Antonio Espinosa de los Monteros, CEO de Liux, posa junto a su nuevo modelo, el 'Big', para EL ESPAÑOL.

Antonio Espinosa de los Monteros, CEO de Liux, posa junto a su nuevo modelo, el 'Big', para EL ESPAÑOL. Cedida

Reportajes

Antonio, el primo de Espinosa de los Monteros que aspira a ser el Elon Musk de Guadalajara: su coche eléctrico vale 18.000 €

La empresa de la que es cofundador, Liux, sacará a la venta su nuevo modelo construido en Guadalajara a lo largo del próximo semestre: "Ya tenemos 7.500 clientes inscritos para probar el vehículo".

Más información: Antonio Espinosa de los Monteros (Liux): "En España hay poca tolerancia al riesgo que supone innovar de verdad".

J. Ismael Martínez
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Cuando se escucha el apellido de Espinosa de los Monteros, la opinión pública piensa primero en Iván, el exportavoz de Vox en el Congreso.

Más aún estos días en los que el fundador del partido está en el ojo del huracán por la crisis que atraviesa la formación de Santiago Abascal.

Pero mientras esta batalla se libra, otro Espinosa de los Monteros está levantando un imperio en silencio.

El CEO de Liux, Antonio Espinosa de los Monteros.

El CEO de Liux, Antonio Espinosa de los Monteros. Cristina Villarino EL ESPAÑOL

Se trata de Antonio, CEO y cofundador de Liux, una joven empresa de vehículos eléctricos que aspira a salir al mercado en los próximos meses con un nuevo modelo: el Big.

La juventud y el carácter de este emprendedor nacido en 1990 le han granjeado el mote de 'el Elon Musk de Guadalajara', que es donde se encuentra la fábrica de su compañía.

Unas instalaciones recién estrenadas que tienen una capacidad de producción máxima de 15.000 unidades anuales.

Su nuevo vehículo, el Liux Big, acaba de superar las pruebas de homologación y ya cuenta con 7.500 potenciales clientes inscritos para probarlo en varios países de Europa: Italia, Francia y España.

"No he coincidido casi nunca con mi primo tercero Iván", explica Antonio Espinosa, en una entrevista con EL ESPAÑOL.

Antonio Espinosa, durante la entrevista con EL ESPAÑOL.

Antonio Espinosa, durante la entrevista con EL ESPAÑOL. Cristina Villarino EL ESPAÑOL

"De hecho, le conocí cuando ganó popularidad en su etapa en la política. Ahí estuve investigando y descubrí que somos primos terceros".

Había pocas posibilidades de que no estuvieran emparentados. No en vano, Espinosa de los Monteros cuenta a efectos legales como un solo apellido compuesto.

"Eso es muy tedioso cuando tienes que hacer ciertos papeleos", asegura, entre risas. "Casi nunca puedo poner el apellido completo".

Por eso, él se presenta a secas como Antonio Espinosa.

PREGUNTA.– ¿Nunca ha coincidido en persona con su primo Iván?

RESPUESTA.– Que yo recuerde solo en una ocasión, en un evento que llamamos 'espinosada': es una reunión familiar que se hace cada cierto tiempo en la que se reúnen casi todos los Espinosa de los Monteros.

A la que acudí yo, fueron 600 personas.

P.– ¿Y han hablado en alguna ocasión?

R.– Solamente una vez, por redes sociales. No hemos tenido la oportunidad de coincidir en otros ámbitos.

El CEO de Liux, Antonio Espinosa.

El CEO de Liux, Antonio Espinosa. Cristina Villarino EL ESPAÑOL

Antonio no presume de su apellido, ni tampoco transmite ni un ápice de ego cuando se le compara con Elon Musk.

"Esa comparación es de agradecer por su buena intención", explica.

"Pero la escala de lo que hacemos y el lugar en el que estamos del mundo es muy distinto".

"No creo en las figuras personales, en la persona como icono. De hecho, ahora somos casi 60 en Liux, y no sería honesto ni justo poner la atención en uno solo".

Carrera emprendedora

Antonio Espinosa de los Monteros es arquitecto de formación.

Licenciado con matrícula de honor por la Universidad Politécnica de Madrid, su trayectoria giró radicalmente tras varios viajes de cooperación en Perú, Camboya y Etiopía, donde comprobó que la falta de agua potable era la principal causa de enfermedad y pobreza en comunidades vulnerables.

