Estación de servicio Avenida Porto de A Coruña
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El combustible supera ya los 2 euros en algunas gasolineras de A Coruña: "Nos están ahogando"
Los carburantes encadenan semanas de incrementos en pleno verano y el encarecimiento golpea especialmente a quienes necesitan el vehículo para desarrollar su actividad profesional
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Llenar el depósito vuelve a convertirse en un importante desembolso en A Coruña. El precio de los carburantes lleva semanas al alza y en algunas estaciones de servicio de la ciudad el litro ya supera la barrera de los dos euros, una escalada que afecta a cualquier conductor, pero que se multiplica entre quienes necesitan recorrer cientos de kilómetros cada día para trabajar.
Las diferencias entre gasolineras son considerables. Los precios consultados este lunes 24 de agosto muestran opciones desde 1,719 euros por litro, mientras que algunas estaciones alcanzan los 2,004 e incluso los 2,014 euros. Entre ambos extremos hay prácticamente 30 céntimos de diferencia por litro.
El incremento que se percibe en los surtidores coruñeses forma parte de una tendencia generalizada en España. Los precios de la gasolina y del gasóleo acumulan siete semanas consecutivas de subidas, coincidiendo además con los meses de verano y, por tanto, con una de las épocas de mayor movilidad por carretera.
Desde finales de junio, la gasolina se ha encarecido un 18,4% y el gasóleo un 21,1%. Una evolución que no solo repercute en los desplazamientos particulares, sino que está elevando los costes de sectores en los que el vehículo es imprescindible para desarrollar la actividad.
"No va a merecer la pena ni ir a trabajar"
Manuel Fontela lo comprueba cada semana. Es vendedor ambulante de pescado y marisco y, de martes a sábado, acude a la lonja de A Coruña para adquirir el producto que posteriormente distribuye durante su ruta.
Entre todos esos desplazamientos recorre unos 1.350 kilómetros semanales y calcula que actualmente destina alrededor de 140 euros cada semana al combustible.
"Al estar encendida la furgoneta toda la mañana, gasta más", explica. Una factura que se añade a todos los demás costes asociados a su actividad: "Como siga subiendo el precio, sumado a otros gastos de ser autónomo, no va a merecer la pena ni ir a trabajar. Nos ahogan".
Más de 2.000 kilómetros a la semana entre A Coruña y Ponferrada
La dependencia del combustible es todavía mayor para Pedro Martínez, que transporta productos farmacéuticos y realiza cinco días a la semana el trayecto entre A Coruña y Ponferrada.
Cada jornada supone aproximadamente 206 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta, es decir, unos 412 kilómetros diarios. Al repetir el recorrido cinco veces, supera los 2.000 kilómetros semanales únicamente para desarrollar su trabajo.
"Ayer reposté a 1,89 euros", cuenta. Sus cálculos sitúan actualmente el gasto en combustible en torno a 1.345 euros mensuales.
La preocupación está en qué ocurrirá si los precios mantienen esta tendencia. "No sé dónde va a parar esto. Vamos a tener que buscar otro trabajo que no requiera tanto coche", asegura.
Hasta 2.800 euros semanales para mover un camión
Las cifras alcanzan otra dimensión cuando se trata del transporte pesado. Carlos García es camionero y realiza dos veces por semana la ruta entre A Coruña y Barcelona, ida y vuelta.
Solo el vehículo que conduce puede consumir alrededor de 1.500 litros de diésel a la semana, lo que actualmente supone un desembolso de entre 2.600 y 2.800 euros semanales en combustible.
En su caso, García trabaja por cuenta ajena y es la empresa la que asume el coste. "Si lo tuviese que pagar yo, no podría ni ir a trabajar", reconoce.
Pero advierte de que su camión es solamente uno de los muchos vehículos que tiene en circulación la compañía para la que trabaja. Por eso, una subida continuada del gasóleo acaba teniendo consecuencias que van mucho más allá de la factura de las empresas de transporte.
"Que suba tanto el precio del combustible repercute en el precio final del producto. Esto se nos está yendo de las manos", sostiene.
9.000 euros al mes en combustible para cuatro vehículos
El encarecimiento también se nota directamente en empresas vinculadas a la distribución de pescado. Pescados Ismael, en Cedeira, dispone de dos camiones y dos furgonetas para desarrollar su actividad.
Entre los cuatro vehículos realizan aproximadamente 800 kilómetros diarios y la factura de combustible alcanza actualmente unos 9.000 euros al mes.
El dato permite dimensionar cómo unos céntimos más en el litro pueden convertirse en miles de euros cuando se trasladan a negocios que necesitan mantener varios vehículos circulando diariamente.
Precisamente transporte, distribución y pesca figuran entre las actividades especialmente expuestas a las oscilaciones del combustible. En el sector pesquero, además, el gasóleo supone uno de los principales costes de explotación de los buques, con un impacto todavía mayor en las flotas de altura por su elevado consumo y la duración de sus campañas.
Del surtidor al precio de los productos
El problema, por tanto, no termina en la gasolinera. Los testimonios de quienes trabajan diariamente en la carretera apuntan también hacia un posible efecto en cadena: si aumenta el dinero necesario para transportar mercancías, las empresas tienen que absorber ese sobrecoste o trasladar al menos una parte al precio final.
Para un conductor particular, una subida de varios céntimos puede traducirse en unos euros adicionales cada vez que llena el depósito. Para quien recorre miles de kilómetros semanalmente o gestiona una flota, la misma variación puede representar cientos o miles de euros adicionales en sus costes.
Y, mientras los precios continúen al alza, la preocupación entre quienes dependen del combustible para ganarse la vida seguirá creciendo. Como resume Pedro Martínez después de recorrer una semana más la carretera entre A Coruña y Ponferrada: "No sé dónde va a parar esto".