El joven coruñés Alberto Lemus

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Alberto Lemus fue descubierto en un Zara de A Coruña y ahora ya desfila en la Fashion Week de Madrid: "Es un sueño"

Fue descubierto en la tienda Zara de la céntrica calle Compostela con 16 años y ahora da sus primeros pasos en la pasarela tras participar en la plataforma EGO de la Fashion Week

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Un encuentro casual en una tienda de Zara marcó en 2024 el inicio de una trayectoria que, aunque todavía breve, ya ha llevado al joven coruñés Alberto Lemus a una de las grandes pasarelas del país. Tenía 16 años cuando ocurrió. No estaba buscando una oportunidad en la moda ni imaginaba dedicarse a ello.

Aquella tarde se encontraba en el Zara de la calle Compostela, en plena plaza de Lugo, uno de los principales núcleos comerciales de A Coruña. En esta zona, donde se concentran varias tiendas del grupo Inditex, la moda forma parte del día a día. Escaparates, tendencias y estilos conviven en un entorno donde la industria textil tiene una presencia constante. Fue precisamente en ese contexto donde la agencia con la que trabaja actualmente se fijó en él.

Aquel momento no se tradujo en un salto inmediato. Al contrario, los comienzos fueron pausados. "Al ser menor, todo fue más lento. Empecé ese mismo año haciendo sesiones para mejorar el portfolio, sin trabajos grandes al principio", explica Alberto Lemus.

Natural de A Coruña, reconoce que crecer en una ciudad con esa identidad influye en su manera de entender el sector. "La moda está en la calle, en la gente. Eso hace que siempre esté presente y me recuerde por qué me gusta". Actualmente estudia Biología en Santiago de Compostela, donde compagina la formación académica con sus primeros pasos en el modelaje.

Aprender desde abajo

Sus inicios estuvieron ligados a fittings y sesiones orientadas a construir una base profesional. Sin campañas destacadas ni grandes focos, pero con el aprendizaje necesario para comprender el funcionamiento de la industria.

Uno de sus primeros trabajos fue una prueba de vestuario para una colaboración entre Pull & Bear y Pleasures. A partir de ahí, llegaron otros fittings, además de fotografías destinadas a redes sociales, páginas web y materiales de diseñadores.

"Es un proceso progresivo. No diría que es difícil empezar desde Galicia, pero sí que es lento. Lo más importante es no perder la paciencia", señala.

El joven coruñés Alberto Lemus

El joven coruñés Alberto Lemus

El primer gran escaparate

Ese proceso encontró su primer gran punto de inflexión en la Mercedes-Benz Fashion Week de Madrid el pasado mes de marzo, donde participó dentro de la plataforma EGO, centrada en diseñadores emergentes.

Allí desfiló para Adrià Egea, Antonio Acuario, Pat Equilux y Eaftimos, luciendo un estilismo para cada uno de ellos. "Desde que llegué me impresionó todo: el tamaño del espacio, la cantidad de gente, el ambiente. Era algo que llevaba tiempo queriendo vivir", recuerda.

La experiencia comenzó el día previo, el 21 de marzo, dedicado a pruebas de vestuario y organización. "Fueron horas largas, pero en un ambiente distendido, conociendo tanto a los diseñadores como a otros modelos", añade.

El 22 de marzo, día del desfile, cambió el ritmo. "Ya había más tensión. Teníamos poco tiempo entre desfiles, maquillaje, peluquería… todo iba mucho más rápido", destaca.

Ese contraste forma parte del propio funcionamiento de la pasarela: preparación meticulosa primero, ejecución intensa después. Aun así, Alberto destaca el ambiente general: "Después de cada desfile se notaba la satisfacción. Era un momento muy especial para todos".

Mirando hacia fuera

Aunque su recorrido es todavía breve, Alberto tiene claro qué es lo que más valoran las marcas en un modelo: "La confianza. Que transmitas seguridad y que el cliente sienta que contigo todo va a salir bien".

Tras su paso por Madrid, se encuentra en un momento de transición, abierto a nuevas oportunidades. "Ahora siento que pueden empezar a surgir más cosas".

Entre sus objetivos está seguir trabajando y, con el tiempo, dar el salto internacional y desfilar para firmas de mayor proyección. "Llevaba mucho tiempo soñando con esto. Tengo claro que esta experiencia me ayuda a no desmotivarme y a entender que es una profesión que requiere constancia y paciencia para lograr objetivos", concluye.