Una estudiante de la UCAM con las gafas Vision Pro de Apple
Dominar la IA ya no es una opción: es la puerta a mejores empleos
La Universidad Católica de Murcia integra la inteligencia artificial y las tecnologías emergentes como eje estructural de su modelo académico
La inteligencia artificial ha dejado de ser una tendencia para convertirse –casi– en una condición. Ya no es un ámbito reservado a perfiles técnicos; ahora es una competencia transversal que impacta prácticamente en todos los sectores profesionales.
Hoy, quienes dominan la IA y las tecnologías acceden a más oportunidades laborales, mejores salarios, mayor productividad y posiciones de liderazgo.
En la última década, la IA ha salido del laboratorio y ha entrado en todos los sectores. Salud, educación, derecho, comunicación, industria o deporte comparten un mismo patrón: los perfiles que crecen y mejor se remuneran son aquellos capaces de integrar datos, automatización y herramientas inteligentes en su día a día profesional.
No se trata de una moda pasajera. El auge de la inteligencia artificial es un cambio estructural. La demanda de empleo vinculada a esta tecnología crece mucho más rápido que el promedio del mercado y se espera que esta tendencia continúe en alza hasta 2030.
Sin embargo, hay un problema evidente: faltan profesionales preparados. Hasta el 77% de las empresas reconoce que tiene dificultades para cubrir vacantes por carencias en habilidades digitales avanzadas.
España ante el desafío de la IA
La transformación también es palpable en España. Entre 2018 y 2024, las ofertas de empleo que incluyen requisitos relacionados con inteligencia artificial han pasado del 0,5% al 2%. Lejos de destruir empleo, lo que está haciendo la IA es redefinir los perfiles más demandados: dirección, mandos intermedios, áreas comerciales y puestos estratégicos concentran gran parte de esta evolución.
Aunque nuestro país supere la media europea en competencias digitales básicas, persiste un déficit de especialistas en TIC e IA. El mercado exige aún más cualificación, mayor capacidad analítica y dominio de tecnologías avanzadas.
En este nuevo escenario, el papel de la universidad da un giro de 180 grados. Ya no basta con utilizar la inteligencia artificial como herramienta docente: es imprescindible formar profesionales capaces de comprenderla, aplicarla con criterio y liderar su impacto real en empresas e instituciones.
El modelo de la UCAM reconocido internacionalmente
En España, la Universidad Católica de Murcia (UCAM) ha decidido dar un paso adelante. Ha convertido la inteligencia artificial y las tecnologías emergentes en un eje estructural de su modelo académico, integrándolas de forma transversal en sus titulaciones.
Esta estrategia se despliega en sus campus de Murcia, Cartagena y Madrid, así como en su oferta online y en sus sedes internacionales como la de India. La dimensión internacional es relevante: el 20% de sus estudiantes no son españoles. En el curso 2025-2026, por ejemplo, el alumnado procede hasta de 135 países.
El modelo de la UCAM ha sido reconocido en rankings internacionales. El QS World University Rankings sitúa a la universidad como una de las mejores de Europa en reputación académica y empleadora. Además, se cuela en el top 10 de universidades privadas de España.
En la UCAM, la tecnología no sustituye al profesor: potencia su capacidad de acompañamiento. Su Campus Virtual Canvas permite un seguimiento individualizado, evaluación continua y detección temprana de riesgos académicos. Además, las aulas están informatizadas, cuentan con pizarras digitales, conectividad Wi-Fi 6 y sistemas de captura.
Tecnologías inmersivas y nuevas competencias
Para 2030 se prevé que las tecnologías inmersivas añadan 1,5 billones de dólares a la economía global. Un impacto que también se notará en el ámbito laboral: el 60% de los empleadores cree que aumentará su dependencia en habilidades digitales avanzadas, mientras que el 58% ya busca perfiles con estas competencias.
Por ello, la UCAM ha integrado el uso de realidad virtual y metaverso, especialmente en Ciencias de la Salud, para simular situaciones clínicas. En Enfermería, por ejemplo, los estudiantes participan en seminarios virtuales con avatares y después revisan lo que ha ocurrido durante el ejercicio.
La institución cuenta con un equipo interno de Metaverso Educativo —formado por pedagogos y diseñadores 3D— que apoya al profesorado en el diseño de estas experiencias.
En el Campus de Cartagena, un proyecto pionero desarrollado junto a la Escuela de Infantería de Marina combina simulación inmersiva y medición neurofisiológica para entrenar a militares en medicina táctica y gestión de emergencias múltiples bajo estrés extremo.
Escenarios hiperrealistas grabados en 8K, repetición controlada de casos y cascos neuronales que miden atención y estrés permiten analizar el aprendizaje y reducir el bloqueo ante situaciones críticas. Es tecnología al servicio de salvar vidas.
La UCAM también ha sido la primera universidad en incorporar Apple Vision Pro y ha creado un Aula de Computación Espacial equipada con distintos visores, orientada al entrenamiento en procedimientos como el triaje, atención a catástrofes, reanimación o toma de decisiones bajo presión.
A ello se le suma el UCAM Drone Hub, en colaboración con DJI, que ofrece formación oficial con drones equipados con sensores multiespectrales, simuladores de realidad virtual y zonas de vuelo especializadas. Su aplicación abarca desde ingeniería hasta comunicación, deporte o salud.
Además, la robótica educativa y la IA física —aquella que interactúa con el entorno— ya forman parte del aprendizaje práctico. Los estudiantes trabajan con sistemas autónomos reales, anticipando la transición de la IA digital a experiencias físicas tangibles.
La UCAM destaca en el sistema universitario español por integrar la tecnología de forma coherente y práctica en su modelo educativo. Combina un sistema de enseñanza personalizado, una plataforma virtual con herramientas de seguimiento académico, aulas digitalizadas, tecnologías inmersivas, infraestructuras como el Drone Hub y servicios en la nube que apoyan el aprendizaje.
Este modelo ha sido reconocido por rankings internacionales como U-Multirank, que sitúan a la universidad entre las instituciones destacadas en educación digital. Además, la inteligencia artificial está presente de forma transversal en su actividad académica, buscando enseñar a vivir con ella. La institución ofrece recursos específicos para promover su uso ético y responsable.
La universidad que prepara para el futuro
Desde 2015, la IA y la digitalización han impactado el 25% de las tareas laborales y la cifra podría duplicarse en los próximos años. Los expertos coinciden: los graduados que combinan conocimiento disciplinar con competencias en IA, análisis de datos y tecnologías inmersivas presentan mejor empleabilidad, salarios más altos y menor riesgo de automatización.
La clave ya no es adaptarse al futuro. Es formarse para liderarlo. En ese escenario, la Universidad Católica de Murcia representa un modelo donde la tecnología no es un añadido, sino un medio estratégico para formar profesionales preparados para un mercado exigente, global y profundamente transformado por la inteligencia artificial.