Columna de Marco Aurelio.

Columna de Marco Aurelio.

10 razones para preocuparnos de la política

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Decía Groucho Marx, en una descripción perfecta: "La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados". No obstante, creo que este tema de la política es importante, por diez razones, entre muchas, fundamentales:

1. No ser un ciudadano pasivo. Einstein decía que el mundo era un lugar peligroso para vivir y no por aquellos que hacen el mal, sino por aquellos, la gran mayoría, que no hacen nada por evitarlo. También el emperador romano Marco Aurelio, que ejerció de filósofo en su vida privada, decía: "tú puedes cometer injusticias, no haciendo nada". Hay que intentar no pertenecer a este grupo de ciudadanos pasivos.

2. Adelantarse a los acontecimientos. Platón también decía que hay que preocuparse por la política, ya que no lo hacemos, un día la política te robará todo lo que tienes en la vida, tu dinero, tus derechos y tu vida. Es cuestión, pues, de adelantarse a los acontecimientos.

3. Introducir de forma inteligente a tus hijos. Los hijos de hoy y sobre todo me temo que mucho más los del mañana, no van a querer saber nada de política como consecuencia del desencanto actual que les producen los políticos y lógicamente tenemos que entenderlos y aceptar su posición. Pero a medida que van siendo mayores tenemos la obligación de introducirlos en este tenebroso mundo, aunque de una forma inteligente, para estar de acuerdo con Platón y evitarles males mayores.

4. ¿Por qué derecha e izquierda? Nunca he entendido bien esta división de la política en nuestro país y en general: Derecha e izquierda, y algunas veces centro, que no se sabe si va hacia la derecha o izquierda. Creo que sería mucho mejor si a nuestros políticos (y sociedad que les vota) los dividiésemos en "buenos" y "malos" (perdón por el ejemplo) en función de si están de acuerdo con nuestras ideas políticas actuales, que lógicamente cambian a lo largo de nuestra vida, y que muchas veces no son "políticamente correctas". Incluso una persona puede ser de derechas en el tema familiar, de izquierdas en el tema social y liberal en el tema económico.

5. Creo que es bueno, a veces, cambiar de opinión. Fernando Savater, cree que "en España está muy mal visto cambiar de opinión". "Te acusan por decir cosas contrarias a las que decías hace años sin reparar en que eres un ser pensante. Les da igual que durante ese tiempo has vivido. Has leído libros. Has viajado. Has conocido a gente. Las personas que no cambian nunca, que pasan por la vida sin cambiar y que presumen de que piensan lo mismo que cuando tenían 18 años, en realidad no piensan, ni con 18 ni ahora". Sabio Savater, como siempre. 

6. Cambiar de partido político. También me alegro leer de que mi opinión y forma de pensar en mi evolución política coincide con otros grandes intelectuales de la historia de España, como el extraordinario director de cine Gonzalo García Pelayo que en una entrevista reciente ha dicho: "continuamente estoy cambiando. Yo he votado a todos los partidos, desde el PCE hasta Vox, voy cambiando y seguiré cambiando probablemente, no tengo ningún tipo de fidelidad a nada que no sea fundamentalmente a mis hijos y prácticamente nada más.

7. Solución para problemas humanitarios. La política, además, la buena política, creo que es la única solución para los grandes problemas de este mundo que son claramente humanitarios, como las guerras, las catástrofes, las pandemias, etc. Hace tiempo leí que Sadako Ogata, alta comisionada de ACNUR, que es una ONG que acoge a los refugiados y de la cual he sido socio colaborador, afirmó que "no existían soluciones humanitarias para los problemas humanitarios". Supongo que se refería a soluciones políticas y estoy totalmente de acuerdo con ella.

8. Javier Cercas, habla de 3 moralejas en el mundo de la política: La primera: es bueno leer a los politólogos, pero sin olvidar que, a veces, hasta los más reputados yerran. Segunda: si no estás bien informado, lo mejor es callar. Y tercera (ésta es la más importante): hay que querer a los amigos, sobre todo a los buenos, pero la mitad de las veces (y sobre todo cuando se apasionan mucho) no hay que hacerles ni puñetero caso.

9. Elegir nuestra representación. En una entrevista, el estadounidense Nicholas Negroponte, uno de los gurús y pioneros mundiales del mundo digital, dijo sobre la llegada de Trump a la presidencia de Estados Unidos: "Mucha gente no se veía representada" (por los políticos anteriores, se entiende).

10. Mirar a nuestros políticos actuales. En España sería un motivo de preocupación máxima y permanente. En Suiza posiblemente ni los conoceríamos, lo cual es signo de tranquilidad absoluta. Por regla general los políticos comunistas, socialistas y en general populistas no son nada de fiar ya que entre ellos y el ciudadano eligen claramente a ellos. Todo dicen que van a acabar con la pobreza y efectivamente lo hacen, pero la "suya". Porca miseria humana.