Previsión para el viernes 4 de septiembre.

Previsión para el viernes 4 de septiembre. Meteored

Ciencia

Víctor González, meteorólogo: “Las condiciones son de plena canícula y podrían alcanzarse récords de calor en septiembre”

Septiembre arranca como julio en España: más de 40 ºC, noches cálidas y posibles récords para estas fechas.

Más información: Los meteorólogos coinciden: el calor del Mediterráneo convertirá el primer frío antes del otoño en tormentas intensas

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Las claves
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España vive un inicio de septiembre con temperaturas propias de la canícula, alcanzando máximas de hasta 42 ºC en algunas zonas.

El meteorólogo Víctor González advierte de la posibilidad de batir récords locales de calor para un mes de septiembre en varias regiones.

La situación se debe al fortalecimiento de las dorsales subtropicales y la persistencia de mares muy cálidos alrededor de la Península.

Las previsiones indican que buena parte de la primera quincena de septiembre mantendrá temperaturas muy por encima de la media.

Septiembre acaba de empezar, pero en buena parte de España el termómetro parece haberse olvidado de mirar el calendario. Tras el breve descenso térmico de finales de agosto, el calor ha regresado con valores propios de las semanas centrales del verano y con posibilidades incluso de dejar algún récord para estas fechas.

Víctor González, divulgador y experto en meteorología de Meteored, lo resume de una forma especialmente gráfica: “Las condiciones son ya de plena canícula y es probable que alcancen incluso valores de récord para un mes de septiembre en algunas zonas”.

La canícula es tradicionalmente el periodo en el que suelen alcanzarse las temperaturas más elevadas del verano, normalmente entre julio y agosto. Que González utilice el término a comienzos de septiembre sirve para describir hasta qué punto la situación atmosférica actual se parece más al corazón del verano que a una transición hacia el otoño.

El jueves pasado fue un buen ejemplo. Protección Civil, apoyándose en las previsiones de AEMET, advierte de máximas de 40 ºC en los valles de la mitad sur y hasta 42 ºC en el Guadalquivir. En las zonas bajas del nordeste y el valle del Ebro se esperan alrededor de 37 ºC, mientras amplias áreas de la Meseta Norte superarán los 34. Y el calor no desaparecerá necesariamente de golpe después de este episodio.

Según González, el cambio está relacionado con lo que sucede a varios kilómetros de altura. Las ondulaciones del chorro polar que permitieron la llegada de aire más fresco durante las últimas semanas de agosto se han desplazado hacia latitudes más septentrionales. Eso deja a la Península menos expuesta a las borrascas y masas frescas atlánticas.

Al mismo tiempo, las dorsales subtropicales vuelven a ganar fuerza sobre nuestras latitudes. Bajo esas zonas de altas presiones, el aire desciende desde niveles elevados de la atmósfera y se comprime y calienta durante el proceso, favoreciendo temperaturas muy altas cerca de la superficie.

Septiembre puede superar los 45 grados

Hablar de récords de septiembre no significa necesariamente que España vaya a batir su máxima absoluta del mes. Ese listón está extraordinariamente alto.

En septiembre de 2016 se produjo uno de los episodios cálidos más excepcionales registrados en España. El aeropuerto de Córdoba alcanzó 45,4 ºC el día 6, mientras Sevilla llegó a 44,8 ºC y Murcia y Jerez de la Frontera a 44,6. Más de 35 observatorios principales de AEMET batieron entonces su récord de temperatura máxima para un día de septiembre.

Por eso, cuando González habla ahora de récords, la posibilidad más razonable es que puedan superarse efemérides locales en determinadas estaciones, no necesariamente aquellos 45,4 ºC.

El propio episodio de 2016 demuestra además que septiembre puede comportarse todavía como un mes plenamente veraniego. Aquel año, Cáceres alcanzó 42,3 ºC, Badajoz 43,7 ºC, Granada 43,1 ºC y Ciudad Real 39,7 ºC, batiéndose numerosos registros históricos para el mes.

La situación actual tiene otro ingrediente señalado por el meteorólogo: los mares que rodean la Península permanecen extraordinariamente cálidos. Normalmente el océano y el Mediterráneo ayudan a suavizar las temperaturas costeras, pero cuando el agua acumula tanto calor esa capacidad moderadora disminuye. Y el patrón puede prolongarse.

El experto señala un régimen de NAO positiva, caracterizado en este caso por una fuerte diferencia de presión entre las Azores e Islandia y un chorro polar circulando por latitudes altas. Mientras se mantenga esa configuración, las dorsales subtropicales tendrán más facilidad para alcanzar España.

Los modelos que analiza Meteored apuntan a que esta situación podría mantenerse durante buena parte de la primera quincena. Las temperaturas fluctuarán de un día a otro, pero González considera probable que sigan muy por encima de la media de septiembre. Solo hacia aproximadamente el día 11 aparecen escenarios capaces de modificar el patrón, aunque a esa distancia la incertidumbre todavía es elevada.

La previsión estacional de AEMET encaja con ese escenario más amplio. Para septiembre, octubre y noviembre de 2026 existe una alta probabilidad de temperaturas en el tercil cálido en toda España, con una señal especialmente intensa en el tercio norte, el este peninsular, Baleares y Canarias. Esto no pronostica cada jornada concreta, pero sí indica que el trimestre tiene muchas papeletas para acabar siendo más cálido de lo habitual.

Septiembre, por tanto, no garantiza por sí solo la llegada inmediata del fresco. España ya tiene precedentes de temperaturas superiores a 45 ºC durante este mes y la configuración atmosférica actual vuelve a colocar al país bajo condiciones propias de pleno verano.