De aquellas experiencias nació en 2015 Auara, la primera empresa social española que destina el 100% de sus dividendos a proyectos de agua potable en países en desarrollo.

Fue pionera en Europa en el uso de botellas íntegramente fabricadas con plástico reciclado.

Sin embargo, Espinosa no se detuvo ahí. En 2021 cofundó junto al ingeniero David Sancho la empresa Liux.

Antonio Espinosa de los Montero, CEO y cofundador, y David Sancho Domingo, Chief Product Officer y cofundador.

Antonio Espinosa de los Montero, CEO y cofundador, y David Sancho Domingo, Chief Product Officer y cofundador.

La empresa está de celebración porque, además de la pronta salida al mercado del Big, acaba de inaugurar su primera fábrica en Azuqueca de Henares (Guadalajara).

Se trata de la primera planta de automóviles nueva en España en 30 años, con una inversión prevista de 30 millones de euros y capacidad para producir hasta 15.000 unidades anuales a partir de 2028.

Estrecho de Ormuz

A pesar de las buenas expectativas, que su vehículo triunfe en el mercado es ahora un doble reto, porque afronta su llegada a los concesionarios en plena crisis mundial por el conflicto en Irán.

El cierre del estrecho de Ormuz está suponiendo un encarecimiento de los precios de todos los productos relacionados con el transporte.

El chasis del nuevo Liux Big.

El chasis del nuevo Liux Big. Liux

P.– En los próximos meses van a salir al mercado, coincidiendo con todo esto que está pasando en el Estrecho de Ormuz. ¿Cómo puede afectar a Liux?

R.– El problema no es el impacto que pueda tener en Liux, que lo va a tener.

La peor noticia es que estamos viendo un mundo en el que la gente vive en conflicto, la seguridad jurídica es nula, el valor de la vida se la suda a demasiada gente con demasiado poder.

En Liux, a corto plazo esperamos un repunte de los precios de transporte en todo lo que traemos de China.

Un impacto seguro en el coste logístico que ya estamos amortizando.

Y lo siguiente que puede pasar es que si este conflicto escala, empecemos a tener problemas de disponibilidad de suministro.

Si los anormales que gobiernan el mundo siguen por este camino, vamos a ir hacia esto.

Nosotros estamos tranquilos, porque somos una organización muy flexible capaz de tomar decisiones rápidas, buscar soluciones.

No sé si habrá mucha gente que esté muy contenta con esta guerra por sus cuestiones ideológicas, pero todos los que piensen así tienen que saber que el impacto que esto tiene sobre Europa es mucho más grande que el que va a tener sobre Estados Unidos o China.

El 'Tesla español'

A pesar de su juventud, Antonio Espinosa ya tiene una considerable experiencia en el mundo del emprendimiento.

Antonio Espinosa, durante la entrevista con EL ESPAÑOL en las oficinas de Liux en Madrid.

Antonio Espinosa, durante la entrevista con EL ESPAÑOL en las oficinas de Liux en Madrid. Cristina Villarino EL ESPAÑOL

El Big es el segundo vehículo que la marca lanza al mercado. El primero, bautizado Animal, nació para competir directamente en el segmento del Tesla Model 3.

"El entorno es tremendamente volátil, supimos que para poder salir adelante teníamos que pivotar".

"Eso es algo especialmente difícil, porque en España existe la mentalidad de que cuando pivotas, has fracasado".

P.– ¿Cómo es esa mentalidad?

R.– En España tenemos una cultura muy de que aquel que cambia de proyecto, decimos que 'ha fracasado'.

Y eso es una cultura que nos hace mucho daño, porque en realidad el que está mejor preparado para emprender es el que ya lo ha intentado.

No le ha ido bien, pero ha aprendido del camino todos los errores que se pueden cometer.

Entonces, que la sociedad machaque al que ha emprendido como si hubiera robado dinero de los inversores, de los financiadores y lo hubiera tirado a la basura es una visión muy pobre, pero muy habitual.

En otros entornos, como el anglosajón, se entiende muy bien que aquel al que no le ha ido bien probablemente se ha dejado la piel y ha hecho todo lo posible, pero el factor suerte también juega un rol importante.

El CEO de Liux, Antonio Espinosa, entrevistado por EL ESPAÑOL.

El CEO de Liux, Antonio Espinosa, entrevistado por EL ESPAÑOL. Cristina Villarino EL ESPAÑOL

P.– En este sentido, ¿cuáles son los motivos por los que usted considera que es tan difícil invertir en España?

