Juan Saldaña, dueño de Zapatería Saldaña en Serafín Avendaño

Juan Saldaña, dueño de Zapatería Saldaña en Serafín Avendaño S.P.

Comercio

Saldaña se jubila tras dos décadas vendiendo los mejores zapatos infantiles de Vigo: "Me voy contento"

Pese a mantener un ambiente familiar y cercano, esta pequeña zapatería infantil del centro de Vigo está a punto de desaparecer por la jubilación de su dueño

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Durante más de dos décadas, la Zapatería Saldaña ha generado cientos de recuerdos y memorias a los vecinos de Rosalía de Castro. Pese a mantener un ambiente familiar y cercano, esta pequeña joya comercial en el centro de Vigo está a punto de desaparecer por la jubilación de su dueño.

La travesía de Juan Saldaña comenzó a principios de siglo. En 2004, abrió en la calle Serafín Avendaño la zapatería infantil de referencia para los vecinos de Rosalía de Castro y alrededores. "Era una zona que estaba en expansión, estaba sin edificar la mayor parte de ella", recuerda.

Familias jóvenes con dos o tres hijos se mudaron a Rosalía de Castro en la década de los 2000. Los nuevos vecinos del centro de Vigo encontraron en Saldaña su zapatería de confianza. Juan explica que "incluso" superó las expectativas que tenía y su tienda de Serafín Avendaño se convirtió en un punto de encuentro del barrio.

"Había una necesidad real de una zapatería dedicada al público infantil", asegura el zapatero, que este año cumple 65 años, por lo que ha decidido jubilarse. Los escaparates que hace 22 años estaban repletos de zapatos, hoy están decorados con carteles de liquidación que anuncian el cierre del negocio.

De hijos a padres

Juan Saldaña trabajaba en una empresa distribuidora y su traslado a Santiago de Compostela lo empujó a emprender en esta zapatería infantil. Durante dos décadas ha creado amistades y buenas relaciones con sus clientes, que destacan por tener un poder adquisitivo más alto que en otras zonas de la ciudad.

Los zapatos clásicos eran los reyes del negocio, productos de mayor calidad que han valorado durante 22 años los vecinos de Rosalía de Castro. La primera etapa de Saldaña destaca por su estabilidad y solvencia, una época donde la mayor dificultad pasaba por adaptar el stock a las tallas más demandadas.

"En una zapatería de adultos son tres tallas principales, de señora es el 38, 39 y 40, y de chicos es 42, 43, 44 y 45. De niño no lo sabes nunca", incide Juan, que recuerda que ha calzado a niños que ahora son padres. "Han vuelto mucho aquí. Es muy agradable", valora este zapatero vigués.

"El zapato clásico desapareció"

La crisis del 2008 no fue la peor etapa de Zapatería Saldaña, sino a partir del año 2015, "cuando la gente ya tenía más conexión a Internet". La dedicación de Juan ha impedido que el negocio de Serafín Avendaño se fuese a pique, pese a que las compras online han puesto en riesgo a cualquier comercio local.

Juan asegura que de los 15 establecimientos dedicados a zapatería infantil en Vigo, apenas quedan tres tiendas abiertas. Internet supuso una caída de ventas y tan sólo los abuelos han apostado por el comercio local. Además, un cambio de tendencias también ha impactado en la salud del sector zapatero.

Zapatería Saldaña, en Serafín Avendaño, Vigo

Zapatería Saldaña, en Serafín Avendaño, Vigo S.P.

Los productos más clásicos han sido relegados a un segundo plano y las deportivas y las opciones colegiales han recogido su testigo. Así, grandes marcas internacionales como Nike, Reebok, Adidas o Converse se sitúan como las vendidas, lo que ha supuesto menos ventas para las zapaterías locales.

"Las grandes marcas internacionales no te permiten trabajar con ellas. (...) Decidieron que solo te venden si realizas un volumen de compras que es inasumible para un comercio pequeño", afirma Juan, que considera "injusto" estas condiciones "imposibles" que empujan a sus clientes a comprar en tiendas de grandes multinacionales o por Internet.

Así, el zapatero vigués espera con "ansias" su inminente jubilación, con importantes descuentos en todo tipo de zapatos. Considera que ha cumplido una etapa: "Me voy contento", valora, pese a no tener claro la fecha oficial de cierre, que calcula que será a finales del verano.