Casi 100 chozas de inmigrantes en la playa Benítez.

Casi 100 chozas de inmigrantes en la playa Benítez. E.E.

Reportajes

Alarma en Ceuta por la violencia en los campamentos de migrantes: "Los que se han quedado son lo peor de lo peor"

Las reyertas, ataques a policías y militares o los incendios están provocando saturación y hartazgo entre los vecinos de Ceuta.

Más información: Noche incendiaria en los campamentos de invasores de Ceuta: dos heridos graves por puñaladas tras horas de reyertas

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Las agresiones a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la violencia y reyertas entre ellos que acaban con heridos de arma blanca empiezan a ser una tónica constante en Ceuta.

"Esto estallará, algún día estallará", cuenta Javier, un vecino de Ceuta a EL ESPAÑOL que convive cada día con la inseguridad.

De hecho advierte que hay un gran hartazgo por parte de los ceutíes que llevan dos meses soportando esta situación desde la invasión y que no ven salida al túnel.

Uno de sus principales deseos es que "ojalá todo acabe pronto y se los lleven de vuelta a Marruecos", pero augura que "esto no va a solucionarse rápido y va para largo".

"Los ciudadanos estamos reventados", asegura otro de los vecinos de Ceuta que convive cada día a pie de calle con los inmigrantes.

Al principio relata este vecino de la periferia que "venían con miedo y pidiendo, pero luego han pasado a exigir cosas", aunque asegura que ha sabido mantenerles en su sitio.

Pero el cansancio acumulado va pudiendo palparse entre los caballas que están aguantando esta situación con alrededor de 10.000 personas deambulando por la ciudad.

Solo piden que se les dé "una solución" y que Ceuta vuelva a recuperar "la normalidad que tenía antes" porque ante los nuevos asentamientos y oleadas de violencia la crispación aumenta.

Porque la normalidad está lejos de llegar a la ciudad. Este mismo sábado tres inmigrantes han asaltado a un hombre cuando salía del supermercado en las inmediaciones de la biblioteca pública Adolfo Suárez.

Eran pasadas las 13.30h del mediodía cuando este hombre salía con bolsas de uno de los supermercados del centro.

En ese momento, tres inmigrantes le han robado las bolsas.

Finalmente, la Policía Nacional ha intervenido y les ha detenido mientras un grupo de vecinos que pasaban por las inmediaciones han ayudado a este hombre de unos 60 años.

Ahora, estos tres inmigrantes que están detenidos pasarán a disposición judicial como presuntos autores de un robo con violencia.

La noche, el punto crítico

Conforme cae la noche, los campamentos y asentamientos en las zonas de las playas empiezan a cobrar vida. Todavía más que durante el día.

Empiezan a hacer fogatas, a cantar y a llevar de un lado a otro materiales para construir sus chabolas o protegerse del temporal al estar pegados al mar.

Pero, según cuentan los vecinos "empiezan a beber, a fumar..." y después "empiezan los gritos o la policía pasando con las sirenas todo el rato".

Aunque lo que más inseguridad genera son las reyertas que hay por las noches "en algunos puntos calientes".

En las últimas noches se han protagonizado varios sucesos con incendios de coches en diferentes puntos o de naves de la ciudad.

Y, es que, según ha podido saber EL ESPAÑOL algunos inmigrantes "duermen dentro de los coches" o bien "se los alquilan o se los dejan para que puedan refugiarse dentro" porque se trata de vehículos que "están abandonados".

Lo grave son las reyertas con machetes, navajas y armas blancas que algunas "han sido incautadas" según ha podido saber EL ESPAÑOL.

Unas reyertas que se han saldado con, al menos, ocho detenidos -dos de ellos por arma blanca- en varios incidentes en las naves del Tarajal y la playa del Chorrillo.

Agresiones a dos policías

Los Guardias Civiles están siendo uno de los blancos para los inmigrantes que llegaron con la invasión el pasado 30 de julio.

Ellos junto a otros miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y el Ejército han sufrido agresiones a lo largo de estas últimas semanas.

La última ha sido la agresión a dos guardias y un militar se ha fracturado el peroné.

Dos ataques en menos de 24 horas, según denuncian desde la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC).

El ataque a la Guardia Civil se produjo en la explanada del Muelle de Poniente para dar apoyo a una patrulla militar en la identificación de cinco hombres de nacionalidad marroquí.

Fue durante esta intervención cuando uno de los cinco inmigrantes marroquíes le propinó un fuerte empujón en el pecho a un guardia.

En ese momento, cuando el policía quiso controlarlo empezó una resistencia violenta y un forcejeo que obligó a intervenir a otro de los compañeros.

Al final, "los tres acabaron en el suelo y pese a la agresión, lograron reducirlo", según explican desde AUGC.

Ahora, el agresor se enfrenta a dos años de prisión y a la expulsión del territorio nacional.

Un militar con el peroné fracturado

Eran las cuatro de la madrugada del sábado cuando una patrulla de militares trataba de identificar a un grupo de migrantes que estaban borrachos y ofrecían resistencia.

Uno de ellos cuando intentaba huir para evitar ser identificado, empujó a uno de los militares que cayó en las rocas de Juan XXIII y ha sufrido una fractura en el peroné y en el hombro.

Aunque, en este caso los agresores no han sido detenidos porque los compañeros fueron a socorrer a este militar herido tras escuchar los gritos de dolor después de la caída.

Los militares atendieron a su compañero que gritaba de dolor por la fractura y dieron prioridad a eso antes que a la contención del grupo de inmigrantes.

Así la tensión continúa creciendo entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, los Ceutíes y los inmigrantes en los puntos calientes de la ciudad tras 42 días después de la invasión.