puré caliente a un vaso batidor y añade un chorrito más de agua o caldo caliente (muy poco, solo para aligerar). Tritura hasta lograr una textura muy cremosa y aireada; si tienes batidora de vaso potente, mejor, quedará más "espumosa".

Paso 4

Déjalas en reposo 30 minutos después de apagarlas para que se asientan y espesen solas. Sirve las lentejas en un plato hondo o, como defiende Mario, en un puchero de los de toda la vida. Coloca encima una buena cucharada de la espuma de la patata revolcona. Remata con unas láminas de ajo frito y un pellizco de pimentón por encima.