Imagen de la cervecería Caneca Furada.

Imagen de la cervecería Caneca Furada. Cedida.

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La cervecería artesana de A Coruña que cumple 10 años y lo celebra reuniendo a grandes elaboradores

Situada en la Rúa Panadeiras, Caneca Furada festejará su aniversario del 18 al 20 de septiembre con elaboradores que representan buena parte del sector gallego

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Hay negocios que nacen con una idea clara y otros que necesitan años para encontrar su identidad. Caneca Furada, la cervecería situada en el número 20 de la Rúa Panadeiras de A Coruña, tenía claro desde el primer día que quería hacer las cosas de otra manera. En 2016, los hermanos Pablo y Jorge Cabrera, vecinos de Labañou, abrieron las puertas de un local en el que decidieron prescindir por completo de las grandes marcas y apostar únicamente por la cerveza elaborada por pequeños productores.

Diez años después, aquella apuesta que entonces generaba dudas sigue en pie. Caneca Furada se ha convertido en la única cervecería donde toda la cerveza que se sirve es artesana, con 14 grifos, más de la mitad ocupados permanentemente por elaboradores gallegos, y alrededor de un centenar de referencias en nevera. El establecimiento celebrará su décimo aniversario del 18 al 20 de septiembre con un encuentro que reunirá a algunos de los principales nombres del sector.

Durante ese fin de semana estarán en A Coruña los elaboradores de Alealé, de Uxes; Banda, de Nigrán; Píntega, de A Fonsagrada; Augas Santas, de Foz; Kel's, de A Coruña; Castreña Brewing, de O Bierzo; y Bubela, de Lugo. Entre todas estas cerveceras representan aproximadamente entre el 60% y el 70% de toda la cerveza artesana de Galicia, según explica Jorge Cabrera, gerente de Caneca Furada.

"Lo más especial, sobre todo, es que vengan los elaboradores. Esto nunca sucedió", cuenta Cabrera. El responsable del establecimiento considera que será una reunión especialmente singular porque, aunque muchos de estos productores mantienen relación desde hace años, no es habitual que todos puedan coincidir en un mismo lugar. "Yo creo que es la primera vez que nos reunimos todos", añade.

"¿Pero no vas a tener Estrella?"

La filosofía de Caneca Furada se entiende mejor recordando una de las preguntas que los hermanos Cabrera tuvieron que escuchar cuando decidieron poner en marcha el negocio. "Pero no vas a tener Estrella?", les preguntaban algunos sorprendidos por su decisión de abrir un establecimiento hostelero sin el respaldo de una gran compañía cervecera.

La respuesta fue no. Y diez años después continúa siendo no. Caneca Furada no tiene ningún tipo de vinculación con una cervecera industrial, algo que sus responsables consideran una de las principales características del establecimiento y que, según explican, convierte al local coruñés en un caso único en la ciudad y muy poco habitual en España.

"Somos una cervecería donde no existe ninguna unión de ningún tipo con una cervecera industrial", destaca Cabrera. Su propuesta se ha construido alrededor de tres conceptos: cerveza artesana, independencia y calidad, con el objetivo de acercar al público productos de pequeños elaboradores que durante años tuvieron mucha menos presencia que las grandes marcas.

Una cerveza que cambió la vida de dos hermanos

La historia de Caneca Furada comenzó cuando Pablo y Jorge descubrieron precisamente ese mundo que hasta entonces desconocían. Después de trabajar fuera, Jorge regresó a A Coruña y entró en contacto con Kel's, una pequeña cervecera coruñesa situada a pocos metros de la gran fábrica de Estrella Galicia.

Hasta entonces, como tantos otros consumidores, apenas conocía las posibilidades que ofrecía la cerveza artesana. "Yo nunca había tomado cerveza artesana", recuerda. Su primera experiencia, de hecho, no fue especialmente buena, ya que probó una elaboración que en aquel momento le resultó demasiado diferente.

Pero algo se quedó en su cabeza. Aquella sensación acabó convirtiéndose en curiosidad y los dos hermanos comenzaron a probar otras referencias y a conocer a diferentes productores.

El proceso fue rápido. "Después fue un poco ver el panorama. Fue bastante rápido. Montamos el bar entre los dos", explica Jorge. Lo que inicialmente fue casi un descubrimiento personal acabó convirtiéndose en un negocio que diez años después mantiene intacta aquella filosofía.

