Una paciente recibiendo una transfusión de sangre en una imagen de archivo.

Una paciente recibiendo una transfusión de sangre en una imagen de archivo. Cedida Cedida

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Los Testigos de Jehová revisan una regla polémica sobre transfusiones de sangre

La confesión permitirá que los fieles utilicen su propia sangre en intervenciones médicas: podrán decidir con antelación si permiten que se les extraiga y conserve.

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G. Leudesdorf
Publicada

La negativa a recibir transfusiones de sangre ha sido durante décadas una de las enseñanzas más controvertidas de los Testigos de Jehová. Sin embargo, una reciente modificación va a cambiar esta doctrina.

Hasta ahora, los miembros interpretaban que los pasajes bíblicos que instan a "abstenerse de la sangre" incluían también la imposibilidad de recibir sangre en situaciones médicas críticas, como tras un accidente o durante una operación quirúrgica.

La organización incluso ha considerado como mártires a quienes eligieron morir antes que aceptar una transfusión.

El pasado viernes, el Cuerpo Gobernante —el máximo órgano de gobierno de la confesión, con sede en Estados Unidos— emitió un comunicado que introduce una "aclaración" sobre sus doctrinas.

En él, se anuncia un cambio: los fieles podrán decidir si permiten que se les extraiga y conserve su propia sangre con antelación a intervenciones quirúrgicas en las que pudiera ser necesaria.

La prohibición de recibir sangre de donantes externos, sin embargo, se mantiene intacta. Este tema ha generado durante años incomprensión en la sociedad, y la organización es consciente de ello.

Los motivos

Por este motivo dedica uno de los apartados más extensos de su página web a explicar su postura: “Es debido a razones religiosas, más bien que médicas. Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento nos mandan abstenernos de la sangre", señalan.

Y agregan: "Además, para Dios, la sangre representa la vida. Así que los Testigos obedecemos el mandato bíblico de abstenernos de la sangre por respeto a Dios, quien nos dio la vida".

Aunque reconocen que existen razones médicas para evitar transfusiones, subrayan que la motivación principal es religiosa.

La organización asegura que no rechaza la atención sanitaria, siempre que se puedan evitar los tratamientos hematológicos.

"Hacemos lo posible por buscar atención médica de calidad. Cuando uno de nosotros —o alguien de nuestra familia— enferma o tiene que ser operado, consultamos a médicos y cirujanos con experiencia en el uso de técnicas sin sangre", explican.

Estas técnicas, disponibles en muchos países, se aplican a otros pacientes también, minimizando riesgos asociados a las transfusiones, como enfermedades transmitidas por sangre, reacciones del sistema inmunitario o errores humanos.

Según la organización, "los pacientes que no aceptan transfusiones se recuperan igual o mejor que quienes sí las aceptan, incluso en el caso de los niños".