A la izquierda, Claudiu D.C, en prisión provisional desde diciembre de 2017, a la derecha, Vasile C.B, en libertad provisional. Ambos acusados de matar al pederasta Vicente Soler.

A la izquierda, Claudiu D.C, en prisión provisional desde diciembre de 2017, a la derecha, Vasile C.B, en libertad provisional. Ambos acusados de matar al pederasta Vicente Soler. E.E

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El "cruel" asesinato del pederasta valenciano a juicio: ¿robo sangriento o 'vendetta' sexual?

La Fiscalía pide 28 años para los acusados. En su defensa aseguran que Vicente intentó abusar sexualmente de uno de ellos. 

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Desnudo, maniatado y con una bolsa de plástico en la cabeza. Vicente Soler, de 63 años, tenía el rostro completamente desfigurado. Su cadáver estaba tendido en el salón, rodeado de sangre. Murió por asfixia. Su piso, situado en la avenida de Peris y Valero número 164 de Valencia, tenía el suelo totalmente encharcado. Las habitaciones revueltas. La caja fuerte vacía. En el suelo, un preservativo usado. Probablemente de la fiesta sexual que Soler había organizado en la que, supuestamente, los sospechosos habían aprovechado para cometer su crimen.

Los hechos ocurrieron la noche del 7 de diciembre de 2016, pero los presuntos asesinos, Claudiu D.C y Vasile C.B, no fueron detenidos hasta un año después. Esta semana, la Fiscalía ha solicitado 28 años de cárcel para los jóvenes. Todo apunta a que el único móvil del crimen fue el robo. Sin embargo, los acusados confesaron que fue por venganza. Aseguran que Vicente, que en el pasado fue condenado por pederastia y estuvo relacionado con una red de pornografía infantil, abusó sexualmente de uno de ellos. ¿Fue entonces un robo que se les fue de las manos o un saldo de cuentas con el pederasta que abusó de uno de los amigos?

El cadáver de Soler fue hallado desnudo, maniatado y con una bolsa en la cabeza en su domicilio en Valencia.

El cadáver de Soler fue hallado desnudo, maniatado y con una bolsa en la cabeza en su domicilio en Valencia. I. Cabanes / Levante- EMV

Una de las mayores tramas de pornografía infantil 

La estrecha relación del pederasta con la Justicia empezó en 1994. Ese año, la policía norteamericana envió a la española varias cintas que permitieron desmantelar una de las mayores tramas de pornografía infantil del país. Según adelantó el diario Levante-EMV, en los vídeos aparecían escenas de tocamientos, felaciones, masturbaciones y en algún caso penetraciones.

Los protagonistas de las películas eran 27 menores de entre ocho y 16 años, y los responsables de las filmaciones diez hombres: un profesor de informática estadounidense, un vigilante de seguridad, un joyero valenciano, un capitán de caballería y un cantante de copla, entre otros. Vicente Soler era uno de ellos. A él, en concreto, se le acusó de ser el protagonista de un vídeo en el que penetraba un menor.

Las grabaciones se realizaron entre los 80 y los 90 en diferentes pisos de Valencia y en pueblos de la periferia, junto a ríos y balsas. Los hombres captaban a los afectados en bares, campos de fútbol o recreativos y les instaban a mantener relaciones sexuales entre ellos a cambio de dinero. A veces, en compañía de los acusados. Les hacían creer que todo era parte de un juego.

El juicio se celebró el 14 de octubre de 1996 en la Audiencia de Valencia. En el banquillo se sentaron ocho de los acusados - uno de ellos había fallecido y otro estaba enfermo -. El fiscal pidió de forma provisional hasta 135 años de prisión por corrupción de menores. Sin embargo, los cambios introducidos en el anterior Código Penal hicieron que muchos de los acusados fuesen absueltos ya que se trataba de grabaciones realizadas en 1983.

La sentencia se conoció en noviembre de ese mismo año y Vicente, entre muchos, no fue condenado al haber prescrito el único hecho que le imputaban. Únicamente fueron sancionados a penas de entre dos a seis años cuatro de los sospechosos. 

Reincidente: abusó de un enfermo mental

Soler salió en libertad, pero no por mucho tiempo. En mayo de 1999 fue condenado, junto a otro implicado en la trama, de abusar de un joven de 16 años. Tal y como informó el diario Las Provincias , los acusados se aprovecharon del leve retraso mental que sufría el menor y le convencieron para mantener relaciones sexuales con ellos a cambio de 500 pesetas, es decir, poco más de tres euros. Fueron condenados a dos años y tres meses de cárcel, pero la víctima apeló la sentencia al Tribunal Supremo. Sin embargo, el órgano judicial rebajó la pena a un año y medio.

