Donald Trump, presidente de Estados Unidos.

Donald Trump, presidente de Estados Unidos. Annabelle Gordon Europa Press

Sociedad

Estados Unidos amenaza a la UE : contempla “serios aranceles” y dejar de comerciar si estrecha lazos con Canadá

Washington reaccionó al acercamiento entre Bruselas y Ottawa calificándolo como "un acto hostil" y amenazó con medidas comerciales.

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Las claves
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Estados Unidos amenaza con imponer serios aranceles y cortar el comercio con la UE si estrecha lazos con Canadá.

La UE ha ofrecido a Canadá convertirse en su primer "miembro asociado", intensificando la cooperación en tecnología, defensa y economía.

El primer ministro canadiense, Mark Carney, respalda la propuesta europea y busca una alianza basada en valores compartidos sin integrarse plenamente en la UE.

Las tensiones comerciales entre EE.UU. y Canadá han aumentado tras la imposición de aranceles recíprocos por miles de millones de dólares en productos clave.

El roce entre Estados Unidos y Canadá ha ido aumentando a lo largo del año con unas importantes tensiones comerciales que se agravaron cuando el 21 de agosto se rompieron las negociaciones entre ambos países.

El pasado 8 de septiembre entraron en vigor los aranceles canadienses del 15%, 25% y 50% que se aplican sobre productos lácteos, acero, pulpa de papel y artículos electrónicos procedentes de Estados Unidos, afectando unos 20.000 millones de dólares en importaciones estadounidenses.

Según afirmó el Primer Ministro canadiense, Mark Carney, este monto corresponde al de los productos procedentes de Canadá afectados por el recargo de 50% desde el 22 de agosto.

A pesar de que ambos países arrastran una historia basada en la colaboración comercial mutua, esta se ha visto dañada por un acuerdo que según Carney constaba de "condiciones injustas" que buscaba "destruir" su industria.

Así, el país norteamericano decidió acercarse a un nuevo socio: la Unión Europea que lo recibió con los brazos abiertos ofreciéndole convertirse en el primer "miembro asociado" de la UE.

Un socio "pésimo"

Frente a este panorama, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no tardó en responder. Aprovechó una rueda de prensa en Carolina del Norte para sentenciar que una unión entre Ottawa y Bruselas, de llegar a ocurrir, sería "un acto hostil".

Asimismo, manifestó que en caso de que se produjera este escenario, impondría "serios aranceles" con el objetivo de frenar a Europa e, incluso, mencionó que dejaría de comerciar directamente con el bloque: "Me parece ridículo. Canadá ha sido un pésimo socio comercial", calificó la situación Trump.

El primer "miembro asociado"

El pasado miércoles la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, planteó que Canadá se convirtiese en el primer "miembro asociado" de la Unión.

Para que el país norteamericano adquiera esta condición que no existe actualmente como categoría en los tratados de la Unión, se deben negociar las condiciones de la misma y contar con el respaldo de los 27 Estados miembros.

Con esta condición, ambas zonas podrían estrechar lazos y colaborar en áreas como tecnología, defensa, energía, minerales críticos, inteligencia artificial y seguridad económica.

No obstante, el mandatario canadiense especificó que con este acercamiento no pretende que Canadá se convierta en un país de la Unión Europea sino crear una "alianza única" con el bloque basada en prioridades, valores e intereses compartidos en cuestiones importantes como la Inteligencia Artificial, la guerra en Ucrania y geopolítica.

Lo cierto es que Canadá y la UE ya mantienen acuerdos comerciales y de cooperación en defensa que, con las tensiones comerciales de ambas zonas con Estados Unidos, han contribuido a que el proceso de acercamiento se intensifique.

"Queremos que la relación con Canadá esté en el mejor nivel posible. Tenemos que volver a plantear urgentemente nuestra relación. Con lo cual, me gustaría trabajar juntos para abrirle la puerta a Canadá para convertirse en el primer miembro asociado de la UE", compartió Von der Leyen en su discurso en el Parlamento Europeo en Estrasburgo.

Este jueves, el primer ministro canadiense apoyó la propuesta de la mandataria europea en su discurso al Parlamento Europeo: "Canadá y Europa son fuertes. Europa y Canadá son más fuertes juntos".

"Buscamos resiliencia para que nadie pueda controlar nuestra libertad de mercado, menoscabar nuestra soberanía, amenazar nuestra integridad territorial o socavar nuestra libertad, nuestras democracias y nuestra ley", sentenció el mandatario.

Además, propuso que jóvenes de ambos lados del Atlántico tengan la oportunidad de trabajar y estudiar en cualquiera de las dos zonas.

Por su parte, Carney cuenta con el apoyo de al menos el 81% de los canadienses que aprueban la iniciativa de integrarse en la UE sin convertirse en miembro del bloque, según una encuesta de Abacus Data.

Esta alianza entre Bruselas y Ottawa podría ayudar a ambas zonas que se han visto sofocadas por las amenazas comerciales de Estados Unidos y una China cada vez más asertiva.

Sobre las amenazas de Trump, el portavoz de la Comisión Europea, Olof Gill, recalcó que la propuesta de Von der Leyen no es un "acto hostil": "Como dejó claro nuestra Presidenta el miércoles, nuestra alianza con Canadá no es en contra de nadie, sino por nuestra fuerza conjunta".