Viviendas en Alemania.

Viviendas en Alemania. istock

Sociedad

Alemania da una lección a España en el alquiler de vivienda: el precio está limitado hasta 2029

Te contamos cuáles son las características claves del mercado alemán del alquiler que hace que la mitad de población opte por esta solución para vivir.

Más información: El BOE lo confirma: las empresas tendrán que rehacer las nóminas del primer trimestre de 2026

Publicada
Las claves

Las claves

Alemania limita el precio del alquiler hasta 2029, permitiendo que los nuevos contratos no superen el 10% del precio de referencia local.

Más del 50% de la población alemana vive de alquiler, frente al 25% en España, gracias a una fuerte protección a los inquilinos.

El sistema alemán favorece los contratos de alquiler a largo plazo y no incentiva fiscalmente la compra de vivienda mediante hipoteca.

En promedio, los alemanes destinan el 27% de sus ingresos al pago del alquiler, y ciudades como Berlín o Múnich imponen regulaciones adicionales para controlar los precios.

Son tres los factores que están haciendo que vivir de alquiler en España se esté convirtiendo en una especie de misión imposible para muchas personas y familias. Por un lado, la falta de oferta; por otro, los precios que no paran de subir; y, en tercer lugar, la inseguridad jurídica percibida por los caseros.

Factores que hacen que, en España, sólo el 25% de la población viva de alquiler. Una situación que se aleja del 30% de media en Europa. Y si se compara con países como Alemania, donde ese porcentaje supera el 50%, la distancia es todavía mayor.

¿Por qué Alemania llega a cifras tan elevadas? Porque, entre otras razones, hay una fuerte protección a los inquilinos. Eso se debe, entre otras razones, a lo que allí se conoce como 'freno al alquiler' (Mietpreisbremsem, en alemán). Una circunstancia que se mantendrá hasta el año 2029.

Freno al alquiler

Como ya se ha dicho, más de la mitad de la población en Alemania son inquilinos. Es decir, que hay más arrendatarios que propietarios de vivienda.

Una situación a la que se ha llegado, entre otras razones, por la implantación en 2015 del 'freno al alquiler'. ¿Qué significa esto? Que cuando se produce una nueva firma de contrato, estos están limitados. ¿Cuánto? Como máximo, el 10%.

Es decir, que si un casero pone su vivienda en alquiler, no puede superar el 10% del precio de referencia local. Por lo tanto, y si el precio medio en Munich es de 1.400 euros mensuales, el arrendador no puede aumentar esa cifra en un nuevo contrato más allá del 10%.

La medida, como ya se ha dicho, arrancó hace algo más de una década y tiene fecha de caducidad en 2029.

A todo ello hay que añadir que, a lo largo de la historia, se ha favorecido la firma de contratos a largo plazo. Sin olvidar que, y al contrario que sucede como en otro países europeos, las normas alemanas no dan altas deducciones fiscales a quienes firman una hipoteca. De ahí el equilibrio entre propietarios de vivienda e inquilinos.

Tampoco conviene omitir que ciudades con gran demanda de pisos de alquiler, como pueden ser Berlín o Munich, aplican sus propias normas con el fin de que el precio no se dispare a cotas muy altas. Fruto de todo ello, los alemanes dedican de media el 27% de sus ingresos al alquiler.