Un auténtico motor biológico del océano.
El pueblo español perfecto para recorrer a pie: con el mejor pulpo, junto al mar y el motor biológico del Atlántico
Combarro brilla como uno de los pueblos marineros mejor conservados de España, declarado Conjunto Histórico-Artístico y una conexión con el Atlántico.
Más información: El pueblo ideal para recorrer a pie y comer pescado frito: 12 km de playas, marismas protegidas y restos romanos del siglo I.
En la provincia de Pontevedra encontramos Combarro, con un casco antiguo declarado Conjunto Histórico-Artístico y una fisonomía laberíntica con una treintena de cruceiros barrocos y más de sesenta hórreos tradicionales alineados a ras de mar.
La costa gallega y la ría de Pontevedra, sobre la que por supuesto está asentada el municipio que tratamos aquí, actúan como un verdadero motor biológico gracias al fenómeno oceanográfico conocido como afloramiento marino.
Durante los meses cálidos, los vientos del norte desplazan el agua superficial templada hacia el océano abierto, provocando el ascenso de aguas profundas, frías y extremadamente ricas en nutrientes minerales.
Este proceso de fertilización natural fertiliza las capas superiores de la ría, desencadenando una masiva producción de fitoplancton que sostiene a toda la cadena trófica local: es sin duda el pilar que conecta el pueblo con el Atlántico permitiendo que sea ese motor del mismo.
El gran motor biológico del Atlántico
Lo parezca o no, esta gran inyección de nutrientes convierte a las Rías Baixas en uno de los ecosistemas marinos más ricos, limpios y productivos del planeta, equiparable a las grandes corrientes de Humboldt o de Benguela.
El motor biológico atlántico permite que especies como el mejillón, la almeja y el berberecho, encuentren un alimento inagotable en suspensión, acelerando su crecimiento con una calidad inigualable.
En líneas generales, es un entorno hiperproductivo que atrae a una ingente cantidad de cefalópodos, pescados y crustáceos que consolidan la fama mundial del marisco de la región como uno de los mejores que se puede encontrar.
Todo ello aumenta la riqueza biológica de sus aguas y hace que la gastronomía de Combarro pueda ofrecer una frescura excepcional en sus pescados y mariscos, con el pulpo como uno de los principales reclamos, sobre todo por parte de los turistas, tanto extranjeros como españoles.
Las tabernas tradicionales del puerto sirven ese buscado pulpo á feira o a la brasa junto a raciones de mejillones locales cultivados en las bateas de la propia ría, lo que por supuesto ayuda a que el sabor y la calidad sean aún mejores, dado que son directamente naturales.
Con todo, Combarro se consolida como uno de los puntos de visita imprescindibles, con enormes productos y terrazas flotantes donde el mar choca con las bases de piedra de los antiguos hórreos, creando una experiencia ideal para verano combinando paisaje, historia y una naturaleza que respira y se conecta con las inmensidades del Atlántico.