El embalse español que bate un récord de casi 40 años por las últimas borrascas: llega al 92% de su capacidad
El embalse español que bate un récord de casi 40 años por las últimas borrascas: llega al 92% de su capacidad
El embalse de La Serena, en Badajoz, se convierte en un símbolo de recuperación hídrica sin precedentes: logra un hito histórico.
Más información: El pueblo español de 297 habitantes al que sólo se accede a pie: su embalse entra en la primavera con un 83% de agua.
La Serena, el también conocido como gigante del Guadiana, que además ostenta el título de embalse con mayor capacidad de España, ha alcanzado niveles de llenado que no se registraban en casi 40 años para estas fechas.
Las precipitaciones acumuladas han revertido años de sequía extrema, situando la reserva hidrológica nacional en cifras récord que han sorprendido tanto a técnicos como a expertos en climatología, y es que el embalse ha logrado un hito histórico gracias a las borrascas del primer trimestre.
El hecho más relevante se produjo cuando el embalse superó el 90% de su capacidad, obligando a las autoridades de la Confederación Hidrográfica de Guadiana a proceder al desembalse controlado de agua: la situación era realmente límite y no se esperaba que fuera a acumularse tantísima agua.
La Serena bate nuevo récord
La maniobra de seguridad no se realizaba desde hacía décadas -por lo menos no con estas magnitudes- y sirve para regular el enorme caudal entrante que proviene de los ríos Zújar y Guadalemar. La apertura de las grandes compuertas atrajo a cientos de visitantes para presenciar el fenómeno, y es normal teniendo en cuenta que es algo realmente único.
El impacto de los últimos frentes meteorológicos ha tenido un papel fundamental en este récord, elevando la reserva media de los embalses españoles hasta el 83%. Este incremento semanal de agua es el más alto registrado desde 1988, superando con creces la media de la última década.
El embalse ha roto todas las previsiones.
Zonas que se encontraban en situación de emergencia, como las cuencas internas de Cataluña y el propio sistema del Guadalquivir en Andalucía, han experimentado un alivio inmediato gracias a este inmenso atracón, que ha permitido levantar muchas restricciones, tanto para el riesgo agrícola como para el consumo humano.
Pero, como en todo, hay que tomarse las buenas noticias con cautela. Los expertos advierten que esta abundancia no debe relajar las políticas de gestión eficiente del agua, ni mucho menos: ahora mismo hay "para dar y tomar", pero no hay que desperdiciar nada y siempre establecer pautas de control.
Según los meteorólogos, este tipo de borrascas extremas son una muestra de la creciente variabilidad climática a la que se enfrenta el mundo, donde se alternan periodos de sequía severa con episodios de precipitaciones torrenciales.
Por ello, aunque embalses como La Serena luzcan hoy con un aspecto increíble, hay que realizar una mejor planificación hidrológica a largo plazo, mejorando y modernizando infraestructuras y concienciando a todos sobre el uso responsable del agua.