Una persona consulta ChatGPT.

Una persona consulta ChatGPT. Pexels

Ciencia

El 49% de los españoles siente preocupación por la IA y sólo el 16% siente entusiasmo, según un estudio de Fundación BBVA

Hasta el 45% de los ciudadanos de nuestro país confiesa tener un conocimiento muy débil o nulo de estas herramientas.

Más información: Michael I. Jordan, pionero de la inteligencia artificial: "La IA escribirá novelas para leer en el metro, pero nunca 'El Quijote'"

J. Rodríguez
Publicada

Las claves

El 49% de los españoles siente preocupación por la inteligencia artificial, frente a solo un 16% que muestra entusiasmo, según un estudio de la Fundación BBVA.

La familiaridad y el uso de la IA aumentan la percepción positiva, especialmente entre jóvenes, hombres y personas con estudios superiores.

El 53% de los encuestados ha utilizado herramientas de IA, aunque el 55% afirma entender realmente qué es esta tecnología.

Las expectativas sobre la IA son duales: se prevén beneficios en salud y productividad, pero también riesgos en privacidad, veracidad de la información y empleo.

Los ciudadanos españoles están más preocupados que entusiasmados ante el desarrollo de la inteligencia artificial (IA), aunque la familiaridad de los usuarios con ese tipo de sistemas reduce esa inquietud, ya que quienes más los comprenden y usan son los que muestran unas actitudes más positivas y proactivas.

Así se refleja en el estudioActitudes hacia la Inteligencia Artificial en España que ha realizado en enero la Fundación BBVA sobre una muestra de 2.000 personas adultas, y que ha dado este jueves a conocer como una radiografía temprana del grado de conocimiento, uso y valoración social de la IA en España.

El trabajo revela cómo en un periodo muy breve, la IA —especialmente sistemas como ChatGPT, Gemini y Copilot— ha alcanzado una muy alta visibilidad pública, puesto que ocho de cada diez ciudadanos han oído hablar de estas herramientas, aunque la comprensión es más limitada, ya que el 55% afirma entender qué es la IA, mientras que un 45% reconoce tener un conocimiento débil o nulo.

El nivel de comprensión es mayor entre hombres, jóvenes, personas con estudios superiores y entre quienes trabajan o estudian.

El uso también es significativo, pues el 53% ha utilizado herramientas de IA alguna vez, frente a un 47% que no las emplea; y el sentimiento predominante ante esta tecnología es la preocupación (49%), muy por encima del entusiasmo (16%).

Evolución de la sociedad

En términos de expectativas generales, la sociedad española aparece dividida, pese a un ligero predominio del optimismo: el 47% cree que la IA mejorará la sociedad, frente al 39% que considera que la empeorará, refleja la encuesta, que revela que las percepciones más favorables aumentan entre los usuarios, las personas con mayor formación y los jóvenes.

Respecto al impacto en el trabajo, predomina la visión de la IA como herramienta de amplificación más que de sustitución, y el 58% cree que complementará y potenciará el trabajo humano, frente a un 37% que anticipa un "reemplazo".

La valoración por ámbitos es claramente dual, y el estudio revela que gracias a esta tecnología se anticipan efectos positivos en medicina y salud (79%), productividad laboral (63%), entretenimiento (60%), formación (59%), persecución de la delincuencia (59%), administración pública (57%), enseñanza (56%) o creación artística (52%).

Predominan sin embargo las expectativas negativas en privacidad (71%), relaciones personales (61%), veracidad de la información (59%), salud mental (55%), campañas electorales (51%), democracia (46%) y empleo (48%).

Cuando se plantea un escenario de IA autónoma (sin supervisión humana), la mayoría considera que su desempeño sería inferior al humano en casi todos los trabajos, salvo en la traducción entre lenguas, donde se le reconoce ventaja clara, y los encuestados muestran incomodidad ante su aplicación en funciones sensibles como acompañamiento psicológico, atención al cliente, diagnósticos médicos o conducción autónoma.

Los riesgos percibidos son también elevados, porque el 88% cree que será difícil distinguir contenidos reales de artificiales; el 83% teme armas autónomas; el 80% prevé desaparición de profesiones; y el 59% considera probable que la IA supere la inteligencia humana, y porcentajes muy elevados anticipan también incrementos en espionaje, delincuencia, terrorismo y guerras.

El estudio identifica un grupo de jóvenes, con estudios superiores y alta destreza digital, que usa la IA con frecuencia y muestra mayor confianza en su utilidad, y entre los usuarios, el 76% considera estas herramientas útiles o muy útiles, y las emplean principalmente para búsqueda de información, traducción, redacción, resúmenes y apoyo al aprendizaje, aunque persiste a la vez una actitud crítica y la mayoría no confía exclusivamente en los resúmenes generados por IA en buscadores y contrasta la información con otras fuentes.