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Sociedad

Marina fue madre por segunda vez y la despidieron: "Tener hijos no debería penalizarte ni discriminarte laboralmente"

Su caso refleja la dificultad de muchas madres en España, donde la conciliación y la protección laboral siguen sin garantizarse plenamente.

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Las claves

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Marina Moyano fue despedida tras su segunda maternidad, perdiendo estabilidad y derechos laborales pese a estar de baja.

La empresa negó tanto el permiso de lactancia acumulada como la adaptación de horario, derechos legales para trabajadoras con hijos.

Marina demandó a la empresa y obtuvo una resolución favorable y compensación económica, aunque el daño personal no fue reparado.

Su caso visibiliza la persistente discriminación laboral hacia madres en España, pese a los avances legales en conciliación.

Ser madre sigue siendo, en muchos casos, un punto de inflexión en la vida laboral de miles de mujeres en España.

A pesar de los avances en derechos y conciliación, persisten situaciones que evidencian una brecha aún no cerrada.

La historia de Marina Moyano no es una excepción aislada, sino un reflejo de una problemática que continúa vigente en pleno 2026.

"Me tuve que ir al paro después de ser madre y no porque yo quisiera", relata. El 5 de octubre de 2025 dio a luz y, como correspondía, inició su baja maternal, que finalizaba el 4 de febrero.

Hasta ese momento, todo parecía seguir el cauce habitual. Marina tenía previsto hacer uso del permiso de lactancia acumulado, que permite concentrar en jornadas completas las horas diarias correspondientes. Sin embargo, todo se torció.

"Con tiempo más que suficiente yo ya tenía hablado con mi empresa que quería coger la lactancia acumulada", explica. Aun así, al llegar la fecha de reincorporación, la situación dio un giro inesperado.

Según cuenta, fue citada por su jefe, quien le comunicó que no había un puesto disponible para ella. "Mi jefe me reunió y me dijo que no tenía un puesto para mí en ese momento y que ya me llamaría en abril o así".

Esa decisión tuvo consecuencias inmediatas: "¿Y sabes qué significó eso? Que me tuve que ir al paro, perdiendo todos mis derechos, mi estabilidad y todo lo que eso conlleva".

Pero la situación no terminó ahí. Marina también solicitó una adaptación de horario, un derecho reconocido en determinadas condiciones.

"También pedí una adaptación de horario que, por ley, en empresas con cierto tamaño te tienen que dar y me la negaron", afirma, subrayando que se trataba de una empresa con más de diez trabajadores. "Así que no me dieron ninguna facilidad".

Ante este escenario, decidió emprender acciones legales. El proceso concluyó con una resolución favorable para ella, incluyendo una compensación económica. Aun así, el resultado no logró reparar el impacto sufrido.

"Por supuesto que lo tuve que demandar y sí, gané una compensación económica", señala, aunque matiza que "ninguna compensación económica repara todo el daño que me hicieron tanto a mí como a mi familia".

Más allá de su caso personal, Marina insiste en que no se trata de una situación aislada. "Lo más fuerte de todo es que esto siga pasando en pleno 2026 a madres trabajadoras", denuncia. Y añade una reflexión que evidencia la contradicción del sistema: "Lo más irónico de todo es que quienes toman estas decisiones también tienen hijos".

Su testimonio tiene un objetivo claro: visibilizar y reivindicar. "Hago este vídeo, no sé la gente que lo verá, a modo reivindicación", explica. Porque, como concluye, "ser madre no debería penalizarte ni discriminarte laboralmente, ni suprimir los derechos que te corresponden por ley como persona y como madre".