Diez años en los que también hubo momentos complicados

El camino no ha sido sencillo. Caneca Furada tuvo que enfrentarse, como todo el sector hostelero, a la pandemia de 2020, uno de los momentos más duros de su historia. "Fue horrible", reconoce Cabrera.

El golpe fue especialmente importante para los pequeños productores, muchos de ellos negocios de reducidas dimensiones que tenían menos capacidad para soportar una crisis de esas características. Caneca Furada consiguió salir adelante, en buena medida gracias al respaldo de sus propios clientes.

"Sobrevivimos bastante bien porque también es verdad que la clientela nos ha sido bastante fiel. La verdad es que tengo mucha suerte con la clientela", explica el gerente. Aun así, considera que la pandemia dejó cambios en los hábitos de consumo y que la cerveza tampoco fue ajena a ellos.

"Yo creo que también disminuyeron un poquito los hábitos en general de consumo de cerveza", apunta. Tras aquella etapa, Caneca Furada decidió además reforzar su apuesta por los productores gallegos y darles todavía más espacio en sus grifos.

Una carta que es casi un mapa de la cerveza gallega

Actualmente, más de la mitad de los 14 grifos del establecimiento están ocupados de forma permanente por elaboradores gallegos. A ellos se suman aproximadamente un centenar de referencias en nevera, todas ellas de cerveza artesana.

La selección permite encontrar perfiles muy diferentes. Píntega, de A Fonsagrada, es una de las pocas cerveceras que trabaja con fermentaciones salvajes y apuesta por estilos alejados del circuito más comercial. Alealé, de Uxes, combina referencias disponibles durante todo el año con elaboraciones estacionales de un único lote, mientras que Banda, de Nigrán, es una de las cerveceras más longevas de Galicia y una de las impulsoras del movimiento craft en la comunidad.

Entre las referencias de Banda se encuentra Summer Papa, una American Pale Ale que Caneca Furada mantiene pinchada durante todo el año. También tienen un protagonismo especial las elaboraciones de Augas Santas, una microcervecería de Foz que Cabrera considera de un nivel extraordinario.

"En Caneca Furada tenemos pinchada una cerveza de trigo especialmente hecha para nosotros que es espectacular", explica. También forman parte de la oferta Bubela, de Lugo, que elabora sus cervezas de manera completamente ecológica y destaca especialmente por sus cervezas negras, y Castreña, de Ponferrada, con la que mantienen una relación cercana y que, además de cerveza, produce otros productos como hidromiel.

La oferta incluye también Ribela, de A Estrada, especializada en sidra natural elaborada con manzana autóctona gallega y que incluso cuenta con una curiosa sidra lupulada. Para Caneca Furada, todas estas pequeñas empresas representan precisamente la diversidad que existe detrás de la cerveza artesana gallega.

La IPA es la reina de Caneca Furada

En una carta con tantas referencias, los clientes tienen opciones para todos los gustos, pero hay un estilo que destaca claramente sobre los demás. La IPA sigue siendo la cerveza favorita de quienes se sientan en Caneca Furada.

"Más que una marca, porque es un cambio de estilos. Claramente, el estilo que más pide la gente es la IPA", explica Jorge. Dentro de las India Pale Ale, las Hazy IPA tienen además un protagonismo especial por su aspecto turbio y por su intenso carácter lupulado.

"Son cervezas muy sabrosas, normalmente con tres tipos de cereal. En fin, muy lupuladas", describe Cabrera. Y para quienes disfrutan especialmente del lúpulo, resume sus características con una frase: "Si te mola mucho el tema del lúpulo, van hasta arriba".

Un aniversario para reunir a quienes han acompañado el proyecto

La celebración de septiembre pretende ser mucho más que un cumpleaños. Para Jorge Cabrera, el hecho de reunir a los elaboradores tiene un significado especial porque muchos de ellos llevan incluso más años que Caneca Furada trabajando en el sector.

"Muchos de ellos, la mayoría de ellos, o casi todos, llevan más tiempo", señala. Por eso, que todos puedan coincidir en la Rúa Panadeiras supone para el establecimiento una oportunidad para celebrar no solo su propia trayectoria, sino también la evolución de la cerveza artesana en Galicia.

El programa incluirá además diferentes actividades para los clientes. Una de las iniciativas será el pasaporte de Caneca Furada, con el que los asistentes podrán ir registrando sus consumiciones y conseguir diferentes regalos. El objetivo es que quienes llevan años acompañando al negocio puedan participar también de la celebración.