Teresa Táboas

Teresa Táboas Colegio de Arquitectos

Ofrecido por:

Mujeres Referentes

Teresa Táboas, la primera española en la cúpula de la arquitectura mundial: "Nunca hay que perder la curiosidad de seguir aprendiendo"

La arquitecta gallega, que fue conselleira de Vivenda entre 2005 y 2009, es la segunda mujer (y primera española) en la historia en estar al frente de la Secretaría General de la Unión Internacional de Arquitectos

Más entrevistas: Elena Neira, la experta que analiza el futuro del audiovisual: "Galicia siempre ha demostrado buen olfato para contar historias"

Publicada

Arquitecta, profesora, exconselleira de Vivenda entre 2005 y 2009 y, desde ahora, secretaria general de la mayor organización mundial de arquitectos. Teresa Táboas fue la primera mujer en presidir el Colegio de Arquitectos de Galicia y acaba de sumar un nuevo hito a su trayectoria: convertirse en la primera española y la segunda mujer de la historia al frente de la Secretaría General de la Unión Internacional de Arquitectos (UIA). "Soy la segunda mujer en casi 80 años", destaca en esta entrevista concedida a Quincemil tras conocerse su nombramiento.

Un cargo que, como ella misma explica, llega después de muchos años de trabajo en una profesión "muy complicada", pero también "una de las más maravillosas que pueden existir". "Creo que tener la capacidad de transformar, desde nuestra profesión, la calidad de vida de las personas es una tarea enormemente valiosa", afirma.

La curiosidad y las ganas de seguir aprendiendo han sido, asegura, dos de las claves de su trayectoria profesional. Un camino que, sin embargo, no siempre resulta igual para las mujeres arquitectas. Aunque en las escuelas de Arquitectura más de la mitad del alumnado son mujeres, su presencia disminuye a medida que aumentan los puestos de responsabilidad.

"Todavía queda mucho por hacer", sostiene Táboas al hablar de igualdad. Por eso defiende medidas como las listas cremallera, una postura que ya mantenía durante su etapa en el Gobierno gallego, para garantizar una mayor presencia de mujeres en los puestos de decisión.

¿Qué supone para ti no asumir la Secretaría General de la UIA?

Por una parte un reto tremendo, un honor también, porque es difícil. Soy la segunda mujer en casi 80 años de la organización más importante a nivel mundial que agrupa a todos los arquitectos del mundo. Eso es reto, honor, las dos cosas, doble sentimiento. Así que tengo por delante una tarea difícil, pero la hago con mucha ilusión.

Eres la primera mujer gallega y española

Soy la segunda mujer del mundo en asumir esa posición. Da como vértigo. Pero ya son muchos años. Yo empecé en el Colegio de Pontevedra, en la delegación de Pontevedra- en el Colegio de Arquitectos de Galicia tenemos siete delegaciones y empecé en la Comisión de Cultura-. Empecé muy jovencita. Y ahora me toca trabajar para la organización más importante, la que trabaja con la ONU, con todas las agencias de la ONU.

¿Qué crees que puede aportar tu experiencia?

Yo creo que lo que aporta es que conoces, por una parte, la profesión y la importancia de las organizaciones, como son aquí nuestros colegios de arquitectos. Pero también entiendes la importancia de impulsar, desde esas organizaciones, proyectos que contribuyan a mejorar la calidad de vida.

Creo que esa experiencia, desde las organizaciones más pequeñas hasta llegar a una escala global, es como un fractal: la misma problemática se va repitiendo, pero a mayor escala. Por eso, la experiencia que adquirí desde muy joven en el Colegio de Arquitectos de Galicia, en la delegación de Pontevedra, me ayuda mucho, porque me aporta una doble visión.

Es lo que en el cine llaman el long shot, la visión amplia, y el close up, la visión cercana. Creo que es fundamental mantener siempre ese equilibrio entre lo global y lo local, entender dónde interactúan ambos planos, cuál es el punto en el que se encuentran y cuáles son los denominadores comunes que compartimos a nivel mundial.

¿Qué retos marcarán ese mandato que tienes por delante en los próximos cuatro años?

Tenemos tres retos importantes. Por una parte, el año que viene se celebrará en Bombay, en la India, un Foro Mundial dedicado a la regeneración urbana, en un país de más de mil millones de habitantes y con problemáticas enormes de todo tipo: vivienda, pobreza y, al mismo tiempo, convivencia con las nuevas tecnologías. Junto con China y Estados Unidos, la India es uno de los grandes hubs de las empresas tecnológicas.

