Isabel Rodríguez junto a su hija pequeña.

Isabel Rodríguez junto a su hija pequeña. Instagram

Reportajes

En un bar de La Mancha… Así se pagó la carrera Isabel Rodríguez, la nueva voz del Gobierno

La nueva ministra de Política Territorial nació en Abenójar (Ciudad Real) y sus padres eran hosteleros. Desde muy joven se afilió a las Juventudes Socialistas. 

17 julio, 2021 02:27

Noticias relacionadas

“Si se pone a hacer galletas, será la número uno haciendo galletas”. Cuentan de Isabel Rodríguez que es una trabajadora incansable con un gran sentido de la responsabilidad. Que cuando se propone algo, no ceja en su empeño hasta conseguirlo. Cuentan de la nueva ministra de Política Territorial que es un auténtico “animal político”. Que siempre lo ha sido: desde que repartía cuartillas de las Juventudes Socialistas por pueblos de la Mancha a los 17 años, hasta la actualidad, donde tiene un asiento en el Consejo de Ministros.

Entre medias, Isabel Rodríguez ha sido camarera, estudiante de derecho, concejal, senadora, diputada, portavoz del Gobierno de Castilla la Mancha y alcaldesa de Puertollano (Ciudad Real). Dicen sus vecinos que no era raro ver el despacho de la alcaldía con la luz encendida a las nueve o diez de la noche.

Fuera de la política, Rodríguez es esposa y madre, la mayor de tres hermanas, aficionada al yoga y gran amante de la lectura y el aire libre. Esta es la historia de una de las caras menos conocidas del renovado Gobierno de Pedro Sánchez, que la ha designado como nueva portavoz del Gobierno. El cargo le va como anillo al dedo, ya que nadie tiene una sola palabra mala para ella.

La joven activista

Isabel Rodríguez nació en la pequeña localidad de Abenójar (Ciudad Real) el 5 de junio de 1981, en el seno de una familia humilde. Es la hija mayor de Isabel García y José Rodríguez, que regentaron durante años un bar en el pueblo llamado Escalón 2000 y que cerró hace cerca de dos décadas.

La joven Isabel cursó sus primeros estudios en el colegio público Nuestra Señora de la Encarnación, donde era una más, sin destacar notablemente. “Era una niña muy normal, quizás un poco inquieta”, comenta un compañero de clase que creció con ella. A los 15 años, pasó del colegio al instituto, ya en Ciudad Real. En el IES Atenea, en plena adolescencia, fue donde despertó su vena política, que ya nunca se durmió.

Por aquellas fechas, Rodríguez se afilió a las Juventudes Socialistas y se volcó con el activismo local. “Hacíamos un periódico y todo”, recuerda su íntima amiga Pilar, compañera de faena en aquella empresa. “A lo mejor nos acostábamos a las 5 de la mañana y a las 7 cogíamos el coche y nos íbamos por ahí a hacer un mítin o a repartir el periódico”. La cabecera en cuestión se llamaba El Progreso, un nombre recurrente en la prensa hispana.

Vista aérea de Abenójar (Ciudad Real), pueblo natal de Rodríguez.

Vista aérea de Abenójar (Ciudad Real), pueblo natal de Rodríguez. Ayuntamiento de Abenójar

“Mi novio era el único que tenía carné y nos llevaba a todas partes”, recuerda Pilar, que actualmente trabaja como panadera en el pueblo natal de la ministra y que está casada con su novio de entonces. Lo mismo le ocurrió a Rodríguez: en su tiempo en las Juventudes conoció al que hoy es su marido y padre de sus dos hijos, Iván Molinero. Él es natural de Puertollano, que está a 30 kilómetros de Abenójar y eso propició que Rodríguez se instalara allí. Pero eso fue más tarde.

Senadora a los 22 años

Terminado el instituto, Rodríguez entró a trabajar como camarera en el bar de sus padres. Fue así como se pagó la carrera de Derecho en Ciudad Real. “También recibió becas porque era muy buena”, recuerda Pilar. Su futuro marido también fue compañero de facultad.

—Pilar, ¿hubieras imaginado que iba a llegar a ministra?

—En aquel entonces, nunca lo hubiera dicho. Pero después, sí.

