A la izquierda, Julio Romacho y, a la derecha, María Jesús Expósito, vecinos de una comunidad en Madrid cuyas casas han sido marcadas por delincuentes.

A la izquierda, Julio Romacho y, a la derecha, María Jesús Expósito, vecinos de una comunidad en Madrid cuyas casas han sido marcadas por delincuentes. N. A.

Reportajes

Se va la Covid, vuelven las marcas en las puertas por Semana Santa: el lenguaje secreto de los ladrones

Los delincuentes aprovechan las vacaciones para perpetrar sus delitos. En marzo y abril, cuando es Semana Santa, la tasa de robos aumenta al 13%.

14 abril, 2022 03:18

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Era lunes y Julio Romacho había recibido una visita muy especial: la de su padre. Por supuesto, este hombre decidió salir a pasear por las calles de Madrid con él, una actividad que durante los últimos tiempos pandémicos cada vez era menos frecuente porque siempre está “en casa, teletrabajando”, confiesa. Pero esa tarde que se tomó libre, a seis días del Domingo de Ramos, no pasó desapercibida para los delincuentes, siempre atentos de analizar qué casa será su próximo objetivo para asaltar u okupar durante las épocas vacacionales como la Semana Santa, momento en el que la tasa de robo aumenta al 13%.

“Al volver de pasear con mi padre, abrí la puerta de mi casa y se cayó un cartón de aquí”, explica Julio mientras señala el ángulo superior derecho de la puerta de su casa. “A mi padre y a mí se nos hizo muy raro, por lo que consulté a familiares y amigos y me explicaron que es una manera que tienen los ladrones para ver si la casa está vacía o no. Así marcan las casas. La verdad, me ha dado miedo que haya ocurrido justo antes de Semana Santa”, explica a EL ESPAÑOL este hombre en la puerta de su domicilio, situado en el distrito de Puente de Vallecas, al sureste de Madrid.

Efectivamente, Julio Romacho había sufrido la práctica de la siembra, como se conoce en el argot policial. Así se denomina al modus operandi en el que los potenciales ladrones de domicilios o los okupas buscan y señalan las casas vacías. Lo que hacen es introducir entre las puertas de las casas y el marco cartones, papeles, folletos, clips… Y, pasadas las horas, vuelven a comprobar si la señal que han sembrado sigue en el lugar. Si es así: vía libre, la vivienda está vacía. Si se ha caído, significa que hay gente. A por otra casa.

En esta comunidad, los vecinos ya están alertados por las técnicas de los delincuentes para marcar sus casas.

En esta comunidad, los vecinos ya están alertados por las técnicas de los delincuentes para marcar sus casas. N. A.

Y se encendió la alarma vecinal en la comunidad de Julio, un edificio con 30 viviendas. El hombre comenzó a advertir de lo que había ocurrido a sus vecinos y varios detectaron, durante la última semana, prácticas similares en las puertas de sus casas. Ha sido el caso de María del Carmen Expósito quien ha asegurado a este medio que, en su caso, se percató de que habían metido folletos de publicidad “a conciencia” en todas las casas de su planta. “Algo que es raro, porque no estaba metido a modo de anuncio, sino con fuerza. Además, los podrían haber dejado en el buzón como lo hacen siempre los carteros comerciales”, añade.

Comenzó, de esta manera, el boca a boca vecinal, lo que ha llevado a esta comunidad de la capital a ponerse en alerta y fijar carteles en el portal que alertan a los vecinos de Julio y María del Carmen de lo que está ocurriendo, pues no han sido los únicos afectados. “Varios vecinos han detectado en la ranura de sus puertas cartones. Estos cartones suelen ponerlos para okupar o robar en la vivienda”, avisa el mensaje. La comunidad está alerta. Los potenciales delincuentes han sido pillados. Su siembra, a priori, no ha dado efectos.

Métodos más sutiles

Los ladrones y okupas que han señalado las casas de Julio o María del Carmen han empleado métodos burdos, fácilmente detectables si uno está atento. Pero existen técnicas más sutiles que muchas veces escapan a la atención de los vecinos. Una de ellas es la aplicación de hilos de pegamento o silicona en las puertas –como el que se aprecia en la siguiente imagen facilitada por la Policía Nacional–, que pueden ser confundidos con telarañas.

Los hilos de pegamento o silicona que usan los delincuentes para marcar las posibles casas vacías.

