Las privilegiadas vistas de Orobianco son un gran atractivo para este restaurante de Calpe.

Las privilegiadas vistas de Orobianco son un gran atractivo para este restaurante de Calpe.

Gastronomía

¿Puede el restaurante con mejores vistas de Calpe volver a ver las estrellas?

Orobianco presenta la carta para la nueva temporada de la mano de Marco Tacchetto y está a punto de abrir una coctelería de lujo en terraza.

13 abril, 2022 03:30
Calpe

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Orobianco quiere avanzar en su nueva etapa en la cocina de la mano de Marco Tacchetto. Este chef llegó a Calpe sin saber ni dónde estaba esta ciudad, tentado por marcharse a un proyecto en Dubái. En cambio, eligió el Mediterráneo y estar cerca del único desierto de Europa, el de Almería, para poder escaparse allí. Y así es su cocina, una escapada. No es italiana ni alicantina ni mediterránea, si abrimos más la mirada.

Tiene de todas ellas para construir una propuesta internacional que deje atrás la marca de Ferdinando Bernardi. En ese camino perdieron la estrella que otorga la guía Michelin y con la que se habían convertido en el único restaurante de cocina italiana en España con esa distinción. Los nuevos paisajes que propone Tacchetto convencen a su gerente, Inna Skriabina, que cree que "este tipo de cocina tiene más futuro".

El cambio en el que se han embarcado sabe que es un proceso largo, pero aseguran que lo hacen contentos. "Más allá de estrellas o no", prosigue la gerente, "nos gustaría ser un destino y que la gente quiera venir aquí. La estrella siempre ayuda, pero no lo garantiza". Así que en el que esperan sea el verano de la recuperación, vuelvan a recibir la clientela internacional que se congrega en Calpe.

A ella le proponen caminar por un menú en el que sus paradas reflejan esa experiencia internacional que acumula Tacchetto, "una manifestación de lo que soy". Este es el que presentan también a los medios en un recorrido de doce pasos que abren con una sencilla y emocionante sopa de tomillo de las montañas de Calpe hasta cerrarlo con una tartaleta de mandarina y banana.

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Esa variedad tiene también en cuenta un objetivo que define Skriabina. "La gente que viene de fuera también quiere probar cosas de aquí, pero hay platos que gustan a todo el mundo". En ese equilibrio de lo local y lo global se mueve con ideas como el risotto de agua de tomate con una base de crema de pistacho o la anguila marinada. En ella manda el producto local como base de esas miradas para subvertir lo ya conocido. 

Marco Tacchetto es el responsable del equipo de cocina en Orobianco.

Marco Tacchetto es el responsable del equipo de cocina en Orobianco. Calpe

"Cualquier cocinero está contaminado de su entorno", explica Tacchetto. "Somos naturaleza y la materia prima es naturaleza", indica gesticulando con vehemencia. Y ahí lleva la mirada afuera, a una de las mejores vistas de la bahía de Calpe. "Miro fuera, y lo primero que veo es el romero, el tomillo".

El atractivo de la ubicación también lo valora mucho la gerente. "Nos sentimos muy afortunados de tener este local porque estamos en un sitio muy privilegiado", reconoce con una sonrisa. Eso sí, agradece más comentarios recibidos de los clientes que le han dicho que llegaban por las vistas, pero que volverían por la comida.

Así se cumple uno de los objetivos del chef "que el cliente se vaya contento" porque con ellos "nos comunicamos a través de los platos". Y de esa forma puede avanzar el camino por el desierto, como el que hacía El Principito de Saint-Exupéry al que cita, y conseguir su deseo: "Estar bien, ser feliz, estar a gusto haciendo lo que me gusta y conseguir un equipo sólido, quitando elementos tóxicos".