Nunca una vecina de Abenójar, un pequeño pueblo de 1.300 habitantes, había llegado tan alto en la política. Su primer hito llegó en 2004. El mismo año en que Rodríguez terminó la carrera fue elegida senadora con solo 22 años, lo que la convirtió en la senadora más joven de la democracia. Allí estuvo hasta 2007 y, al año siguiente, fue nombrada portavoz de la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha. Tres años duró en ese cargo hasta las elecciones generales de 2011, donde fue incluida en la lista del PSOE para el Congreso de los Diputados y logró ser diputada. Concretamente, ocupaba el escaño número 1403 del hemiciclo.

Las fuentes consultadas no tienen claro cuándo exactamente se instaló Rodríguez en Puertollano con su marido. Lo que sí está claro es que en su tiempo de diputada vivió ya en la localidad minera. También sus hijos nacieron allí, en el hospital de Santa Bárbara.

La ministra en una de sus muchas escapadas al monte.

La ministra en una de sus muchas escapadas al monte. Instagram

En las elecciones municipales de junio de 2019, Rodríguez fue elegida alcaldesa de Puertollano con una amplia mayoría. La localidad —uno de los pocos oasis industriales de la Mancha— siempre ha estado gobernada por los socialistas desde el fin de la dictadura. El resultado no fue una sorpresa.

Rodríguez pasó en menos de un mes de ocupar un escaño a ocupar la alcaldía de Puertollano. “Ella se adaptó perfectamente a todos nosotros y a la ciudad. Nosotros no tenemos el currículum que ella tiene, somos más normales, que venimos de la empresa privada o de la administración”, cuenta Ana Carmona, concejal del Ayuntamiento y tercera en la lista de Rodríguez para gobernar el municipio.

La tarea no era nada fácil, por varios motivos. Desde finales del siglo XIX, Puertollano cuenta con una de las cuencas carboníferas más importantes de España, lo que convierte a la ciudad en un enclave con una enorme tradición minera. Sin ir más lejos, uno de los elementos más famosos de Puertollano es el Monumento al Minero, ubicado en el cerro de Santa Ana.

Monumento al Minero de Puertollano.

Monumento al Minero de Puertollano. Ayuntamiento de Puertollano

Solo un año antes de la llegada de Rodríguez a la Alcaldía, el Gobierno aprobó el plan de descarbonización de España, que obliga a Puertollano a una reconversión sin precedentes. Esa hercúlea tarea recayó directamente sobre Rodríguez, que durante todo su mandato ha luchado porque la ciudad pase de ser un referente en el carbón a serlo en el hidrógeno verde. Ese ha sido uno de los pilares de su mandato y lo será también de su sucesor, Adolfo Muñiz.

Otro problema que ha tenido que enfrentar Rodríguez es la elevada deuda del Ayuntamiento. Al cierre de 2019, la deuda viva (solo bancos y cajas) del Consistorio era de 53 millones de euros, según constaba en los informes de ejecución presupuestaria, cumplimiento del plan de ajuste y pago a proveedores presentados por su propio equipo de Gobierno. Rodríguez —pandemia mediante— consiguió reducir esta deuda en 9,9 millones de euros a lo largo de 2020 y situarla en 43,1 millones de euros.

El tercer problema, lógicamente, fue la pandemia de la Covid-19, que ha ralentizado enormemente todos los planes de la alcaldesa y que propició un ERTE en la refinería de Repsol, pilar fundamental en la economía de Puertollano. Ella misma sufrió el ataque del virus al principio del estado de alarma. “A últimos de marzo del año pasado ella cogió la Covid. Teníamos una comisión de seguimiento, cuando estábamos todos confinados. Te puedo asegurar que no faltó un solo día a esa comisión de seguimiento”, relata la concejal Ana Carmona.

“La enfermedad no la atacó mucho pero sí que se encontraba mal. Recuerdo un día que me llamó a las 9 o 10 de la noche y me dijo: ’Oye, me voy a Urgencias, que no puedo respirar’. Aquel fue un momento de preocupación por parte de todos. Estábamos recién empezada la pandemia sin saber muy bien lo que estaba pasando. Pues aún entonces, estuvo ahí todos los días. Nos reuníamos de lunes a domingo de forma telemática a las 8:30 de la mañana”.

Yogui y senderista

Carmona solo tiene buenas palabras para la que ha sido su jefa hasta, como quien dice, antes de ayer. Todo el pueblo, incluido su equipo, se enteró de su nombramiento como ministra por la prensa. “Si tuviera que definirla con una palabra diría que es una persona muy trabajadora”. Bueno, eso son dos palabras, pero se entiende.

