El Estadio de Riazor durante un partido del Dépor.

El Estadio de Riazor durante un partido del Dépor. RCDeportivo

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El Deportivo denuncia insultos y presiones a sus jugadores y justifica el veto a preguntas de periodistas

El club asegura que varios futbolistas han recibido mensajes y reproches para que se posicionen en el conflicto de Marathón Inferior

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El RC Deportivo ha emitido este martes un comunicado en el que denuncia los "insultos y presiones" que algunos de sus jugadores habrían sufrido durante las últimas semanas por parte de aficionados para que se posicionasen sobre el conflicto abierto en torno a las medidas adoptadas en Marathón Inferior. El club vincula estos hechos con su decisión de impedir que los futbolistas respondiesen a preguntas sobre las protestas después del encuentro ante el Elche CF.

La explicación llega después de la polémica generada en la zona mixta de Riazor. Tras el empate en el regreso del Deportivo a Primera División, un periodista preguntó a Ximo Navarro por el ambiente vivido durante un partido en el que miles de aficionados vistieron de naranja y permanecieron durante buena parte del encuentro sin animar como protesta por las medidas del club. El jefe de prensa intervino entonces para señalar que la pregunta no era "procedente". Las imágenes se difundieron posteriormente y provocaron las críticas de diferentes profesionales y asociaciones periodísticas.

Tanto la Asociación Galega de Xornalistas do Deporte (Agaxorde) como la Asociación de la Prensa de A Coruña (APC) cuestionaron la actuación del club. La primera expresó su "preocupación", mientras que la segunda mostró su "malestar" y defendió que el ambiente de Riazor, las protestas y la relación entre el Deportivo y su afición son cuestiones de interés informativo sobre las que los periodistas deben poder preguntar.

Ahora, el Deportivo sostiene que la decisión buscaba proteger a sus profesionales de una situación de presión que venía produciéndose desde semanas atrás.

Insultos durante el calentamiento y a la salida de Riazor

Según relata el club, algunos jugadores han recibido presiones tanto presencialmente como mediante redes sociales y aplicaciones de mensajería, incluso en su esfera privada. El objetivo, asegura la entidad, sería conseguir que se posicionasen públicamente sobre cuestiones ajenas a su actividad deportiva.

La situación habría alcanzado también el propio estadio. Durante el calentamiento previo al último encuentro, el Deportivo afirma que varios futbolistas recibieron "gritos e insultos de manera reiterada" desde un sector de la grada mientras se les instaba a apoyar públicamente las reivindicaciones de una parte de la afición.

El club añade que estos comportamientos volvieron a producirse cuando los jugadores abandonaron Riazor, en esta ocasión en presencia de sus familiares.

El Deportivo considera "absolutamente inaceptable" este tipo de actuaciones y condena cualquier forma de violencia verbal o física, intimidación o amenaza contra sus futbolistas y trabajadores.

Los hechos, además, han sido documentados y puestos a disposición de los servicios jurídicos del club, que estudiarán la posibilidad de emprender las acciones que consideren oportunas.

El club explica por qué limitó las preguntas

El Deportivo relaciona directamente estas circunstancias con lo sucedido tras el partido frente al Elche. Según su versión, las presiones sufridas llevaron a adoptar la decisión de que entrenador y jugadores respondiesen únicamente a cuestiones estrictamente deportivas, con el propósito de mantenerlos al margen de un conflicto que la entidad considera responsabilidad del club y sus órganos de gestión.

La explicación coincide con la versión que el propio Deportivo había trasladado previamente a la Asociación de la Prensa de A Coruña: su intención era proteger a unos jugadores que habían recibido "importantes presiones" para pronunciarse sobre las protestas.

El club defiende que esta decisión no pretendía impedir a los medios recoger las impresiones de los protagonistas sobre el regreso a Primera División después de ocho años y reivindica su trayectoria de "transparencia y cercanía" con la prensa.

Las asociaciones profesionales, sin embargo, cuestionan precisamente que esa protección pueda traducirse en un veto previo a las preguntas. La APC sostiene que una comparecencia puede contar con turnos o límites razonables de duración, pero no determinar de antemano qué cuestiones pueden formular los periodistas. Agaxorde, por su parte, reclama que los profesionales puedan preguntar "con libertad" dentro de las normas de respeto y funcionamiento establecidas.

El conflicto de Marathón Inferior

El comunicado aborda también el origen de las protestas. El Deportivo asegura que mantiene un proceso de "escucha activa" y recuerda que ya ha respondido a algunas reivindicaciones de los abonados, como la habilitación de la renovación de abonos online y la puesta en marcha de un sistema de cesión de carnés y liberación de asientos en Marathón Inferior.

Respecto a las medidas de seguridad aplicadas en esta grada, donde se ubican los Riazor Blues, la entidad insiste en que responden al elevado número de sanciones acumuladas en este sector concreto del estadio y asegura que no pretenden modificar su dinámica habitual ni afectarán a quienes no incurran en comportamientos contrarios a la normativa.

El Deportivo concluye defendiendo simultáneamente el derecho de los aficionados a expresar sus opiniones y su obligación de proteger a futbolistas, técnicos y trabajadores. Asimismo, hace un llamamiento a su afición para que apoye a los jugadores "dentro y fuera del terreno de juego" y contribuya a mantener un entorno de respeto y seguridad.