R.– Adolecemos de un ecosistema inversor muy limitado, hay muy poco acceso a inversión, sobre todo en la parte de inversión privada.

Hay muchos frenos a la inversión en innovación, en capital riesgo, en startups...

Y por un lado es una cuestión fiscal, pero creo que eso se puede cambiar.

Otro punto es el de la complejidad burocrática. Es terrible. Estás rellenando papeles, justificando cosas todo el día.

Y una pequeña startup de innovación con un equipo pequeño no puede tener a un 30% de su plantilla o de su tiempo dedicados a burocracia improductiva.

O desde Hacienda se empieza a entender que las empresas y las startups son motores de desarrollo de valor, productividad, empleo y riqueza para el país, o el problema va a continuar.

Y viendo la cifra de startups exitosas que tenemos en España, deberíamos estar muy preocupados por el futuro.

A todos estos problemas, se suma el estigma que pesa sobre los empresarios: el estereotipo que les dibuja como explotadores, tiranos narcisistas a los que no les importa explotar al máximo a sus empleados.

Ante esto, valora que "una sociedad que tiene esa visión acaba castigando a los que crean valor a futuro".

P.– ¿Considera que hay determinados sectores del Gobierno que contribuyen a esos prejuicios negativos sobre los empresarios?

R.– Creo que igual que no podemos decir que todos los empresarios son malos, tampoco podemos decir que el Gobierno es malo.

Sí que creo que hay sectores que están contribuyendo a esto, pero porque nuestra estructura actual hace que los gobiernos requieran de la participación de muchísimos partidos, de muchísimos intereses, muchísimas sensibilidades...

Y entre ellas, desde luego, hay personas que odian a los empresarios, a las empresas, a las startups y que hacen lo posible para arruinarlos.

Pero no creo que sea mayoritario. Lo que pasa es que a veces pesan y hacen ruido.

El Liux Big

La marca anunció este martes que su nuevo vehículo ha superado los ensayos de homologación y se convierte en el coche urbano eléctrico con mayor autonomía de su categoría.

Las especificaciones que prometen son ambiciosas. Con su batería de 15 kWh, aseguran que ha alcanzado una autonomía de 215 kilómetros en ciclo WMTC.

Vista trasera de un Liux Big.

Vista trasera de un Liux Big. Liux

Este rendimiento permite a la compañía anticipar que su versión de 20 kWh superará los 270 kilómetros, lo que convierte al Big en el vehículo eléctrico urbano con mayor autonomía de la categoría.

Gracias a esta eficiencia, el coste energético para recorrer 100 kilómetros se sitúa en tan solo 1,40 euros (calculado sobre un coste de luz doméstico de 0,20€/kWh).

Además, el vehículo puede cargarse en un enchufe doméstico estándar, eliminando la dependencia de infraestructuras de carga rápida.

Una de las especificaciones que más marcan la diferencia del vehículo es que está fabricado con un biocomposite creado por la propia Liux, el cual está en proceso de patente: tanto el propio compuesto como su proceso de fabricación.

Una foto del lino utilizado en la construcción del Liux Big.

Una foto del lino utilizado en la construcción del Liux Big. Liux

"La mayor desventaja de los composites, como la fibra de carbono, es que no son sostenibles, son muy difícilmente reciclables", detalla Antonio Espinosa.

"Nosotros hemos hecho un material que presenta unas características muy similares, solo que hemos reemplazado el carbono por el lino, lo que ofrece muchísimas ventajas, como el acceso a proveedores y un mejor coste".

Liux publicó los datos técnicos del coche tras anunciar la puesta en marcha de la primera planta de la marca en Azuqueca de Henares (Guadalajara).

El interior del Liux Big.

El interior del Liux Big. Liux

En estas instalaciones, la compañía refuerza la competitividad industrial del país y posiciona a España como un actor clave en la transición hacia un modelo de movilidad más eficiente y tecnológicamente avanzado.

La marca prevé iniciar la comercialización del Big este mismo semestre, con un precio por debajo de los 18.000 euros, sin contar las ayudas gubernamentales.

Además, destacan que su producción supondrá "una revolución tanto por su diseño como por su apuesta por una fabricación sostenible, con capacidad de reducir la huella de carbono entre un 40% (frente a un vehículo eléctrico urbano) y un 80% (en comparación con un SUV de combustión)".