Laura Lombardía Queijo, fundadora y diseñadora de Llombi.
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La artesana gallega que aprendió crochet de su abuela y ya vende bolsos en Japón: "Desprenden alma"
Laura Lombardía Queijo creó Llombi para expresarse a través de la moda y encontrar un momento de pausa mientras estaba opositando. Comenzó creando bolsos con trapillo y ahora también diseña gorros, camisetas o anillos
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Llombi nació del amor de una joven de Cecebre, en el municipio coruñés de Cambre, por sus abuelas y la moda. Laura Lombardía Queijo fundó la marca mientras opositaba, para despejar la mente de las largas horas de estudio, y lo que surgió como una forma de dar rienda suelta a su creatividad se ha convertido en un proyecto que ha llegado a Japón y a Canadá.
Natural de Cambre, la artesana tiene 27 años y es graduada en Economía. Una rama alejada del diseño, que siempre ha formado parte de su vida gracias a su familia. "Desde muy pequeña tengo en la cabeza que tanto la moda como el arte son una forma de comunicar sin palabras; cada pieza habla de la personalidad, la creatividad y el estilo de vida de quien la crea y de quien la lleva", explica la joven.
Laura Lombardía compagina su marca de bolsos con otro trabajo que le permite seguir dedicándole tiempo a su pasión por el diseño. Nadie mejor que ella conoce la importancia de encontrar siempre un espacio que dedicarle a los hobbies, que pueden convertirse en una forma de vida. Y es que Llombi nació cuando la artesana estaba opositando.
"Fueron unos años complicados y encontré en Llombi la manera de desestresarme", explica la creadora de la firma, que comenzó creando diseños bordados sobre tote bags que compartía en redes sociales. Sus seguidores quedaron fascinados con el saber hacer de la diseñadora, que apostó primero por fundar la marca y a continuación por pasarse al crochet, una técnica que había aprendido cuando era pequeña.
Dos de los diseños de Llombi.
Una sola aguja, hilo o lana y ganas de pasar tiempo con las personas que importan dieron años después sus frutos a través de la firma. "Aprendí las bases del crochet con mis abuelas cuando era pequeña, durante las tardes en familia. Posteriormente, fui perfeccionando la técnica de manera autodidacta, experimentando con nuevos diseños y materiales", concreta la artesana.
"El nombre surge de unir la L de Laura con el apodo 'Lombi', como me llaman algunos amigos que viene de mi apellido. Además, el logotipo representa un triángulo invertido, inspirado en la forma de mi pupila (como la de un gato) tras una intervención ocular que tuve de pequeña por unas cataratas congénitas", explica por otro lado la joven.
Los bolsos, el complemento perfecto
Laura Lombardía empezó haciendo bolsos porque los considera "el complemento perfecto". Estos artículos, además, se convirtieron en su producto estrella porque le permitían unir creatividad, artesanía y moda. "Y tuvieron muy buena acogida desde las primeras publicaciones en redes sociales", añade la diseñadora.
Los bolsos de Llombi son artesanales, hechos completamente a mano, y cuentan con un diseño contemporáneo y versátil que hace que se adapten a cualquier tipo de evento. La joven apuesta además por combinar tradición e innovación en sus creaciones, adaptándose a estilos clásicos y modernos: "Desprenden esencia y alma, lo que los convierte en únicos".
El material principal de estas creaciones es el trapillo reciclado, aunque Laura Lombardía ha experimentado con otro tipo de telas. El trapillo está formado por restos de materiales como hilos gordos de algodón o licra y permite crear prendas resistentes y elásticas o hacer manualidades mediante la técnica del crochet.
"El trapillo es un material suave, resistente y muy versátil, que permite crear diferentes formas y acabados. Además, al proceder de residuos textiles, aporta un componente sostenible al producto que lo diferencia", explica la diseñadora, que considera que es fundamental (aunque no fácil) cambiar el modo en el que se consume en la actualidad: "Todos vamos a mil por hora".
"Aunque todavía queda camino por recorrer, muchas personas ya no buscan solo seguir tendencias, sino conocer quién hay detrás de cada producto, cómo está hecho y qué impacto tiene su compra"
Laura Lombardía, diseñadora y creadora de Llombi
Laura Lombardía señala que cada vez hay una mayor conciencia sobre la importancia de consumir de una forma más responsable: "Aunque todavía queda camino por recorrer, muchas personas ya no buscan solo seguir tendencias, sino conocer quién hay detrás de cada producto, cómo está hecho y qué impacto tiene su compra".
"Marcas artesanales como Llombi queremos formar parte de ese cambio apostando por una producción pausada, hecha a mano y con materiales más sostenibles, como el trapillo reciclado", explica la diseñadora, que promueve de esta forma una moda más responsable utilizando materiales reciclados y elaborando cada pieza de forma artesanal, promoviendo un consumo más consciente frente a la producción masiva.
Otros artículos artesanales
La artesana inició su camino en el diseño con los bolsos pero poco después comenzó a diversificar. Gorros, camisetas, llaveros o anillos son algunas de las piezas que Laura Lombardía crea con mucho mimo. Un cariño que se palpa en cada uno de sus artículos y que ha tenido un gran reconocimiento.
"Hace un año me surgió la posibilidad de que Llombi pudiera desfilar en Oporto e hice un vestido para la ocasión con su bolso a juego obviamente", explica la diseñadora, que dedica una media de tres horas a crear cada una de las piezas en su taller de Cecebre.
Independientemente de cuál sea la pieza en la que trabaja, todo parte siempre de la mente y las manos de la joven. "Todo el proceso es artesanal, yo diseño las piezas, preparo en muchos casos los ovillos de trapillo, incluso reutilizando vaqueros para crear trapillo denim, y confecciono cada artículo completamente a mano", indica a este respecto la creadora.
Los productos de Llombi están a la venta en Vintage and Coffee en A Coruña, así como pidiéndolos directamente a través del perfil de Instagram de la marca. "He vendido por todo el mundo, desde Canadá hasta Japón", indica la diseñadora, que comenzó haciendo modelos personalizados y que actualmente solo comercializa sus diseños, aunque permite elegir el color a sus clientes.
Laura Lombardía mira al futuro con el objetivo de que Llombi siga creciendo mientras ella experimenta con nuevos diseños y texturas. Lo hace tras colaborar con el programa del precio justo cediéndoles un par de bolsos, fiel a su filosofía. Una forma de dar a conocer su arte, aprendida en el calor de un hogar en el que sus abuelas jugaron un papel fundamental.