Las catas arquológicas en la fosa de Serantes (Ferrol) localizan tres cuerpos con signos de “violencia extrema”

Las catas arquológicas en la fosa de Serantes (Ferrol) localizan tres cuerpos con signos de “violencia extrema” Deputación de A Coruña

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Localizan tres cuerpos con signos de "violencia extrema" en la fosa de Serantes (Ferrol)

Los primeros trabajos en el cementerio ferrolano confirman la existencia de restos superpuestos a más de 1,5 metros de profundidad en una fosa estrecha y sin alterar

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Las catas arqueológicas realizadas en el cementerio de Serantes, en Ferrol, ya han permitido poner nombre a una parte de lo que durante décadas permaneció bajo tierra. Los primeros trabajos han localizado tres cuerpos en una fosa común situada a más de 1,5 metros de profundidad, con restos superpuestos y evidentes signos de "violencia extrema".

La intervención, impulsada por la Diputación de A Coruña junto al grupo de investigación HISTAGRA de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) y financiada por el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, acaba de cerrar su primera fase sobre el terreno. Ahora comenzarán los estudios antropológicos y genéticos que tratarán de identificar a las víctimas y dar respuesta a sus familias.

El responsable del estudio antropológico y profesor de la USC, Edgard Camarós, explicó que los trabajos han permitido confirmar que Serantes fue un espacio de "violencia extrema". "Hemos localizado diversas víctimas superpuestas unas por encima de las otras con evidencias de violencia extrema a través del tipo de posición", señaló.

Los cuerpos, según los investigadores, no fueron enterrados siguiendo una disposición habitual. La responsable de la investigación histórica, Lucía Santiago, detalló que la cata permitió localizar a los tres primeros individuos y comprobar que la fosa continúa a más de 1,5 metros de profundidad.

Se trata además de un espacio especialmente estrecho, de apenas 50 centímetros de ancho, y que permanece sin alterar. En su interior se han encontrado "extremidades superiores superpuestas", unas evidencias que encajan con la hipótesis de que se trata de un enterramiento irregular.

La documentación histórica y la tradición oral sitúan en este lugar a 18 de las víctimas asesinadas el 11 de octubre de 1936.

Una fosa que podría guardar a unas 200 víctimas

Los primeros hallazgos permiten también poner dimensión a la magnitud de lo ocurrido en este enclave de Ferrol. El decano de la Facultad de Geografía e Historia y miembro del CISPAC, Antonio Míguez, aseguró que las investigaciones apuntan a que alrededor de 200 personas fueron asesinadas en este lugar.

"Hoy estamos casi seguros de que son alrededor de 200 personas asesinadas aquí", afirmó Míguez, que considera que los trabajos confirman que Serantes fue escenario de una auténtica masacre.

El investigador explicó que la forma en la que fueron depositados los cuerpos apunta a que quienes llevaron a cabo los asesinatos no realizaron un enterramiento convencional, sino que actuaron "algo más parecido a ocultarlas".

La diputada provincial de Derechos Civiles, Sol Agra, incidió precisamente en la singularidad de la fosa y en las evidencias de violencia que presenta. "Casi fue un genocidio ideológico", señaló, defendiendo que la intervención permitirá "sacar a la luz cómo fue esa represión y devolver los restos a sus familias como un deber democrático frente a la desmemoria".

Ahora llega la identificación de las víctimas

Concluida la primera fase arqueológica, el siguiente paso será tratar de poner nombre y apellidos a los restos encontrados. Para ello se realizarán estudios antropológicos y genéticos que permitirán avanzar en la identificación de las víctimas.

El presidente de la Diputación de A Coruña, Valentín González Formoso, destacó el apoyo institucional a los profesionales que están trabajando en Serantes "en defensa de la memoria democrática" y recordó la atención con la que la sociedad está siguiendo los avances de la intervención.

Por su parte, la directora general de Atención a las Víctimas del Ministerio, Zoraida Hijosa, confirmó la continuidad de la colaboración económica con la Diputación. El Ministerio ha destinado 150.000 euros a las actuaciones previstas en Serantes, Boisaca y Carral, con el objetivo de continuar las catas, exhumar los cuerpos, identificarlos y devolver los restos a sus familias.