Los hilos de pegamento o silicona que usan los delincuentes para marcar las posibles casas vacías. Policía Nacional

Así, los potenciales delincuentes marcan la casa que sospechan que está vacía. Si este hilo de silicona se rompe, el ladrón u okupa comprueba que la puerta ha sido abierta. O lo que es lo mismo, la casa está habitada. Si permanece intacto, significa que no han entrado los inquilinos y que no han pasado por su domicilio durante un tiempo determinado. Vía libre para delinquir.

Estas prácticas de sembrado, de esta manera, “aumentan en los momentos previos a las vacaciones o durante ellas”, esgrimen fuentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, tal y como ha ocurrido en esta comunidad de vecinos de la capital. Ello ha empujado a muchos vecinos de Julio y María del Carmen a instalar sistemas de alarma para evitar que los cacos accedan a sus domicilios. De hecho, “el 76,24% de los españoles toma medidas de seguridad en su vivienda principal, un aspecto clave de cara a la protección”, ha revelado un estudio realizado por el Instituto IO Investigación para Securitas Direct.

Aun así, los ladrones y okupas no sólo emplean técnicas físicas, como los cartones o los hilos de silicona, para detectar qué casas están vacías. Las redes sociales, por ejemplo, se han convertido en un poderoso aliado para estos delincuentes. Basta con mirar el buzón de una vivienda –que al estar lleno puede significar que hace tiempo que no se recoge el correo– para averiguar el nombre de sus inquilinos. Los ladrones lo introducen en los buscadores de las redes y ¡voilá!, pueden observar si han subido fotos de vacaciones. “Confirmado”, pueden pensar, “la casa está vacía. Entremos”.

Varios vecinos de la comunidad ya cuentan con sistemas de alarma a modo de prevención.

Varios vecinos de la comunidad ya cuentan con sistemas de alarma a modo de prevención. N. A.

Todo ello está sujeto al aumento de robos en domicilios. A lo largo de 2021, los robos en viviendas aumentaron en España un 4,3%, hasta alcanzar la cifra de 75.501, más de ocho cada hora. A principios del pasado año, también se alertó de los riesgos personales que suponía compartir los efectos de la tormenta Filomena. Además, en los dos meses de marzo y abril, cuando se celebra Semana Santa y otras fiestas, la tasa de robos aumenta al 13%. O lo que es lo mismo, hay un 13% más de riesgo de que los delincuentes puedan acceder a su casa. Pero Julio o María del Carmen ya lo saben. Que les hayan marcado la casa les ha puesto alerta.

Técnicas de disuasión

Pese a todo, en esta batalla frente a ladrones y okupas no está todo perdido si los ciudadanos hacen caso de las recomendaciones de las autoridades. Por ejemplo, la Jefatura Superior de Policía Nacional en Aragón ha distribuido una serie de consejos para reducir el riesgo de sufrir un robo en su domicilio durante esta Semana Santa. Uno de ellos es el dejar la persiana a medio cerrar y el buzón vacío antes de irse. Además, sería aconsejable que “alguien de confianza”, ya sea un vecino o un familiar, recoja su correspondencia de manera habitual.

También se pueden instalar “mirillas digitales”, indican, las cuales captarán las imágenes del rellano de la escalera y pueden ser de gran utilidad en el caso de que se produzca algún robo en la finca. O utilizar “sistemas de domótica” para poder encender y apagar luces del interior de la vivienda, radios, televisores o subir y bajar persianas puede favorecer al propietario a la hora de que el delincuente elija otro domicilio para perpetrar el ilícito.

La colaboración vecinal de Julio ha sido clave para poner a sus vecinos alerta.

La colaboración vecinal de Julio ha sido clave para poner a sus vecinos alerta. N. A.

A su vez, existen sistemas de seguridad de videovigilancia que se activan por movimiento y que alertan directamente al móvil del propietario, de este modo, una persona puede ver el interior de su domicilio en cualquier momento y ante la mínima sospecha, podrá poner en conocimiento de la Policía tal extremo.

Por último, el Cuerpo Nacional de Policía incide en la colaboración vecinal, ya sea para estar atento de la vivienda que queda vacía por vacaciones o, como en el caso de Julio y María del Carmen, estar pendientes de marcas o elementos sospechosos como los cartones o folletos que han hallado en el marco de sus puertas. Los ladrones estaban comprobando qué casas de la comunidad estaban vacías, pero ahora los vecinos están más atentos que nunca a la presencia de personas o elementos extraños.

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