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Los meteorólogos coinciden: puede hacer más de 40 ºC esta semana y aun así formarse tormentas secas en estas zonas de España
España afronta tormentas secas con calor extremo: rayos, viento fuerte y poca lluvia elevan el riesgo de incendios.
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Septiembre ha comenzado en España con una combinación meteorológica que puede resultar extraña a simple vista. Mientras algunas zonas volverán a superar ampliamente los 40 ºC, el cielo puede llenarse de nubes de tormenta, rayos y fuertes rachas de viento sin que necesariamente caiga una cantidad importante de agua.
Son las denominadas tormentas secas, y AEMET y Protección Civil han advertido de su posible aparición durante el episodio de calor que comienza este miércoles 2 de septiembre y se prolongará, al menos, hasta el viernes 4.
La situación está provocada por dos elementos que coincidirán sobre la Península. Por un lado, una DANA situada al suroeste favorecerá cierta inestabilidad atmosférica. Por otro, llegará una masa de aire muy cálido, seco y cargado de polvo en suspensión.
La insolación hará el resto
Este miércoles las temperaturas se acercarán ya a los 36 ºC en los valles de la mitad sur y a los 39 ºC en el Guadalquivir. El jueves será todavía más caluroso: AEMET espera alrededor de 40 ºC en los grandes valles meridionales y hasta 42 ºC en el Guadalquivir. Las zonas bajas del nordeste y el valle del Ebro pueden alcanzar 37 ºC.
En Sevilla, por ejemplo, AEMET mantiene avisos naranjas y prevé que la Campiña pueda alcanzar 42 ºC este jueves 3.
Y, sin embargo, un calor así no impide que haya tormentas. En determinadas circunstancias puede incluso ayudar a proporcionar la enorme diferencia de temperatura y la inestabilidad necesarias para que el aire ascienda.
Una tormenta seca contiene actividad eléctrica, pero deja muy poca precipitación en superficie. Puede formarse lluvia dentro de la nube y comenzar a caer normalmente, pero encontrarse por debajo con una capa de aire extremadamente cálida y seca. Parte de esas gotas se evapora antes de alcanzar el suelo. Cuando esto ocurre puede observarse bajo la nube una especie de cortina que desaparece a mitad de camino, conocida como virga.
El resultado puede ser especialmente peligroso en el monte: llegan los rayos, pero no necesariamente la lluvia suficiente para humedecer la vegetación o apagar una posible ignición.
Protección Civil advierte precisamente de que el peligro de incendio volverá a alcanzar valores extremos durante este episodio y que podrá ir acompañado de tormentas vespertinas secas.
Las áreas de montaña y del interior son especialmente propicias para que aparezca nubosidad de evolución por la tarde cuando existe inestabilidad. La localización concreta cambiará a medida que evolucione la DANA, por lo que AEMET insiste en la elevada incertidumbre de la situación.
Este miércoles ya habrá que prestar especial atención al este de Andalucía. AEMET mantiene avisos por tormentas en Guadix y Baza, en Granada, y Cazorla y Segura, en Jaén. En estos puntos las tormentas sí pueden dejar precipitación —hasta unos 15 litros por metro cuadrado en una hora— y venir acompañadas de granizo y rachas muy fuertes.
No deben confundirse, por tanto, estas tormentas con una tormenta seca propiamente dicha. La advertencia de estas últimas afecta al episodio en su conjunto y su ubicación exacta dependerá de dónde consiga desarrollarse la convección sobre una atmósfera con capas bajas muy secas.
El viernes aumentará además la nubosidad en el suroeste peninsular conforme evolucione la DANA. AEMET contempla allí un incremento de la inestabilidad y la formación de tormentas que incluso podrían arrastrar el polvo sahariano presente en la atmósfera.
Estas tormentas esconden otro riesgo además de los rayos.
La evaporación de la precipitación enfría el aire situado debajo de la nube. Ese aire se vuelve más denso y puede caer rápidamente hacia la superficie, generando rachas de viento muy fuertes. En un entorno con vegetación extremadamente seca, esas rachas pueden dificultar todavía más la situación si existe un incendio.
De hecho, AEMET considera las tormentas secas con rayos uno de los factores meteorológicos que favorecen el inicio de incendios forestales, junto con las temperaturas altas, la baja humedad y el viento.
La aparente contradicción de esta semana tiene, por tanto, una explicación. No hace falta que refresque para que haya tormenta. Puede haber más de 40 ºC junto al suelo mientras varios kilómetros por encima existe suficiente inestabilidad para desarrollar grandes nubes.
España afrontará así los primeros días de septiembre todavía con condiciones plenamente veraniegas. El jueves puede convertirse en el momento álgido del calor, especialmente en Andalucía y los grandes valles de la mitad sur, pero habrá que mirar también hacia el cielo en zonas montañosas e interiores y, conforme avance la semana, hacia el suroeste peninsular.