Publicidad del plan Vision2030 en Riad, Arabia Saudí

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Ciencia

Arabia Saudí quiere ser el líder tecnológico de Oriente Medio: el proyecto de 100.000 millones para robots y semiconductores

Con esta inversión se espera romper el monopolio asiático y liderar la industria de los semiconductores con energía neta cero.

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Las claves

Arabia Saudí lanza el proyecto Alat, con una inversión de 100.000 millones de dólares, para liderar la industria tecnológica y manufacturera en Oriente Medio.

El plan, impulsado por el Príncipe Heredero Mohamed bin Salman, busca diversificar la economía saudí y reducir la dependencia del petróleo mediante el desarrollo de semiconductores, robótica y hardware avanzado.

Alat colabora con empresas internacionales como Lenovo y SoftBank para fabricar servidores, ordenadores y robots inteligentes, potenciando la producción local y la cooperación internacional.

El proyecto pretende crear 39.000 empleos tecnológicos antes de 2030 y avanzar en soberanía digital, ciudades inteligentes y aplicaciones médicas de alta tecnología.

Arabia Saudí ha decidido buscar su futuro tecnológico lejos del petróleo y cada vez más cerca del silicio. Con una inversión de 100.000 millones de dólares, el proyecto Alat empieza a transformar el desierto en un enorme polo industrial.

Esta ambiciosa apuesta es el plan estratégico diseñado por el Príncipe Heredero Mohamed bin Salman. El objetivo es reducir la histórica dependencia energética del Reino y diversificar su economía mediante la inversión en infraestructuras avanzadas.

La iniciativa, enmarcada dentro de la estrategia Saudi Vision 2030, pretende ser la palanca para diversificar la economía y posicionarse en sectores clave de la industria digital. En plena carrera mundial por los semiconductores, Riad aspira a convertirse en un nuevo actor manufacturero.

Al frente de la compañía está Amit Midha, encargado de dirigir la transición hacia un modelo de fabricación basado en energías limpias. El objetivo es levantar una industria capaz de producir hardware avanzado con una huella ambiental mínima.

El plan no se limita a ensamblar dispositivos electrónicos. La estrategia busca desarrollar capacidades industriales en robótica, computación avanzada y electrónica de alto rendimiento, ámbitos que concentran hoy buena parte de la competencia tecnológica mundial.

El desafío al Lejano Oriente

Uno de los hitos más visibles es el acuerdo con Lenovo para levantar en Riad una megafábrica de 200.000 metros cuadrados. La planta comenzará a producir, este 2026, millones de servidores y ordenadores con sello industrial saudí.

Con este movimiento, el Reino pretende desafiar el dominio histórico de las cadenas de producción del sudeste asiático y China. La creación de una marca tecnológica propia, denominada "Saudi Made", busca consolidar una industria digital potente.

Este proceso también abre oportunidades para socios internacionales. España, que ha reforzado en los últimos años su política de innovación tecnológica, aparece como un socio potencial para empresas interesadas en estas nuevas infraestructuras industriales.

Ambos países han firmado memorandos para intercambiar estadísticas y experiencias en políticas públicas de innovación. Para muchas tecnológicas españolas, el desarrollo de infraestructuras digitales en el Golfo abre un nuevo espacio de cooperación empresarial.

La ambición industrial de Alat también alcanza la robótica avanzada. Gracias a una colaboración con SoftBank, la compañía desarrolla máquinas capaces de autoprogramarse mediante inteligencia artificial para optimizar procesos logísticos y cadenas de suministro.

Estos sistemas utilizan redes neuronales para analizar entornos productivos y ajustar automáticamente sus operaciones. El objetivo es mejorar la eficiencia energética y reducir costes en instalaciones industriales cada vez más automatizadas.

Soberanía digital

Otro frente clave es el de los semiconductores. Alat concentra sus esfuerzos en tres ámbitos considerados críticos para la próxima década tecnológica: la gestión de energía, la percepción sensorial y el procesamiento de datos.

La meta es producir chips capaces de alimentar desde superordenadores hasta dispositivos médicos inteligentes. En un contexto de tensiones geopolíticas y escasez de componentes, la soberanía tecnológica se ha convertido en una prioridad para muchos países.

El proyecto también explora aplicaciones en medicina de precisión. A través de su unidad Smart Health, la empresa planea fabricar instrumental para cirugía mínimamente invasiva y dispositivos capaces de monitorizar enfermedades crónicas en tiempo real.

Además, estas tecnologías se integrarán en nuevos modelos de ciudades inteligentes. Sensores avanzados y sistemas de climatización optimizados mediante inteligencia artificial permitirán diseñar edificios capaces de gestionar de forma autónoma su consumo energético.

Si el plan avanza según lo previsto, Alat espera generar unos 39.000 empleos especializados antes de 2030. El proyecto busca demostrar cómo una economía petrolera intenta reinventarse como potencia tecnológica en plena carrera mundial por los chips.