Este primer foro mundial estará centrado en la regeneración urbana, pero vinculada a las nuevas tecnologías: cómo pueden ser útiles y cómo pueden convertirse en herramientas que, desde una visión de escala humana y desde una perspectiva humanista, ayuden a ofrecer respuestas más rápidas aprovechando la gestión de grandes volúmenes de datos.

Después tenemos Río de Janeiro, que será la primera capital mundial dedicada a este debate, con un foro que se prolongará durante todo el año en la ciudad. Aunque el encuentro principal durará dos o tres días, durante todo el año se abordará el futuro de la arquitectura y la planificación territorial y urbana. También se buscarán soluciones a los problemas que está generando el turismo masivo.

Y, por último, está el Congreso de Beijing, en China, cuyo título gira en torno a encontrar el equilibrio: el equilibrio entre el crecimiento, los grandes procesos urbanizadores, la escala humana y la preservación de los ecosistemas.

Son retos porque estamos inmersos en problemáticas de dimensión global, como la crisis climática, la falta de vivienda o la destrucción de ecosistemas provocada por procesos urbanizadores de gran magnitud, especialmente en África, en algunos países de América Latina y en determinadas zonas de Asia. Por lo tanto, desafíos hay muchos, y sin duda los hay.

Precisamente una de esas prioridades es la vivienda, sin duda un tema que está en boca de todos. ¿Qué papel crees que deben desempeñar los arquitectos precisamente en este debate?

Nosotros somos quienes diseñamos las viviendas. Por nuestra profesión, tenemos las competencias para crear los espacios en los que vivimos, tanto los espacios privados como los espacios colectivos que generan los edificios residenciales, y también ese espacio público de convivencia que conforman las plazas y los espacios entre edificaciones.

Por lo tanto, somos actores principales en todas las políticas de vivienda y tenemos que estar presentes de forma activa, aportando propuestas para mejorar, ampliar e impulsar esas políticas, porque la vivienda es un problema de dimensión mundial.

De hecho, hace unos días concluyó en Barcelona el Congreso Mundial de Arquitectura. Uno de los seis puntos de la Declaración de Barcelona, concretamente el punto 5, dedicado a la justicia (Justice), aborda precisamente el derecho irrenunciable a la vivienda. Este es uno de los seis grandes compromisos recogidos en esa declaración.

Los arquitectos tenemos claro que debemos participar y aportar nuestra visión, porque somos, en definitiva, quienes contamos con las herramientas y el conocimiento para ayudar a dar respuestas.

Sobre el uso de la IA en la arquitectura: "Lo que debemos conseguir es que funcionen como herramientas, al igual que en su momento incorporamos otros instrumentos que ayudaron a desarrollar nuestra labor como profesionales"

Descripción del sumario...

Mencionabas las nuevas tecnologías, sin duda no podemos obviar la inteligencia artificial, ¿cómo crees que transformará esta profesión?

Las transformará profundamente. Por eso es tan importante el debate que vamos a tener en Bombay: cómo vamos a utilizar esas herramientas, cómo deben integrarse y de qué manera pueden convertirse en instrumentos de trabajo, pero no en elementos que definan las políticas ni la propia profesión.

Lo que debemos conseguir es que funcionen como herramientas, al igual que en su momento incorporamos otros instrumentos que ayudaron a desarrollar nuestra labor como profesionales. La cuestión es cómo esas nuevas herramientas de trabajo pueden ser útiles sin convertirse en una dictadura de las plataformas, dejando que sean ellas las que marquen el rumbo de la profesión.

Creo que debemos ser nosotros quienes definamos el futuro de la arquitectura. Y hacerlo de la mano de estas tecnologías, que seguramente nos permitirán dar respuestas más rápidas y ayudarnos en determinados procesos creativos, pero siempre desde una visión humana y profesional.

Arquitecta, profesora, responsable política, ahora el reto de asumir un cargo internacional, qué etapa te ha marcado más?

Todas. Porque creo que la vida, al final, es un compendio de momentos. Cuando eres joven ves las cosas de una manera y, a medida que vas creciendo, vas adquiriendo aprendizajes que te sirven para dar nuevos pasos. Pero creo que lo que nunca hay que perder es la curiosidad por seguir aprendiendo, por seguir intentando entender, especialmente en un mundo que vive un claro cambio de paradigma: un mundo en transformación y cada vez más complejo.

Es una realidad con dinámicas muy difíciles de interpretar y, precisamente por eso, lo importante es mantener esa actitud de aprendizaje constante. Todo lo que he aprendido forma parte de mi background, de ese archivo de experiencias y conocimientos al que puedo recurrir para buscar respuestas, pero siempre manteniendo la capacidad de estar abierta a nuevas soluciones, a aprender y a proponer nuevos caminos.

