Santiago, hostelero en las Islas Canarias.

Santiago, hostelero en las Islas Canarias. Televisión Canaria

Sociedad

El propietario de un bar, sobre el personal: "No quieren trabajar los fines de semana, creen que son salarios bajos"

Santiago, propietario de un restaurante, habló sobre la falta de personal y la imposibilidad de encontrar camareros y cocineros.

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Las claves
Las claves

Los hosteleros españoles enfrentan dificultades para encontrar personal dispuesto a trabajar los fines de semana y con salarios considerados bajos.

La mayoría de los candidatos son extranjeros, especialmente venezolanos, muchos de los cuales se encuentran en proceso de regularizar su situación laboral.

Los salarios en hostelería en Canarias oscilan entre 1.350 y 1.650 euros al mes, pero el coste de vida puede requerir el 100% de ese sueldo.

El sector sufre por jornadas largas, sobrecarga laboral y dificultades para conciliar la vida personal, lo que contribuye a la escasez de trabajadores.

La época del verano en España es un momento álgido en el sector de la hostelería que casi siempre vive situaciones muy incómodas cuando del personal se refiere. Todos los años hacen falta camareros y cocineros.

Lo cierto es que esta escasez no es casualidad, ya que, las condiciones precarias de este sector también se han hecho notar: jornadas de 12 horas o más, un importante esfuerzo físico y mental, salarios precarios e imposibilidad de conciliación con la vida personal.

De esta manera, todos los veranos los hosteleros, sobre todo en zonas más turísticas, comentan que les resulta imposible conseguir personal o que solo consiguen a personas migrantes en situación irregular. Este es el caso de Santiago, un hostelero en Gran Canaria que habló en una entrevista en el programa Ponte al día de Televisión Canaria.

La crisis de la hostelería

El hostelero confesó que le cuesta conseguir trabajadores canarios para atender su bar: "Canarios imposible porque no quieren trabajar los fines de semana, lo que ellos creen que son salarios bajos y prefieren disfrutar que trabajar", señaló.

Esta dificultad a la que se enfrenta Santiago es algo generalizado que suele ocurrirle a los propietarios del sector. Por ello, la falta de trabajadores españoles en la hostelería hace que los siguientes en la fila sean aquellos provenientes de otros países.

"Me llega mucha gente que quiere trabajar, pero o no tienen papeles o no saben trabajar", confesó Santiago a lo que agregó que en este sentido la regularización masiva es una medida con la que está "muy a favor": "El que venga a trabajar y aportar sus conocimientos, tenemos las puertas abiertas", comentó.

Destacó que la mayoría de los que vienen buscando empleo a su local son venezolanos pero expresó que en estos casos se han encontrado con un obstáculo "si no me dicen que no tienen papeles, yo les pregunto, porque sin papeles no".

Sin embargo, confesó que muchos de estos trabajadores se encuentran regularizando su situación para poder trabajar legalmente en España. Pero hasta entonces señaló que se encuentra en búsqueda de personal desvelando que es "un factor generalizado" del sector.

Ahora bien, si el salario mínimo en España gira en torno a los 1.424,50 euros brutos mensuales en 12 pagas prorrateadas, la mayoría de los sueldos en hostelería rondan estas cifras sin contar con extras como las propinas o recargos por nocturnidad.

Dependiendo de la comunidad autónoma, el convenio de este sector y, por lo tanto, el sueldo, es distinto. En las Islas Canarias el promedio total sumando los pluses correspondientes y complementos por categoría, se sitúa entre los 1.350 euros y 1.650 euros al mes.

Teniendo esto en cuenta, vale acotar que el coste de vida en las Islas Canarias oscila entre los 1.200 y 1.600 euros mensuales, siendo la vivienda uno de los mayores gastos. Así, un trabajador del sector de la hostelería, con el salario previamente expuesto, tendría que dedicar, en ocasiones, hasta el 100% del mismo para poder sobrevivir.

A estos salarios hay que sumar las jornadas laborales que suelen sobrepasar el límite de 40 horas semanales y pocos minutos de descanso durante las mismas, sobre todo en verano. Teniendo todo esto en cuenta, se puede llegar a comprender por qué falta personal en este sector.