Ni Casa de Campo ni el Manzanares: los mapaches conquistan las urbanizaciones y se expanden por España
Ni Casa de Campo ni el Manzanares: los mapaches conquistan las urbanizaciones y se expanden por España
A pesar del increíble trabajo de los expertos por controlar esta especie invasora, los mapaches continúan expandiéndose por el centro del país.
Más información: Ni Somiedo ni Picos de Europa: el oso pardo reconquista esta zona de España y ya supera los 100 ejemplares.
La presencia del mapache en España ya no es, ni mucho menos, algo anecdótico: es una realidad que preocupa a los expertos porque la especie invasora se está expandiendo por ríos, urbanizaciones y todo tipo de áreas que favorecen su crecimiento en nuestro país.
El pequeño mamífero ha llegado a apoderarse de la periferia de Madrid, invadiendo zonas como Las Rozas o Boadilla del Monte, gracias a su rápida capacidad de reproducción, a lo que se suma una increíble capacidad de adaptación para habituarse a entornos humanos sin ningún tipo de problema, encontrando refugio hasta en el rincón más inesperado.
Es, actualmente, una de las especies invasoras que más preocupa a los expertos, siendo un grave riesgo para la biodiversidad autóctona y la salud pública, puesto que transmiten enfermedades y alteran completamente el ecosistema: su voracidad pone en peligro a aves, anfibios y hasta otros mamíferos.
Lo más preocupante, lógicamente, son esas peligrosas enfermedades que pueden transmitir incluso a los humanos: desde parásitos hasta la rabia, provocando además el moquillo a perros y gatos domésticos, por lo que es un auténtico peligro para muchos de los animales y seres vivos que habitan en España. Hay que ir con mucho cuidado.
El mapache crece en España de manera preocupante.
Una expansión rápida y alarmante
El origen de toda esta invasión por parte del mapache arrancó allá en la década de los 90 debido a una curiosa moda que giró alrededor de la obtención de mapaches como mascotas exóticas. La situación, evidentemente, se acabó descontrolando hasta día de hoy, a pesar de que se han establecido controles para contener el crecimiento de la especie.
De hecho, este mismo año se han intensificado los esfuerzos desde la Comunidad de Madrid para frenar la expansión del mapache por el centro de España, con una retirada de 4.000 ejemplares de diferentes especies invasoras -siendo los mapaches una gran cantidad de ese número-.
No obstante, el problema sigue siendo grave, puesto que el mamífero es capaz de adaptarse hasta en los jardines y zonas comunes, y lo peor es que eso hace que pueda haber un contacto directo con personas debido a que, a priori, es difícil imaginar que puede haber mapaches escondidos en alguna parte de la casa.
Como decíamos, las autoridades están realizando muchos esfuerzos para evitar que los mapaches acaben estableciéndose en más áreas de España, fuera de los alrededores de Madrid, pero realmente es una situación difícil de controlar, puesto que la especie se adapta rápido y tiene una alimentación extremadamente variada.