La vida es eso: una línea en la que vas incorporando conocimientos, experiencias y momentos que se van acumulando. Pero nunca puede llegar un punto en el que pienses que ya lo sabes todo. De hecho, a veces ocurre justo lo contrario: tienes la sensación de que creías saber muchas cosas y descubres que todavía queda muchísimo por aprender. Y creo que eso es lo más importante: no perder nunca esa inquietud.

Aunque cada vez hay más mujeres estudiando Arquitectura, los puestos de máxima responsabilidad siguen siendo minoritarios. ¿Por qué crees que sigue ocurriendo?

Ese es un síntoma que hay que analizar en profundidad. Precisamente, a raíz de este nombramiento, personas de varios países de Asia me comentaban el otro día: ¿cómo puede ser que en las escuelas de arquitectura más del 50% del alumnado sean mujeres y, sin embargo, a medida que se asciende en la estructura de puestos de alta responsabilidad, el número de mujeres vaya disminuyendo?

¿Cómo puede ser que en los colegios de arquitectos de España, cuyo Consejo Superior se fundó en 1931, hace casi un siglo, la actual presidenta, Marta Vall-llossera, sea la primera mujer en ocupar ese cargo? ¿Cómo puede ser que en la Unión Internacional de Arquitectos, una organización con casi 80 años de historia, yo sea la segunda mujer en asumir la Secretaría General?

Creo que todavía queda mucho camino por recorrer. Hemos avanzado, hemos trabajado para equiparar derechos y oportunidades, pero aún queda mucho por hacer. Es un trabajo que nunca está completamente terminado; es un proceso continuo que requiere seguir avanzando.

¿Qué cambios crees que son necesarios hacer desde precisamente de mujer arquitecta?

Yo, por ejemplo, cuando estaba en política, muchas veces me preguntaban si estaba de acuerdo con las listas cremallera. Y yo decía que sí, precisamente porque en ocasiones es necesario forzar determinadas situaciones.

Entiendo que hay quien plantea que debería imponerse únicamente el criterio de valoración, pero esa valoración siempre tiene un componente subjetivo. Si se introducen mecanismos que obliguen a abrir espacios, al menos se facilita el acceso y el conocimiento de perfiles de mujeres que, de otro modo, quizá no tendrían la misma oportunidad.

Creo que hay momentos en los que hay que impulsar cambios de manera decidida, y eso lo tengo claro. Cuando me preguntaban si apoyaba las listas cremallera, respondía que sí, porque si no se fuerzan determinadas dinámicas, corremos el riesgo de que, por simple evolución natural, tardemos otro siglo en alcanzar una verdadera igualdad. Y esa es la reflexión que me lleva a defender este tipo de medidas.

¿Cómo le llega a Teresa Táboas la posibilidad de asumir esta Secretaría General?

Pues me llega a través de mucho trabajo, del conocimiento que tienen de mí las personas que han visto cómo me he desempeñado en todos los puestos que he ocupado y de las responsabilidades que he asumido a lo largo de mi trayectoria.

También porque, en algunos momentos de la vida, hay personas que te impulsan, que creen en ti, en tu capacidad de transformar, y que te dan una oportunidad. A esas personas siempre les estaré eternamente agradecida, porque, aunque tengas conocimientos y capacidades, las oportunidades no siempre aparecen si no hay alguien que confíe en ti y se cruce en tu camino.

Yo he tenido la suerte de encontrar personas que han creído en mí, que han visto mi capacidad de trabajo y mi preparación para sacar adelante nuevos proyectos. Y eso es algo que valoro enormemente. Por eso digo que para mí es un honor, un gran honor, asumir esta posición.

" A veces escuchamos decir que no hay oportunidades, pero lo cierto es que se abren mil caminos para ejercer la arquitectura"

Descripción del sumario...

Hablábamos antes de esos jóvenes que están estudiando arquitectura. Después de tu experiencia, ¿qué consejo le darías a un joven que quiera dedicarse al mundo de la arquitectura?

Que sigan adelante y que nunca decaigan. Es una profesión complicada: la propia carrera es exigente y el ejercicio profesional también lo es, pero precisamente por eso ofrece muchísimas posibilidades. A veces escuchamos decir que no hay oportunidades, pero lo cierto es que se abren mil caminos para ejercer la arquitectura.

Es una de las profesiones más maravillosas que pueden existir porque, al final, somos quienes diseñamos los espacios en los que vivimos: los espacios en los que estudiamos, en los que trabajamos, en los que enfermamos e incluso en los que despedimos la vida.

Creo que tener la capacidad de transformar, desde nuestra profesión, la calidad de vida de las personas es una tarea enormemente valiosa. Por eso animo a quienes están empezando a que construyan ese futuro posible desde la arquitectura, porque tienen en sus manos una herramienta con un enorme poder de transformación.