Claudiu D.C, acusado de matar a Vicente Soler en diciembre de 2017.

Claudiu D.C, acusado de matar a Vicente Soler en diciembre de 2017. E.E

Vicente rehízo su vida. Abrió una consulta de reumatología y se ganó el calor de sus vecinos en la avenida Peris y Valero. Pocos conocían sus antecedentes pedófilos. Hasta que en diciembre del 2016 apareció muerto en su casa y la prensa empezó a remover en su pasado.

El médico organizaba fiestas en su piso donde invitaba a jóvenes a los que le ofrecía cocaína a cambio de relaciones sexuales. Según el escrito del Ministerio Fiscal, los sospechosos, Claudiu y Vasile, de 21 y 24 años, acudieron a casa de la víctima "con la intención de apoderarse del dinero y otros objetos de valor que ellos pensaban que aquel pudiera tener en su domicilio". 

Supuestamente, los agresores pretendían que Soler les dijese dónde escondía la droga y el dinero con el que negociaba con los invitados. De hecho, los jóvenes rajaron un colchón con el fin de encontrar billetes en él. Y no solamente eso, sino que también intentaron presionar al pederasta para que les indicara su número pin de la tarjeta de crédito. 

"Cruel castigo"

El escenario del crimen era aterrador. La puerta del apartamento no había sido forzada, sino que estaba cerrada con llave. La caja fuerte, abierta. Las manos de la víctima estaban atadas con un cable. Únicamente llevaba los calcetines puestos. La policía científica encontró salpicaduras de sangre por todos lados: suelo, paredes y techos estaban teñidos de rojo. Por esta razón, en el sumario el suceso fue descrito como un "cruel castigo". La autopsia confirmó que murió por asfixia.

En el baño los investigadores hallaron restos de sangre, lo que indicó que se lavaron tras perpetuar el crimen. Después, se fugaron. Al parecer, otro implicado les esperó en la calle. La tercera parada de los acusados fue un cajero automático de la ciudad. Allí intentaron sacar 600 euros unas horas después del crimen. Este hecho fue clave para la posterior investigación del grupo de Homicidios de la Policía Nacional. Las cámaras de seguridad del banco lograron identificar a los supuestos asesinos. 

"No se merecía esto"

El crimen fue descubierto porque un grifo abierto causó humedades en el piso de abajo. El administrador de la finca llamó a Vicente y este, al no contestarle a las llamadas, decidió entrar a la vivienda. Allí se encontró la dantesca escena.

Cuando los moradores del barrio se enteraron de la noticia, varios sentenciaron a los medios que "no se merecía esto". "Al margen de su vida personal, era como mi familia", expresó entre lágrimas un amigo de la víctima al diario valenciano. Este hombre también confesó que tenía planeado un viaje a Marruecos con Vicente.

El Colegio de Médicos de Valencia comunicó que no tenía constancia de que el reumatólogo ejerciese como profesional. Al parecer, el fallecido había trabajado como camarero en un club nocturno y estaba jubilado.

Detenidos en Rumanía y Reino Unido

Claudiu y Vasile fueron detenidos en diciembre de 2017, un año después del crimen. Los agentes les arrestaron en Rumanía y Reino Unido, y después fueron extraditados a España para prestar declaración. El primero sigue en prisión provisional tras cogerse el derecho de no declarar. Mientras que Vasile está en libertad provisional. Durante la fase de instrucción uno de los acusados confesó el crimen y añadió que Vicente intentó abusar sexualmente de uno de ellos. 

Claudiu D.C, acusado de matar al pederasta Vicente Soler en en 2016 Valencia.

Claudiu D.C, acusado de matar al pederasta Vicente Soler en en 2016 Valencia.

En el momento de la detención, también fueron arrestados otros dos implicados en el crimen: Ionut N. y Beniamin D. Uno, supuestamente, llevó a los acusados hasta el edificio donde estaba la casa de Vicente y el otro les esperó fuera. Sin embargo, la Fiscalía ha pedido el sobreseimiento provisional de la causa contra ellos.

El juicio se celebrará a finales de este año. La Fiscalía ha pedido 28 años de cárcel para los acusados. Hasta entonces no se sabrá si el asesinato del pederasta Vicente fue por venganza o por un robo que acabó en un "cruel castigo".