“Es muy rigurosa en todas las cosas. Coge un tema y profundiza mucho en él. Es muy concienzuda. Es tan trabajadora que a veces es difícil seguirle el ritmo. Esa intensidad muchas veces nos agotaba a los demás”, explica la concejal. Esa opinión la comparte el inspector jefe de la Policía Local de Puertollano, Antonio Fernández. “Cuando marca unos objetivos, se centra mucho en que se cumplan”, asegura el inspector, al tiempo que define a Rodríguez como una persona “muy humilde, muy sencilla y cercana”.

Rodríguez junto a Pedro Sánchez en octubre de 2015.

Rodríguez junto a Pedro Sánchez en octubre de 2015. Twitter

“Yo algo que admiro mucho de ella es que, esté donde esté, lo va a hacer bien porque tiene mucha profesionalidad. Si se pone a hacer galletas, será la número uno haciendo galletas”, asegura Carmona, con quien Rodríguez también ha compartido clases de yoga. “Llevamos un año o un año y medio. Le gusta mucho. Ahora no sé si va a poder hacerlo. Y tiene un yoga medio-alto. Es una persona muy flexible”, en sentido literal, claro.

La ministra también es una lectora voraz. El último libro que ha pasado por sus manos, según Carmona, es Sira de María Dueñas. “Me regaló un ejemplar en el día del libro y se regaló otro a sí misma”, recuerda.

Para rematar el gusto por las aficiones sanas, Rodríguez es una gran amante de la montaña. “Le gusta mucho el contacto con la naturaleza. Es una gran andarina. Le gusta mucho el senderismo. Durante el cierre perimetral hizo muchas rutas. A veces sola, a veces conmigo o con otros compañeros”.

Rodríguez leyendo un libro de Miguel Hernández.

Rodríguez leyendo un libro de Miguel Hernández. Twitter

El hueco que Rodríguez ha dejado en la alcaldía de Puertollano es grande, en eso coincide todo el pueblo que, recordemos, la eligió por amplia mayoría. “Hemos perdido una gran alcaldesa, pero hemos ganado una gran ministra. Será incansable en hacer bien su trabajo”.

—¿Y cómo es que ahora ha acabado de alcalde Adolfo Muñiz, que era el cuarto en la lista?

—Bueno… eso es otro tema…

Carmona evita tocar el único tema espinoso que se aborda en este reportaje: la sucesión de Rodríguez.

¿Ruido de sables?

El nuevo alcalde de Puertollano, Adolfo Muñiz, juró su cargo este mismo jueves, en un acto al que acudió también su predecesora. Pero Muñiz era el cuarto en la lista de Rodríguez. El segundo era Félix Calle y la tercera, la citada concejal, Ana Carmona. Oficialmente, estas dos personas han renunciado a la alcaldía en favor de Muñiz, pero una fuente de la oposición asegura que han sido apartados contra su voluntad. “Si no ha habido ruido de sables, por lo menos ha habido tensión”, resume un veterano periodista del municipio.

Si ha habido tensiones, ha sido de puertas para dentro. De cara a la galería, la sucesión de Rodríguez ha sido un sonado evento en Puertollano, celebrado este jueves en un auditorio municipal lleno hasta la bandera y con mucha presencia mediática. Muñiz ha jurado el cargo asegurando que piensa seguir la línea de Rodríguez en la gestión del municipio.

Foto de familia de la toma de posesión del alcalde, con Muñiz y Rodríguez en el centro.

Foto de familia de la toma de posesión del alcalde, con Muñiz y Rodríguez en el centro. Juanma Romero/EFE

El nuevo alcalde, de 56 años y leonés de nacimiento, ha afirmado tener la misma voluntad que su antecesora, que “siempre tuvo en el horizonte la alianza institucional que precisa esta localidad” y ha reiterado su intención de seguir en la senda de "nuevo impulso" que inició la exalcaldesa.

Muñiz hereda casi todos los problemas que recibió Rodríguez cuando llegó a la alcaldía, con la diferencia de no tener que gobernar bajo los peores momentos de la pandemia. Por su parte, Rodríguez llega al Gobierno central en una renovación de cargos sin precedentes de cara a los dos años que quedan de legislatura en colalición. ¿Habrá también luz hasta tarde en su nuevo despacho, en el número 3 del Paseo de la Castellana de Madrid?