Previsión del cambio de tiempo esta semana de septiembre.

Previsión del cambio de tiempo esta semana de septiembre. Meteored

Ciencia

Los meteorólogos lo confirman: septiembre puede pasar del frío de 20 ºC a recuperar los 35 ºC en cuestión de días

España pasa del verano al frío polar en horas: de más de 40 ºC a máximas cercanas a 20.

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España ha pasado de temperaturas superiores a 40 ºC a máximas cercanas a 20 ºC en cuestión de días debido a la entrada de aire polar.

El miércoles 9 de septiembre se registra el mayor descenso térmico, con caídas de hasta 12 ºC en algunas zonas y mínimas nocturnas por debajo de 10 ºC en el interior.

El calor regresará rápidamente a partir del viernes, con valores que superarán los 35 ºC en amplias áreas del sur y el interior peninsular.

Los meteorólogos prevén que septiembre siga marcado por variaciones bruscas de temperatura, sin una llegada definitiva del otoño y con probabilidad de anomalías cálidas.

Septiembre está demostrando este año que puede comportarse como dos estaciones diferentes en cuestión de jornadas. España acaba de pasar de temperaturas superiores a 40 ºC a una entrada de aire polar que dejará máximas cercanas a los 20 ºC en algunas zonas. Pero el ambiente fresco tampoco durará demasiado: antes de terminar la semana volverán los 35 ºC.

El cambio más importante se produce este miércoles 9 de septiembre. Una masa de aire polar marítimo ha avanzado sobre la Península después del paso de un frente y está provocando un desplome generalizado de las temperaturas.

Pedro de la Fuente, meteorólogo de Meteored, explica que las máximas caerán entre 6 y 12 ºC en amplias zonas del país. En buena parte del interior y de la mitad oriental apenas se alcanzarán 25 o 27 ºC, después de varios días con temperaturas propias de plena canícula.

La diferencia resulta especialmente llamativa en algunas ciudades. Zaragoza podía pasar de aproximadamente 38 ºC el martes a 27 ºC el miércoles, mientras Madrid bajaría de unos 34 a 25 ºC.

En Galicia y sectores del Cantábrico el ambiente será todavía más fresco. En zonas interiores de Lugo y A Coruña las máximas tendrán dificultades incluso para superar los 20 ºC.

Las noches también cambiarán radicalmente. Durante la madrugada del miércoles al jueves podrían registrarse temperaturas inferiores a los 10 ºC en distintas zonas interiores. Capitales como Soria, León o Teruel pueden acercarse incluso a los 6-8 ºC.

El contraste resulta todavía mayor si se recuerda de dónde venimos. Durante los primeros días de septiembre se han registrado valores excepcionales: Meteored destaca los 45,1 ºC de Sevilla-Tablada el día 3, los 40,8 ºC de Pamplona Aeropuerto y el primer registro superior a 35 ºC durante un septiembre en más de un siglo de observaciones en el Observatorio Fabra de Barcelona.

El calor vuelve desde el viernes

Quien interprete este descenso como la llegada definitiva del otoño puede llevarse una sorpresa pocos días después. Duncan Wingen, meteorólogo de Meteored, advierte de que “no viene el golpe definitivo al verano en España”. El miércoles y el jueves serán las jornadas más frescas a escala general, pero después una nueva dorsal anticiclónica volverá a impulsar aire muy cálido sobre la Península.

El cambio empezará a notarse ya el viernes. En los valles del Tajo, Guadiana y Guadalquivir volverán a superarse los 36 ºC. Durante el fin de semana, las máximas pueden situarse entre 36 y 38 ºC en amplias áreas de Extremadura y en provincias como Huelva, Sevilla, Córdoba y Jaén. Además, todavía podría hacer más calor.

Las previsiones que maneja Wingen sitúan valores alrededor de 39 ºC en el valle del Guadalquivir, muy cerca nuevamente de la frontera de los 40 ºC. También podrán superarse los 35 ºC el domingo en sectores del sur de Gran Canaria, Tenerife y Lanzarote.

En Madrid, el valle del Ebro, el interior de Galicia y comunidades mediterráneas el calor no será tan extremo, pero sí plenamente veraniego, con máximas generalmente entre 30 y 34 ºC. El motivo de semejante vaivén está en las masas de aire que atraviesan España.

Esta semana una vaguada ha permitido que aire polar descienda desde latitudes altas. A unos 1.500 metros de altitud, Meteored describe el paso en poco tiempo de una masa cercana a +25 ºC a otra alrededor de +7 ºC. Esa diferencia termina reflejándose también en los termómetros de superficie.

Pero en cuanto esa masa fría se retira y vuelve a ganar terreno una dorsal subtropical, el proceso puede invertirse rápidamente.

Y los modelos no muestran todavía una instalación definitiva del ambiente otoñal. Para la semana del 14 al 21 de septiembre, el modelo europeo analizado por Meteored dibuja anomalías de entre 3 y 6 ºC por encima de lo normal en buena parte del interior peninsular. Incluso durante la semana siguiente mantendría una señal cálida generalizada.

AEMET apunta en la misma dirección a una escala mayor. Su predicción estacional para septiembre, octubre y noviembre concede una alta probabilidad de temperaturas en el tercil cálido en toda España, con una señal especialmente marcada en el norte y este peninsulares, Baleares y Canarias.

Eso no significa que todos los días vayan a ser cálidos. Precisamente lo que está ocurriendo esta semana demuestra lo contrario. Septiembre es un mes de transición en el que las primeras masas de aire polar pueden provocar descensos muy bruscos, pero las dorsales subtropicales todavía conservan fuerza suficiente para devolver el verano pocos días después.

Por eso España puede encontrarse esta semana con una fotografía especialmente llamativa: máximas próximas a 20 ºC en algunas zonas durante el episodio fresco y, apenas dos o tres días después, termómetros nuevamente por encima de 35 ºC en otras partes del país. El otoño meteorológico ya ha comenzado, pero el calor del verano todavía no ha terminado.